lunes, marzo 16, 2009

Ventajas escurridizas


En los cinco encuentros que ha disputado en el Clásico Mundial, México ha estado en ventaja. Contra Corea del Sur tampoco pudo mantenerla, y ha perdido tres.
México 2, Corea 8.




Dicen que Vinicio Castilla dijo que a los equipos orientales no se les podía abrir ningún resquicio ("dar ningún chance"), porque lo tomaban. Fue una profecía, que pone a México al borde de la eliminación.
México pegó primero, contra el estelar abridor Ryu -el que derrotó a Cuba en la final olímpica-, pero Corea supo aprovechar cada pequeño error mexicano para ir construyendo una victoria, que terminó siendo amplia cuando -fiel a su costumbre- el relevo nacional se desmoronó.
Oliver Pérez tuvo una apertura menos desastrosa que ante Australia, pero la ventaja se le escapó con un lanzamiento alto, que se convirtió en cuadrangular coreano y con un error de Édgar González (del tipo de los que le han impedido consolidarse en la titularidad de San Diego). Más tarde otro par de lanzamientos cómodos se convirtieron en vuelacercas, porque para los coreanos el famoso Petco Park no resultó tan temible.
México pudo empatar y darle la vuelta al marcador, cuando en la quinta entrada llenó la casa con un out, pero los bateadores volvieron a fallar a la hora buena. Hubo 10 dejados en base en el partido, pero varios de ellos se quedaron esperando un buen rato... 21 de los outs coreanos fueron con corredores mexicanos en los senderos.
Un par de comentarios más. El primero, sobre Corea: es un equipo disciplinado y creativo -vaya, no había visto a nadie hacer la bicicleta (mostrar toque de bola y luego dirigir el batacito por encima de los infielders) desde que yo lo hacía en Liga Pequeña-, pero no parecen divertirse en el juego. El segundo, que siempre falla al menos un relevista mexicano, en tanto no se llame Joakim Soria. Esta vez fue David Cortés quien estuvo del nabo.

Ahora sólo nos queda intentar hacer una hazaña parecida a la de hace tres años. En 2006 eliminamos a Estados Unidos; en 2009 trataremos de hacerlo con Cuba. Se ve difícil.

2 comentarios:

José dijo...

Nunca pude quitarme el sentimiento de que Vinicio no podría con la responsabilidad de manejar al equipo mexicano. Me sorprende el mal manejo del cuerpo de lanzadores por contar con las opiniones de Fernando Valenzuela y Teodoro Higuera dentro del dugout. Joakim Soria, quien es quizá el mejor pitcher en el roster mexicano, sólo tiró 2 entradas completas siendo que Luis Ayala, Rafael Díaz y Francisco Campos todos tiraron más. ¿Por qué no usarlo desde antes, especialmente en el juego contra Cuba el día de ayer cuando ya se estaba al borde de la eliminación? ¿Por qué no usarlo como abridor en algún juego? (Idea robada de aquí)

Mi otra queja es que Vinny le tuvo demasiada fé a los titulares de cada encuentro, quizá acostumbrado a la liga nacional en donde la gran mayoría son de los cambios son por el lanzador o tal vez fueron las lesiones. ¿Pero por qué no darle el turno ayer en la baja de la 9na a Rod Barajas, quien es mejor bateador que Ojeda?

FBR dijo...

José, gracias por tus comentarios.
Estoy de acuerdo en que el manejo del grupo de lanzadores fue malo. Agrego que no estaban todos los que eran ni eran todos los que estaban. Demasiados veteranos semilesionados en ese roster. También creo que se corrieron mal las bases, que no hubo creatividad (ayer el equipo de beisbol viejo parecía el mexicano) y que no se trabajó bastante con el eterno problema de la impaciencia al bat.

Soria lanzó un juego perfecto en la Liga del Pacífico, pero dudo que a los Reales les gustara mucho verlo abrir. La selección de abridores no me disgustó, pero sí que hayan intentado usar a Joakim como si aquello fuera temporada regular.

Sobre lo del emergente en el último juego, era obvio. Para mí, la confirmación última de que lo que le interesaba a Vinny era repartir el juego equitativamente. Lástima, lo que nos interesaba a los aficionados era ganar.