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lunes, julio 13, 2026

Muñoz, al alza; Durán, a la baja



Mexicanos en GL.

junio-julio pre all star 2026

 Este año, gracias al futbol, hacemos el corte del análisis ligamayorista a partir de la falsa “media temporada” del Juego de Estrellas. Como desde el principio de la campaña, Jonathan Aranda y Randy Arozarena se distinguen por ser los beisbolistas mexicanos más consistentes y confiables. Este mes y medio trajo novedades. Una es que por fin Andrés Muñoz parece haber reencontrado su mojo; otra, que Jarren Durán cayó en otro slump de bateo y apunta para tener una temporada muy por debajo de sus estándares. Además de eso, vimos el retorno del lesionado Alejandro Kirk, el regreso -tras más de un año- de Patrick Sandoval y el debut en MLB del lanzador zurdo Samy Natera Jr y del derecho Luis Gastélum.  

Como cada entrega, va un resumen de la actuación de los peloteros nacionales, clasificada de acuerdo a su desempeño en la temporada.

Randy Arozarena estuvo un ratito lesionado, pero eso no ha tenido influencia en los fuertes números que ha mantenido durante el año. El jardinero izquierdo de los Marineros de Seattle es el único miembro del contingente en haber sido seleccionado al Juego de Estrellas. Estas semanas confirman que batea con menos poder que en otros años, pero con más contacto. Sus números: .286 de porcentaje, un sólido .838 de OPS, con 11 jonrones, 45 producidas, 59 anotadas y 19 bases robadas. Una diferencia notable respecto al pasado es que ha mejorado su disciplina en el plato: se poncha menos y recibe más pasaportes.

Jonathan Aranda tiene números ofensivos comparables o mejores que los de Arozarena, aunque su posición exige menos fildeo y está más competida para un lugar en el Juego de Estrellas. El inicialista de los Rays ha mantenido su capacidad para ser hombre clutch, y es parte de la explicación de la sorprendente campaña de los de Tampa. Sus números hasta antes del all-star: .297 de porcentaje, un magnífico .865 de OPS, 14 cuadrangulares y 64 carreras producidas.

Andrés Muñoz todavía desperdició un rescate a principios de junio, pero desde la segunda mitad de ese mes ha estado tan intratable como en sus mejores momentos. La clave ha sido una ligera mejoría en el control. El Plebe acumuló 7 salvamentos en el periodo. En el año lleva 3 partidos ganados y 4 perdidos, 16 juegos salvados y 51 ponches en 34.1 entradas de labor. Mejoró su porcentaje de carreras limpias admitidas a 4.19. El estelar cerrador tendrá que seguir en esa tesitura para que los Marineros aspiren a la postemporada.

Isaac Paredes va lentamente de menos a más. El antesalista sonorense de los Astros volvió por sus fueros y mejoró notablemente los números que tenía. Su porcentaje de bateo subió a .252, duplicó su número de jonrones a 12 e hizo otro tanto con las carreras empujadas, que ahora son 49, Su OPS, de .766, ya lo coloca entre los bateadores buenos de la campaña.

Nick Gonzales ha logrado mantener su alto porcentaje de bateo. El infielder de los Piratas de Pittsburgh, de buen guante, sigue por encima de los .300 de porcentaje y, con poder ocasional, mejoró su OPS. Batea para .308, con 4 vuelacercas, 4 robos de base, 28 producidas (y 51 anotadas)- Su OPS, de .761, indica algo más que a un pelotero de puro contacto.

Javier Assad regresó, aunque quién sabe por cuánto tiempo, a la rotación de los Cachorros de Chicago. El tijuanense lo ha hecho bien, ganando 3 partidos, sin admitir derrota. Sólo una de sus salidas fue considerada de calidad, porque lo común es que lance 5 entradas o menos. Sus números: 6-1, 37 ponches y una efectividad de 4.11. Adicionalmente, mejoró su WHIP: se le embasan por hit o pasaporte, 1.13 rivales por entrada.

Jarren Durán entró en otro horrendo slump en junio, precisamente cuando parecía que le había dado la vuelta a un mal arranque, y no ha salido. Ha ido de la sima a la cima, y de regreso. Sigue siendo garantía con el guante, pero batea para .194, con 11 cuadrangulares y 45 carreras empujadas, Ha estafado 14 colchonetas, pero su OPS señala que está bien debajo de la media en Grandes Ligas: .605.

Jojo Romero, preparador de cierre de los Cardenales de San Luis, tuvo más de arena que de cal en este mes y medio. Ganó un juego, pero perdió dos.  El zurdo lleva marca de 1-3, dos rescates desperdiciados y 20 holds (ventajas mantenidas en situación de cierre). Su PCL empeoró a 3.25 y ha pasado a 43 rivales por los strikes.

Brennan Bernardino ha tenido una participación más que decente en junio y julio. El relevista ganó un juego para los Rockies y también se apuntó otros dos holds. Ahora sus números son 3-3, 5 holds, 18 ponches y efectividad de 2.97 (que es todo un logro para un lanzador de Colorado).

Samy Natera Jr, chihuahuense, relevista, debutó para los Ángeles de L.A y, salvo una implosión ante Boston el 4 de julio, lo ha hecho muy muy bien. Ha obtenido un triunfo y un salvamento, y es notable que haya ponchado a 22 rivales, mientras otorgó sólo 2 bases por bolas. Su PCL es de 3.00. Es probable que los de Anaheim lo vayan subiendo en la jerarquía de su bullpen.

Brandon Valenzuela, como dictaba la lógica, se quedó con la suplencia en la receptoría de los Azulejos de Toronto, tras el regreso de Alejandro Kirk, y ha jugado más de lo que lo hacía Heinemann. En el periodo analizado mejoró su promedio y se ha mostrado eficiente a la defensiva. Sus números ofensivos .241 de promedio, 7 palos de vuelta entera, 20 producidas, .729 de OPS y un robo de base.

Joey Ortiz mejoró un poquito su bateo, para acompañar su guante de lujo en el campocorto de los Cerveceros de Milwaukee. Los números al bat siguen siendo pobres y contrastan con su fildeo: .225, 3 palos de vuelta entera, 22 producidas, OPS de .596.

Alejandro Osuna fue mandado unos pocos días a AAA, pero de nuevo cubre la parte fuerte del platoon con los Rangers (es titular ante lanzadores derechos). Por fin pegó su primer jonrón. El sinaloense batea para .256 de promedio, .653 de OPS, 18 impulsadas y 4 estafas.

Marcelo Mayer apenas si jugó medio junio, porque cayó en la lista de lesionados. La suya ha sido una campaña decepcionante con la majagua, aunque el guante y el brazo le funcionaron bien. Batea para .220, con un bajo OPS de .594, 3 jonrones, 22 producidas y tres robos.

Alejandro Kirk finalmente regresó a la receptoría de Toronto en junio, tras la fractura del pulgar a principios de temporada. Todavía no agarra su ritmo al bat: sigue siendo pelotero de gran contacto, pero sus batazos salen, por lo general, a poca velocidad. Está dejando su puesto a Valenzuela dos días por semana. Batea para .202, con 2 jonrones y 9 producidas. Eso sí, su popularidad y su carisma son tan grandes que, a pesar de lo poco que ha jugado y de sus numeritos, quedó en segundo lugar de la boleta de catcher de la Liga Americana en las votaciones para el Juego de Estrellas.  

Alan Rangel parece haber dejado atrás la puerta giratoria y hasta ha abierto juegos para los Filis. No le ha ido demasiado bien, a pesar de que una de sus aperturas fue buena. Su marca es de 0-2, con efectividad de 4.19 y 22 chocolates.

Víctor Vodnik salió de la lista de lesionados, pero ya no es el cerrador de los Rockies. Tal vez debería serlo, porque en el último mes se vio bien, ganando 2 juegos desde el bullpen. Números: 3-3, 4 salvamentos, otros tantos holds, dos desperdicios, 22 ponches y PCL de 5.72, que se ve muy feo, pero es mucho mejor que el 8.00 que traía antes de lesionarse.

Daniel Duarte debe estar mareado de tanto pasar por la puerta giratoria con la que los Mets lo traen entre Grandes Ligas y AAA. Lanzó otras 2 entradas sin permitir carrera y lo devolvieron.

Robert García pasó a la lista de lesionados por 60 días. El relevista de los Rangers lleva marca de 0-1. Con 2 holds, un rescate desperdiciado y PCL de 3.38.

Alek Thomas sigue en AAA. Sus números con Arizona: .181, 3 jonrones, 10 remolcadas y 4 robos de base, OPS de .562

Ramón Urías no ha salido de la lista de lesionados. El sonorense del guante de oro lleva .158, 2 vuelacercas, 5 empujadas y OPS de .595, jugando para los Cardenales.

Luis Urías fue contratado por los Azulejos de Toronto para cubrir posiciones de utility en el infield. Con lo poco que ha jugado, el Wicho ha bateado bien: .292, con un cuadrangular y 2 producidas.

Patrick Sandoval regresó a abrir un juego, para los Medias Rojas de Boston, luego de más de un año de ausencia por la cirugía Tommy John. Lanzó 4.1 entradas, admitió una carrera y se fue sin decisión. Los patirrojos lo llevarán con calma.

Rowdy Téllez se tomó una tacita de café con los Bravos de Atlanta, esencialmente como bateador emergente. Fue suficiente para que pegara 2 hits en 10 turnos. Uno fue de cuatro esquinas y empujó 2 carreras. Luego lo mandaron a AAA.

Valente Bellozo se mantiene en AAA. El cachanilla tiene 1 perdido, PCL de 7.82 y 8 pasados por los strikes.

Luis Gastélum, otro mochiteco greñudo y velocista en la lomita. Lleva tres apariciones en el relevo de los Cardenales, PCL de 6.75 y 3 ponches, en 2.2 entradas lanzadas.

César Salazar dejó la receptoría suplente de los Astros, al retorno de Yanier Díaz. Dotes defensivas, pero sólo un hit y una impulsada en 18 turnos.

José Urquidy está todavía en AAA. 0-1, un juego salvado, 8.53 de efectividad y un WHIP de 2.68.

Taijuan Walker sigue sin contrato tras su despido por los Filis. Su marca: 1-4, 9.13 de efectividad y 17 ponches.

 


domingo, mayo 31, 2026

Jonathan Aranda, pelotero clutch


Mexicanos en GL. 

mayo 2026

Se perfila un año raro para los mexicanos en Grandes Ligas. Dos han destacado mucho. En particular es agradable ver la consolidación del oportuno Jonathan Aranda como uno de los grandes bateadores de la Gran Carpa. Otros han estado un poco (o un mucho) por debajo del nivel esperado y entre los novatos hay sorpresas para uno y otro lado.

Como cada entrega, va un resumen de la actuación de los peloteros nacionales, clasificada de acuerdo a su desempeño en la temporada.

Jonathan Aranda es parte importante de la explicación de por qué los Rays de Tampa lideran una de las divisiones más fuertes del beisbol: la Este de la Liga Americana. El tijuanense ha sido la principal bujía ofensiva del equipo, sobre todo por su capacidad de bateo a la hora buena: su porcentaje es .333 con hombres en posición de anotar, y además es colíder en las Mayores en elevados de sacrificio.  Tuvo un mayo excepcional, en que bateó para 374, y lo terminó con ocho juegos seguidos conectando imparable. Mejoró su suerte en el BABIP durante el mes. Sus números provisionales son: .290 de porcentaje, .893 de OPS, 11 cuadrangulares y 43 carreras producidas, con lo que encabeza la Liga Americana en esa categoría.

Randy Arozarena empezó fuerte el año, y sigue fuerte. El jardinero izquierdo de los Marineros de Seattle, además de su calidad defensiva, ha sido uno de los bates más confiables de su equipo. Menos poder que otros años, pero más contacto. Sus números: .290 de porcentaje, un buen .825 de OPS, con 6 jonrones, 26 producidas, 40 anotadas y 15 bases robadas.

Jarren Durán inició flojísimo la campaña, pero ha tenido un segundo mes arrollador. El jardinero de los Medias Rojas supero sus problemas de bateo, y parece acelerar hacia los niveles más altos. En la última semana de mayo bateó para casi .400, con 4 pelotas enviadas al otro lado de la barda, pero como su primer mes fue tan malo, apenas supera la Línea Mendoza.  Batea para .219, con 10 cuadrangulares y 33 carreras empujadas, OPS debajo de la media (en .695), pero con 10 colchonetas estafadas.

Andrés Muñoz definitivamente no ha estado tan fino como en las dos temporadas anteriores. Sigue siendo un cerrador confiable, pero no ha mostrado los niveles de élite que esperábamos. El mochiteco de los Marineros sigue ponchador, pero se le dificulta sacar la entrada clave en orden. En el mes, apenas logró tres salvamentos y desperdició dos oportunidades de rescate.  En el año lleva 3 partidos ganados y 3 perdidos, 9 juegos salvados (en 13 oportunidades) y 34 ponches en 21.1 entradas de labor. Mejoró su porcentaje de carreras limpias admitidas a 4.98, pero sigue siendo un número alto, impropio para un lanzador de su categoría.

Nick Gonzales, ya asentado en la titularidad del infield de los Piratas de Pittsburgh, bajó un poco su buen porcentaje del inicio de temporada.  Batea para .303, con un OPS de .720, ya pegó su primer vuelacercas, ha producido 26 carreras y se ha robado tres bases.

Isaac Paredes está tranquilo porque la antesala de los Astros es suya para todo el resto de la temporada, pero da una de cal y dos de arena. El hermosillense, que es hombre de poder más que de contacto, tuvo un mes flojito y está casi exactamente en los promedios de bateo de las Mayores en este año de dominio en el pitcheo: .237 de porcentaje, 6 jonrones y 24 producidas. Su promedio de bateo es dos milésimas inferior al promedio; su OPS, de .708, es dos milésimas superior.

Jojo Romero, preparador de cierre de los Cardenales de San Luis, mejoró sus números respecto al mes pasado. El zurdo lleva una derrota sin victoria, dos rescates desperdiciados y, a cambio, un buen 2.70 de limpias, la friolera de 15 holds (ventajas mantenidas en situación de cierre) y 25 rivales a los que les sirvió un suculento chocolatote.

Brennan Bernardino tuvo un par de ataques de hipo (así se dice cuando falla el pitcher), porque eso de lanzar en Coors Field es de dar miedo. El relevista de los Rockies perdió tres juegos en el mes, y ahora sus números son 2-3, 3 holds, 18 ponches y efectividad de 3.86 (que no está mal para un lanzador de Colorado).

Brandon Valenzuela ha sido una grata sorpresa. El receptor que llegó al equipo grande de los Azulejos de Toronto, tras la lesión de Alejandro Kirk, lo ha hecho tan bien que es posible que se quede al regreso del tijuanense. La clave: a su buen fildeo y excelente machete, ha sumado números decentes con la majagua: .235 de promedio, 4 palos de vuelta entera, 10 producidas, .710 de OPS y un robo de base. Al menos son mejores que los de Tyler Heineman, el eterno receptor número 2 de Toronto.

Daniel Duarte ya debería estar acostumbrado. Los Mets le abrieron la puerta para que jugara en Grandes Ligas, lanzó dos entradas y un tercio sin permitir carrera, y los propios Metropolitanos le dieron un empujoncito para que se regresara a AAA por la misma puerta.

Alan Rangel está en la misma situación que Duarte, sólo que con los Filis. A él no lo llamaron en el mes y sigue con PCL de 3.00, luego de lanzar tres entradas.

Marcelo Mayer, por fin está cubriendo las paradas cortas de los Medias Rojas, como era el propósito cuando fue drafteado. Llega ahí desde la antesala, luego de la lesión de Trevor Story. Gran guante, como se esperaba, pero menos bateo del previsto, con un slump en mayo. Mayer no cogió ritmo: batea para .224, con un bajo OPS de .590, 2 jonrones, 13 producidas y tres robos.

Robert García se pasó el mes de mayo en la lista de lesionados. El relevista de los Rangers lleva marca de 0-1. Con 2 holds, un rescate desperdiciado y PCL de 3.38.

Javier Assad tuvo tres apariciones de relevo en el mes, con los Cachorros de Chicago. Las tres fueron más que decentes y ganó un juego. Aun así, lo devolvieron a AAA. Sus números: 3-1, 14 ponches y una efectividad mejorada a 5.88 (que tampoco es para presumir)

Alek Thomas fue mandado a AAA por los Diamondbacks de Arizona, porque su bateo no correspondía para nada al gran fildeo: .181, 3 jonrones, 10 remolcadas y 4 robos de base, OPS de .562

Joey Ortiz ya tiene que compartir la titularidad en el campocorto de los Cerveceros de Milwaukee, que antes tenía en exclusivo. ¿La razón? Su escaso bateo: .188, 11 producidas, OPS de .511. Eso sí, ya pegó su primer palo de vuelta entera.

Alejandro Osuna ha cubierto la parte fuerte del platoon con los Rangers (es titular ante lanzadores derechos). El sinaloense ha brillado a la defensiva y ha estado más o menos con el bat. .256 de promedio, .664 de OPS, 8 impulsadas y dos estafas. No se ha volado la barda.

Ramón Urías siguió bajando en su producción ofensiva, y luego pasó a la lista de lesionados con un malestar en el hombro. El de Magdalena de Kino lleva .158, 2 vuelacercas, 5 empujadas y OPS de .595.

Víctor Vodnik salvó dos juegos en mayo, pero mplosionó un par de veces como cerrador de los Rockies y luego pasó a la lista de lesionados. 1 ganado, 2 perdidos, 4 juegos salvados, 2 rescates desperdiciados, un horrendo 8.00 de carreras limpias y 16 ponches.

Valente Bellozo se mantiene en AAA. El cachanilla tiene 1 perdido, PCL de 7.82 y 8 pasados por los strikes.

Alejandro Kirk debe regresar a la receptoría de Toronto en junio, tras la fractura del pulgar apenas en su quinto juego de la temporada.  Batea .150, con un jonrón y 2 producidas.

César Salazar volvió a las Mayores como receptor suplente de los Astros, tras la lesión de Yanier Díaz. Ha mostrado grandes cosas con el brazo y el guante, y casi nada con el bat. Ha pegado sólo un hit en 18 turnos, y la única carrera que impulsó fue por recibir un pelotazo con las bases llenas.

José Urquidy está todavía en AAA. 0-1, un juego salvado, 8.53 de efectividad y un WHIP de 2.68.

Taijuan Walker fue despedido por los Filis y nadie lo ha contratado. Su marca: 1-4, 9.13 de efectividad, se le embasaron por hit o pasaporte más de dos rivales por entrada y ponchó a 17.

 

viernes, mayo 01, 2026

Poco de qué presumir

 

Mexicanos en GL. 

Marzo-abril 2026

Poco de qué presumir para los mexicanos al inicio de la temporada 2026 en Grandes Ligas. Irregularidad en el pitcheo, sólo dos bateadores estrella a un nivel parecido al que les conocíamos, varios peloteros que perdieron el puesto y algunitos que parecen empezar a consolidarse. Para colmo, uno de nuestros peloteros más relevantes, Alejandro Kirk, se lesionó pronto y todavía tardará unas semanas en regresar.

Como cada entrega, va un resumen de la actuación de los peloteros nacionales, clasificada de acuerdo a su desempeño en la temporada.

Randy Arozarena ha sido, con facilidad, el mexicano con mejor desempeño en este inicio de campaña. El jardinero izquierdo de los Marineros de Seattle ha bateado con consistencia, fildeado con grandes atrapadas y corrido las bases de una manera más que decente, aunque no ha mostrado tanto poder como otros años. Sus números: .289 de porcentaje, un buen .820 de OPS, con 4 jonrones, 11 producidas y 7 bases robadas en 7 intentos. Se está ponchando un poco menos que antes, y eso es bueno.

Jonathan Aranda, primera base de los Rays de Tampa, es pieza clave en la ofensiva de su equipo. Ha funcionado como bateador clutch: pega de hit (o de elevado de sacrificio) a la hora buena, lo que redunda en que es el segundo máximo productor en la Liga Americana, con 25 carreras llevadas al plato. Ha tenido menos suerte en las bolas puestas en juego y eso se refleja en una caída en su porcentaje de bateo. Sus números provisionales son: .220 de porcentaje, .783 de OPS, 7 cuadrangulares, las 25 producidas y una saludable tendencia a recibir más bases por bolas que antes.

Andrés Muñoz no ha estado tan filoso como el año pasado. Si bien casi siempre el cerrador de los Marineros ha podido colgar el cero, tuvo dos ocasiones de implosión total. En una de ellas, le metieron 5 carreras y sólo pudo sacar dos outs. Por lo general, el mochiteco sigue siendo un pitcher muy confiable y ponchador. En el año lleva 3 partidos ganados y 2 perdidos, 6 salvamentos (de 7 oportunidades) y 20 ponches en 12 entradas de labor. Lo feo es su porcentaje de carreras limpias: 6.00, producto de las dos apariciones desastrosas. Es seguro que mejorará.

Brennan Bernardino ha respondido bien ante el difícil reto de lanzar para los Rockies de Colorado. El relevista zurdo ha podido hacerse de 2 victorias sin derrota, además de que cuenta con un hold (ventaja sostenida en situación de salvamento), con un solo rescate desperdiciado. Su PCL, de 0.83, es el mejor entre los lanzadores mexicanos y ha recetado 11 sopitas de pichón.

Nick Gonzales ha estado haciendo contacto constante con la pelota, y eso le ha valido quedarse en la titularidad del infield de los Piratas de Pittsburgh (empezó en las paradas cortas, pero la llegada del súper prospecto Connor Griffith no lo mandó a la banca, sino a tercera base). Batea para .317, con un OPS de .731 (no tiene poder). No tiene jonrón, ha producido 15 carreras y se ha robado dos bases.

Isaac Paredes empezó muy frío la temporada, pero a partir de la segunda mitad de abril su bate se calentó notablemente, con lo que mejoró relativamente sus números y se aseguró más tiempo en la titularidad de la antesala de los alicaídos Astros de Houston. El de Hermosillo batea para .253, OPS de .723, apenas 3 jonrones (dos en un mismo juego) y 15 producidas. Mantiene su característica de saber cuándo tirarle a la bola y recibir una buena cantidad de pasaportes.

Alan Rangel regresó por donde había venido: la puerta giratoria que le inventaron los Filis para tenerlo entre AAA y las Mayores. Lanzó tres entradas de relevo, ponchó a 5 y permitió solamente una carrera.

Robert García no se ganó el puesto de cerrador con los Rangers, y tuvo un desempeño aceptable preparando cierres, hasta que una inflamación en el hombro lo mandó a la lista de lesionados. Marca de 0-1. Con 2 holds, un rescate desperdiciado y PCL de 3.38.

Marcelo Mayer, infielder de los Medias Rojas, ha mantenido la titularidad contra lanzadores derechos, y poco a poco está tomando ritmo, tras un inicio gélido. El nieto del mítico Chero batea para .253, con OPS de .694, un jonrón, 7 producidas y un robo. Si de verdad coge ritmo, dará razón a los pronósticos optimistas sobre su carrera.

Jarren Durán ha sido la sombra de lo que fue hace dos años, y aún el año pasado. Sigue siendo un mago en los jardines, pero con el bate ha tenido muchos problemas. Batea para sólo .170, con apenas un jonrón en 100 turnos oficiales. OPS bajísimo de .481, 11 carreras empujadas y cinco robos.

Alek Thomas, jardinero central de los Diamondbacks de Arizona, está teniendo una temporada similar a la de Durán (pero de Thomas no se esperaba gran bateo). Genial a la defensiva, pero con números de bateo flojitos: .188, 2 jonrones, 10 remolcadas y 4 robos de base, OPS de .578.

Jojo Romero perdió la carrera para ser cerrador de los Cardenales de San Luis, y sigue como preparador de cierre, lo que le ayudado a acumular ya 8 holds, El zurdo lleva una derrota sin victoria, un rescate desperdiciado y 4.20 de limpias.

Javier Assad ha vivido una montaña rusa. Inició en AAA, pero pronto fue subido al equipo grande por los Cachorros de Chicago. Tuvo una gran apertura y ganó ese juego. Al siguiente, lo molieron a pelos. La tercera apertura también fue buena, pero salió sin decisión. Fue mandado al bullpen. Allí tuvo, primero, una victoria y, a la siguiente, otra vez lluvia de batazos. Un lanzador, dos versiones. Unos números: 2-1, 11 ponches y un feo 7.58 de efectividad.

Ramón Urías coqueteó con la titularidad en la antesala de los Cardenales de San Luis, pero al final no la consiguió, a pesar de su gran guante. La respuesta está en el bat: .170, 2 vuelacercas, 5 empujadas y OPS de .626.

Joey Ortiz es campocorto titular de los Cerveceros de Milwaukee, enorme defensivo, pero puede perder el puesto debido a lo flojo de su bateo: .197, 6 producidas, OPS de .481. No sólo no ha pegado de cuadrangular: no tiene en su cuenta un solo extrabase.

Víctor Vodnik ha sido una versión reducida de Andrés Muñoz, con el agregado de que le toca jugar la mitad de los juegos en Coors Field, la casa de los Rockies, veneno para los pitchers. Víctor Francisco lleva dos salvamentos, pero igualmente lleva dos derrotas, por sendas implosiones, lo que también disparó su efectividad a un nada bueno 7.82. Ha ponchado a 11.

Valente Bellozo también tiene la carga de lanzar para los Rockies, como relevo largo. Empezó con un relevo decente, seguido de dos ocasiones en que lo apalearon. Eso sirvió para que lo bajaran a AAA. El cachanilla tiene 1 perdido, PCL de 7.82 y 8 pasados por los strikes.

Brandon Valenzuela, debutante en MLB, hermosillense. Llegó por la lesión de Alejandro Kirk a la receptoría suplente de los Azulejos de Toronto. Ha comprobado lo que se decía de él en las Menores. Excelente receptor defensivo, pero poca contribución ofensiva. Batea para .200, con .588 de OPS. Dos jonrones y tres impulsadas.

Alejandro Osuna llegó a los Rangers a finales de mes, por la lesión de Wyatt Langoford y es titular ante lanzadores derechos. El sinaloense lo ha hecho bien en el corto ratito que lleva jugando .375 de promedio+ y una carrera producida. Que sea una larga estancia en el equipo grande.

Alejandro Kirk se fracturó el pulgar en uno de los primeros juegos de la temporada. Debe regresar en mayo de la lista de lesionados, pero vio muy poca acción. Le alcanzó para .150, un jonrón y 2 producidas. Esperemos un buen regreso del Capitán Kirk.

José Urquidy no ha sido lo que era antes de su cirugía Tommy John. Lo vimos el año pasado. Ahora, como relevista de los Piratas, tuvo una buena aparición, que le valió el rescate y, a continuación, un desastre tras otro, lo que provocó que el equipo lo bajara a AAA. A cambio de ese salvamento, tiene un perdido, un horroroso 8.53 de efectividad y un WHIP de 2..68: se le embasan casi tantos como a los que le saca out.

Taijuan Walker tuvo 5 aperturas para los Filis: una decente y cuatro horribles. Su desempeño fue tan malo, que el equipo de Filadelfia decidió dejarlo en libertad (eufemismo por despedirlo) y comerse su contrato millonario. Su marca: 1-4, 9.13 de efectividad, se le embasaron por hit o pasaporte más de dos rivales por entrada y ponchó a 17.

 

 


viernes, abril 24, 2026

50 futbolistas mexicanos


En estos días se ha puesto de moda en las redes sociales hacer la lista del mejor medio centenar de futbolistas mexicanos de la historia. Va mi espada en prenda, con la reserva de que pienso actualizar mi lista cada vez que lo considere pertinente. 

Actualizada al 8 de julio de 2026
  1. Hugo Sánchez  
  2. Rafa Márquez
  3. Chicharito Hernández
  4. Andrés Guardado
  5. Giovani Dos Santos
  6. Luis Hernández
  7. Luis García
  8. Claudio Suárez
  9. Raúl Jiménez
  10. Enrique Borja
  11. Jared Borgetti
  12. Memo Ochoa
  13. Jorge Campos
  14. Cuauhtémoc Blanco
  15. Antonio Carbajal
  16. Oribe Peralta
  17. Carlos Vela
  18. Julián Quiñones
  19. Alberto García Aspe
  20. Carlos Salcido
  21. José de Jesús Corona
  22. Chava Reyes
  23. Gerardo Torrado
  24. Chucky Lozano
  25. Héctor Herrera
  26. Pavel Pardo
  27. Nacho Flores
  28. Horacio Casarín
  29. Ricardo Peláez
  30. Héctor Moreno
  31. Johan Vásquez
  32. Manuel Negrete
  33. Luis Roberto Alves, Zague
  34. Benjamín Galindo
  35. Conejo Pérez
  36. Edson Álvarez
  37. Luis Flores
  38. Piojo Alvarado
  39. Javier Valdivia
  40. Halcón Peña
  41. Ricardo Osorio
  42. Pablo Larios
  43. Carlos Hermosillo
  44. Tecatito Corona
  45. Maza Rodríguez
  46. Fernando Quirarte
  47. Oswaldo Sánchez
  48. Santiago Giménez
  49. Antonio Naelson Sinha
  50. Pirata Fuente

La lista está hecha tomando en cuenta tres factores: actuación con la selección mexicana en sus distintas categorías (sí importa el tipo de torneo); actuación con los clubes en los que hayan jugado, tomando en cuenta el diferente nivel de las ligas; un factor de popularidad. Considero que no hay duda sobre los tres primeros futbolistas.

De todos los jugadores listados, solamente a dos nunca vi jugar: Horacio Casarín y Luis Pirata Fuente. Admito que me baso en sus leyendas (y numeritos).

Se aceptan comentarios, críticas y propuestas alternativas.


jueves, marzo 12, 2026

México en el Clásico Mundial 2026

 



El equipo mexicano de beisbol llegó al Clásico Mundial con la expectativa de poder alcanzar, de nueva cuenta, las semifinales. Terminó eliminado en la primera ronda, por tercera vez en seis ediciones. La expectativa no era descabellada, porque su line-up contaba con varios jugadores estelares de Grandes Ligas y en cuartos de final le tocaría enfrentarse con los clasificados del grupo más débil y parejo. El problema que muchos -pero no todos- vieron antes del torneo era la escasa cantidad de abridores de calidad y algunos otros huecos en el staff de lanzadores.
El tema se complicó con el asunto de los reaseguros para algunos peloteros de Grandes Ligas que se habían lesionado la temporada anterior. Eso dejó fuera a uno de los toletes más importantes: el antesalista Isaac Paredes, así como -de nueva cuenta- a Ramón Urías. Otras bajas notables fueron Luis Urías, aparentemente lesionado en un juego de preparación, José Urquidy (lo que, de todos modos, pienso, no influyó demasiado) y el relevista Manuel Rodríguez, todavía en recuperación.
Los infielders fueron sustituidos por los jóvenes ligamayoristas Nick Gonzáles y Nacho Álvarez Jr, como titulares y Mateo Gil, en la banca. Eran opciones bastante razonables, incluyendo al hijo del manager, sobre todo a la defensiva, pero quedaba claro que el bateo ya no sería tan poderoso. Había una clara diferencia entre la parte alta y la baja del orden al bat. 
Donde hubo más problemas fue en la composición del cuerpo de lanzadores. Si bien México pudo adicionar algunos relevistas de calidad, nunca tuvo la tercia necesaria de abridores y el bullpen incluyó algunos favoritos de Benjamín Gil, que habían dado evidencias de no estar en buena forma y a la hora de la verdad no pudieron con el paquete. Hubo una diferencia crucial respecto al Mundial pasado: en 2023 tuvimos cuatro abridores ligamayoristas y dos relevos largos; en 2026, dos abridores de MLB y uno de las ligas locales; ningún relevo largo. Se suponía que el límite de pitcheos en la primera ronda permitía hacer juegos casi de bullpen... pero para eso, los abridores tenían que durar y los relevistas no podían fallar.
El resultado es decepcionante, pero más que nada por el juego definitivo contra Italia, en el que fallaron varios relevistas, y el equipo se fue de 8-0 con corredores en posición de anotar. 
Veamos partido por partido. 

Una paliza engañosa, México 8, Gran Bretaña 2

En el pasado Clásico, los representantes de Gran Bretaña nos habían pegado un susto, y ahora tenían a Jazz Chisholm Jr, por lo que no había que confiarse. Por México abrió Javier Assad, de buen desempeño en 2023. Era también la señal de que lanzaría contra Italia en el juego definitivo del grupo. El tijuanense lo hizo bien, pero los bates mexicanos no tronaron ante el abridor Anderson, salvo un tablazo solitario de Nacho Álvarez. Tampoco hicieron nada ante el siguiente relevista, y Gran Bretaña empató ante el relevista Carrillo, de los favorecidos por Gil. Pero hubo un momento en el que el tercer relevo británico falló, a partir de que lo agarraron los nervios tras un mega foul de Jarren Durán en la octava entrada y vino la andanada mexicana (gran jonrón de Jonathan Aranda), que se prolongó con los siguientes brazos británicos. Empezó a verse un patrón en el line-up nacional: impotentes ante algunos pitchers, eficientes ante otros. El marcador final no da cuenta de que el partido estuvo muy tenso hasta las dos últimas entradas y que Gran Bretaña pudo en un momento irse al frente, de no ser por un tirazo de Arozarena a home, y que Alejandro Kirk se fajó para sacar ese out vital.

Slugfest y nocaut, México 16, Brasil 0 
 

A diferencia de lo sucedido en el primer juego, desde la primera entrada los cañones mexicanos tronaron, y lo hicieron a lo largo de todo el partido. La escuadra brasileña enseñó su novatez, y los tricolores se cebaron ante ellos. A Taijuan Walker le tocó de nuevo lanzar contra el equipo del grupo más débil en el papel, y lo hizo correctamente, aunque se llenó rápido de pitcheos. Gil utilizó a sus relevos jóvenes y, hacia el final, puso a jugar a la banca, que también pudo aprovechar la práctica de bateo. La paliza, que acabó en sólo 6 entradas, generó grandes expectativas, sin ver que Brasil era, de lejos, el equipo más débil de todo el torneo.

Cruz de olvido, México 3, Estados Unidos 5 

Una prueba del respeto que había generado el equipo mexicano es que EU dispuso que su mejor as abriera contra la escuadra nacional. Paul Skenes tuvo a México comiendo de la mano durante las cuatro entradas que lanzó. Por México abrió el veterano Manny Barreda, signo de la escasez de abridores de alta gama; Manny se llenó de pitcheos pero cumplió al colgar dos trabajosos ceros ante el trabuco gringo. Luego vino la equivocación de Gil: mandó a su consentido Jesús Cruz a lanzar. El potosino, que juega en el beisbol local luego de los Rocket City Trash Pandas -equipo de AA de Alabama- lo dejaran ir, hizo implosión velocísima. Recibió cuadrangular de dos carreras de Aaron Judge y, aunque se le embasaron dos de los siguientes tres rivales, Benjamín Gil lo dejó enfrentarse a Roman Anthony, quien despachó otro vuelacercas para poner la pizarra 5-0. Lo cambió tarde, porque los siguientes lanzadores mexicanos lograron contener la maquinaria ofensiva gringa, aceptando solamente dos hits. Al único de los otros cuatros pitchers estadunidense al que pudieron conectar bien los mexicanos fue a Matthew Boyd. Jarren Durán se fue dos veces para la calle, pero en solitario, y la otra carrera fue impulsada por el "matagringos" Joey Meneses. Una derrota de acuerdo al librito. Todo se iba a decidir contra Italia.

El equipo hace implosión, México 1, Italia 9 


Aunque Italia ya había dado la sorpresa al derrotar a Estados Unidos el día anterior, para México el partido pintaba exactamente como en las previsiones. Debía ser un duelo parejo y el ganador pasaría a cuartos de final. Italia, así como lo hizo EU, presentó a su mejor carta en el montículo contra México. Uno no sabía si Aaron Nola iba a ser el que alcanzó por años el estrellato o el que se estrelló el año pasado con una mala temporada en 2025. Para desgracia de México, fue el primero, y a nuestros bats les fue casi tan mal como contra Skenes. Assad empezó a tambor batiente, pero recibió dos cañonazos: uno de Pasquantino (lógico, es un slugger); otro de Berti (sorprendente). Ahí fue cuando el equipo mexicano empezó a desesperarse, a no ser paciente, y a alargar innecesariamente la permanencia de Nola. Para cuando salió el estelar de los Phillies, los italianos ya iban adelante 5-0, gracias -entre otras linduras- a un excelente squeeze-play, que jugó psicológicamente todavía más a su favor. México embasaba constantemente a sus peloteros, pero nadie bateaba a la hora buena. Dejaron a 10 corredores en base. Bernardino, Duarte y un sobretrabajado Robert García admitieron las siguientes carreras de los italianos. Los mexicanos sólo le anotaron al ligamayorista Graceffo, pero ni siquiera pudieron hacer algo ante pitchers como Scotti y Quattrini, que eran los únicos verdaderos italianos de ese equipo, y que juegan en la pobre liga local de ese país. La prensa deportiva italiana festinó las victorias de los "italoamericanos" y puso énfasis en sus celebraciones, llenas de "tópicos y estereotipos". 
 

A nivel individual, los abridores y los relevistas jóvenes cumplieron; del lado del bateo, destacaron Jarren Durán y Jonathan Aranda; del fildeo, el torpedero Joey Ortiz, el receptor Kirk y Arozarena (que tuvo un bate muy apagado). El manejo fue conservador, aún en momentos de apremio. Poco más hay que decir. No se cumplió.  

miércoles, enero 28, 2026

Partidos olímpicos de leyenda: Milagro en el Hielo

 


El oro olímpico en el hockey sobre hielo fue por muy largo tiempo monopolio de la Unión Soviética. Se lo llevaron desde 1964 hasta 1976. La URSS repitió en 1984 y 1988. El Equipo Unificado lo obtuvo en 1992. Hay una excepción en esa seguidilla que duró tres décadas. La llaman el Milagro en el Hielo.

Una de las razones que explican la amplia dominación soviética fue la insistencia del Comité Olímpico Internacional en mantener el carácter amateur de los Juegos. La otra, que la principal liga profesional del mundo está en plena temporada cuando se realizan los Juegos Olímpicos de Invierno: Sólo hasta Nagano 1998 la NHL abrió una breve ventana para que sus jugadores pudieran competir representando a sus naciones.

No era el caso en Lake Placid 1980, y la URSS, campeona mundial, era la gran favorita para llevarse el título. Se suponía que la plata sería para Checoslovaquia, entonces en la órbita soviética. Las cosas sucederían de manera diferente.

El torneo se realizó en dos fases, ambas vía round robin. Tras la primera, calificaban a la fase final los dos primeros lugares de cada uno de los dos grupos. En la segunda, los calificados jugaban entre sí, pero manteniendo el resultado contra el equipo de su mismo grupo.

En el grupo A, la URSS dominó fácilmente, ganando todos sus partidos. Se dio el lujo de meterle 16 goles a Japón y 17 a Países Bajos. El otro clasificado resultó ser Finlandia. En el grupo B, Estados Unidos dio un campanazo al derrotar a Checoslovaquia y logró un agónico empate con Suecia. Este fue suficiente como para que clasificara, junto con los escandinavos.

El 22 de febrero se llevó a cabo el primer partido de la fase final. Estados Unidos contra la Unión Soviética. EU tenía una escuadra compuesta principalmente por universitarios becados para jugar hockey. Los profesionales estaban en sus equipos. Se esperaba una fácil victoria de la URSS.

Los primeros en anotar fueron los soviéticos, a los 9 minutos de juego. EU empató, pero la URSS se volvió a ir adelante y amenazó repetidas veces con ampliar la ventaja. Hacia el final del primer periodo, los estadunidenses lograron el empate con un error del portero. Estaban jugando al estilo moderno -ofensivas con más uso de las bandas- y, cosa extraña, hacían muchos cambios: muy pocos jugadores duraban más de un minuto en el hielo.

Para el segundo periodo, la URSS bancó a su portero titular y anotó un gol más, para irse adelante 3 a 2. En el tercero y último, una jugada de poder (un jugador soviético castigado por faltas) permitió a los estadunidenses empatar. Para entonces, el equipo de EU se veía mucho más preparado físicamente que el soviético… había servido la estrategia de periodos cortos de juego. Faltando diez minutos para el final, Mike Eruzione anotó en una jugada en la que el portero suplente se perdió ante su propia defensa. Lo que vendría después sería un frenesí soviético con disparos desde todos los ángulos. Uno pegó en el poste, otro fue rebotado por el portero, varios salieron cerca de la meta. Los ataques, desesperados al final, resultaron infructuosos. Ganó EU de milagro.

En los dos últimos partidos, la URSS destripó a Suecia, pero Estados Unidos derrotó a Finlandia, con lo que se quedó con el oro: La plata fue para los soviéticos, pero los jugadores estaban tan frustrados que decidieron no grabar su nombre en la medalla, como se acostumbraba. Pasaría más de un lustro para que la URSS perdiera otro partido de hockey, y más de una década para que los norteamericanos les volvieran a ganar. Eso hace que el Milagro en el Hielo sea todavía más legendario.


viernes, enero 09, 2026

Leyendas Olímpicas Invernales: Viktor Ahn (Ahn Hyun-soo)

 

La de Viktor Ahn es una historia particular. Cosechó un total de ocho medallas olímpicas: seis oros y dos bronces; es el único patinador de pista corta en ganar el oro en todas las distancias, y el primero en ganar medalla en todas en una sola edición. Lo más curioso es que tres de sus victorias olímpicas fueron representando a su natal Corea del Sur en 2006, y las otras tres representando a Rusia, en 2014. En medio, y después, hay toda una telenovela y hartos escándalos.

Bajito, delgado, veloz y habilidoso, Ahn Hyun-soo era ya subcampeón mundial cuando hizo su debut olímpico en Salt Lake 2002. No le fue bien. Un cuarto lugar, una descalificación y, encima de eso, fue parte de la famosa carambola que permitió al australiano Steven Bradbury ganar el oro más inesperado Pero el año siguiente ganaría el primero de cinco títulos mundiales consecutivos.  

El patinaje en pista corta es uno de los bastiones olímpicos de Corea del Sur, y la competencia por las plazas es feroz, y no siempre limpia. Durante años, el sistema que privó fue el de las recomendaciones, que derivó en la creación de facciones entre dirigentes deportivos y atletas, provenientes de diferentes universidades. Si querías un puesto en el equipo olímpico o mundialista, había que seguir disciplinadamente a tu facción. La grilla deportiva era durísima.

Ahn Hyun-soo, un graduado de la Universidad Nacional de Deportes de Corea, dependía de la facción encabezada por el excampeón olímpico Kim Ki-hoon. Kim fue forzado a renunciar como jefe del equipo nacional en 2004, por forzar a sus atletas a usar patines de la empresa de su familia. En la Universiada de 2005, Ahn tuvo un conflicto serio con su compañero de equipo Seo Ho-jin, quien le habría dado una golpiza; por ello Seo fue expulsado de la selección nacional, pero fue reinstalado rumbo a los Juegos Olímpicos Invernales de Turín 2006; entonces Ahn decidió entrenarse con el equipo femenil.

En los Juegos de 2006, Ahn obtuvo oro en los 1000 (rompiendo el récord mundial) y en los 1500 metros, así como en el relevo de 5 mil metros. También se llevó el bronce en los 500 metros. Pero el ambiente del equipo era pésimo. Ni siquiera se saludaban, se negaron a comer en la misma mesa y a sentarse juntos en el avión.

Ahn decidió exponer públicamente la situación, poner luz en el lado oscuro del patinaje de pista corta coreano, exhibiendo también que había competencias arregladas. Esto se tradujo, junto con una lesión, en que el campeón olímpico y mundial no fue seleccionado para Vancouver 2010. Un año después, el patinador se transfirió a Rusia, meses más tarde se nacionalizó y se cambió de nombre: ahora era Viktor Ahn.

En Sochi 2014, Ahn consiguió el bronce en los 1500 metros, el oro en los 1000 y en los 500 metros y fue el hombre clave para que Rusia se hiciera del oro en el relevo de 5 mil metros por primera vez en su historia. Se convirtió así en el máximo medallista olímpico de su disciplina.

La intención de Ahn era retirarse tras los Juegos Olímpicos Invernales de Pyongchang, en su natal Corea, pero vino el escándalo del dopaje de Estado en Rusia, y el Comité Olímpico Internacional lo inhabilitó, a pesar de que había salido limpio en los controles. Ahí terminó su carrera deportiva. La leyenda pervive.

jueves, diciembre 18, 2025

Los diez deportistas mexicanos de 2025


1. Isaac Del Toro
2. Osmar Olvera
3. Andrea Becerra
4. Alegna González
5. Uziel Muñoz
6. Yareli Acevedo
7. Gabriela Rodríguez
8. Diana Flores
9. Randal Willars
10. Andrés Muñoz 


(Aquí, la lista de 2024)

Esta lista implica cambios en la de los 10 atletas mexicanos del Siglo XXI


lunes, diciembre 15, 2025

Glorias Olímpicas Invernales: Marit Bjørgen

 


Se dice rápido, pero la noruega Marit Bjørgen es la deportista con más medallas en los Juegos Olímpicos de Invierno, y es la tercera más laureada de los Juegos Olímpicos en general, sólo detrás de Michael Phelps y Larisa Latynina. Ha sido la más grande esquiadora de fondo de todos los tiempos.

Nació en una granja y empezó a esquiar desde los dos años. Competitivamente, inició a los siete. Muy rápido destacó. Inició como velocista, en los sprints de 1.5 kilómetros, pero la edad y un cambio de rutinas la cambiarían de especialidad y la catapultarían a la cima.

Su primera medalla olímpica fue en Salt Lake City 2002: una plata como parte del equipo de relevos 4 X 5 kilómetros. Al año siguiente, en el Mundial, se coronaría campeona en el la prueba de sprint. Ya para entonces era legendario el peso de su entrenamiento. Entrenaba 700 horas anuales (hay que tomar en cuenta que, en verano, la rutina disminuye). Llegarían a ser más de 900.

Los juegos de Turín 2006 fueron un fracaso para Bjørgen, afectada por una bronquitis previa y males estomacales durante el evento. Retiros, un cuarto lugar, un quinto en el relevo y solamente una plata en la competencia de 10 kilómetros estilo clásico.

Su clase, ya notable en los Mundiales, empezaría a mostrarse en los Olímpicos, durante los juegos de Vancouver 2010. Ahí obtuvo tres oros (en el sprint, en el relevo 4 x 5 kilómetros y en la persecución de 15 kilómetros), una plata en los 10 kilómetros estilo clásico y un bronce en la misma distancia, pero estilo libre.

Una de las claves fue cambiar su enfoque de entrenamiento, que siempre tuvo gran volumen. Primero incorporó sesiones intensas de una hora para aumentar su capacidad y luego abandonó ese método para aumentar los kilómetros recorridos, con largas sesiones a intensidad moderada.

Fue super dominante en los Mundiales de 2011 y 2013, en los que acumuló diez medallas de oro. En los Olímpicos de Sochi 2014 reafirmó su poderío, llegando a lo más alto del podio en los 15 kilómetros, en los 30 estilo libre y, para que vieran que no perdió velocidad, en el sprint por equipos.

Decidió ser madre a los 35 años, en 2015, y continuó su carrera deportiva. Después de dar a luz, Bjørgen ganó seis medallas de oro en dos campeonatos mundiales, a pesar de que redujo su entrenamiento en un 25%. Siempre ha insistido en que el atleta debe hacer deporte para sí mismo, no para quedar bien con los padres, el entrenador, la prensa o la opinión pública.

El broche final fue en los Olímpicos de Pyeongchang 2018. En esa sede coreana se hizo del oro en los 30 kilómetros estilo clásico y en el relevo 4 x 5 kilómetros, de la plata en el esquiatlón de 15 kilómetros y de dos bronces: los 10 kilómetros estilo libre y el sprint por equipos.

Haciendo las cuentas, las sumas de metales son impresionantes. 18 oros en campeonatos mundiales. Y, en los Olímpicos, seis participaciones, siempre con algún podio. 8 oros, 4 platas y 3 bronces. Ningún atleta invernal había logrado tanto como ella, que no competía para quedar bien con nadie, más que consigo misma. 

 

viernes, octubre 03, 2025

¡Mira má, sin pitcheo abridor! (casi)


Mexicanos en GL.  2025

Terminó la temporada regular de Grandes Ligas y es hora de hacer el balance final para el contingente mexicano. Posiblemente nada lo ejemplifique mejor que el hecho inédito de que cinco beisbolistas hayan sido convocados al Juego de Estrellas: Alejandro Kirk, Andrés Muñoz, Jonathan Aranda, Isaac Paredes y Randy Arozarena. El problema es que, más allá de esos cinco estelares -a quienes habría que agregar a Jarren Durán- no hubo demasiado de qué presumir. En particular, esta temporada fue atípica en el sentido de que no hubo un solo abridor mexicano constante. Si lo vemos con la perspectiva del inminente Clásico Mundial, encontraremos un line-up más que decente, tal vez el mejor de la historia, pero con un problema en la rotación de pitcheo, que, o se resuelve mediante la incorporación de varios paisanos nacidos en EU, o mediante la estrategia de juegos de bullpen (donde también habría más de dos paisanos). La buena nueva de septiembre al respecto, es que Javier Assad está tirando como de costumbre, y eso es un alivio.  

Como cada entrega, va un resumen de la actuación de los peloteros nacionales, clasificada de acuerdo a su desempeño en la temporada.

Andrés Muñoz cumplió con el mejor año de su carrera y tuvo un papel decisivo en la conquista del título divisional por los Marineros de Seattle. El Plebe de los Mochis perdió un juego en septiembre, pero a cambió consiguió seis rescates. Su marca del año, 3 partidos ganados, 3 perdidos, 38 juegos salvados (la cifra más alta de su carrera en MLB), PCL 1.63 (el número de carreras limpias que admite por 9 entradas lanzadas) y 83 ponches en 62 innings de labor. Los rivales le batearon apenas para .167. Tendrá que mantener la calidad en postemporada.

Randy Arozarena ha ya demostrado muchas cosas. Que tiene poder y velocidad, aunque su bat no haga mucho contacto. Que tiene guante, pimienta y carisma. El jardinero de los Marineros de Seattle bateó para .238 en el año, con 27 vuelacercas y 76 carreras producidas. Además, estafó 31 bases. Su OPS, de .760, lo coloca entre los toleteros peligrosos. A cambio, se ponchó nada más 191 veces, el máximo en su carrera.

Jarren Durán no tuvo un año tan espectacular como 2024, pero sí estuvo a niveles de estrella. El jardinero de los Medias Rojas bateó para .256, con 16 cuadrangulares, 84 carreras empujadas, 24 robos de base y OPS de .774. Fue quien bateó más triples en la Liga Americana: 13.

Jonathan Aranda estuvo casi dos meses completos en la lista de lesionados por una fractura en la muñeca y no regresó a la alineación de Tampa Bay sino hasta la última serie de la temporada. En los cuatro meses que jugó brilló de manera inimaginable (salvo en sueños) con el bate. En su breve regreso, se dedicó a pegar jonrones y seguir produciendo. Su ausencia temporal es algo que resintieron las Rayas. Sus números: .316 de bateo, .882 de OPS, 14 cuadrangulares, 22 dobletes y 59 carreras producidas. Eso sí, no lo manden a robar bases.

Alejandro Kirk tuvo una baja en el bateo durante septiembre, pero se guardó la pólvora para el juego que definiría al campeón de la división Este de la Liga Americana y entonces pegó dos jonrones (uno con la casa llena) para asegurar victoria y título de los Azulejos. Con el bate hizo estos números: .282, 15 vuelacercas, 76 producidas, OPS de .769 y un milagroso robo de base. Con el guante y el brazo, el Capitán Kirk se apunta como candidato al Guante de Oro como receptor en la Liga Americana.

Isaac Paredes, como Aranda, se pasó dos meses fuera del campo, por una lesión en el tendón de la corva. Regresó la última semana para tratar de ayudar a los desesperados Astros, que tenían hospital en vez de equipo. Paredes pegó cuadrangular, pero Houston se quedó en la orilla. Números finales del sonorense:.254 de promedio, 20 vuelacercas, 15 dobletes, un triple, 53 producidas y un muy buen OPS de .810. Tampoco manden a correr al de la H.

Jojo Romero terminó la campaña como cerrador de los Cardenales de San Luis, habiendo sido preparador de cierre durante la mayor parte de la temporada. El zurdo terminó con 4 ganados y 6 perdidos, muy buena efectividad de 2.07, 8 salvamentos, 24 holds y 55 ponches.

Brennan Bernardino tuvo campaña de altibajos, con más momentos en la cima que en el abismo, y terminó en la lista de lesionados. Números del zurdo de Medias Rojas: 4-3, PCL de 3.14, 43 chocolates, 2 holds y un juego salvado.

Javier Assad está de regreso, buenas nuevas. Estuvo cuatro meses fuera por lesiones diversas. El derecho tijuanense tuvo siete aperturas para los Cachorros en la temporada, más una actuación en el relevo largo. En septiembre ganó 3 juegos, para terminar con marca de 4-1, 3.65 de carreras limpias y 23 ponches. Ha ido de menos a más, mostrando que es buena opción, tanto para México como para los Cubs en la parte dura de los playoffs.

Manuel Rodríguez se sometió a la operación Tommy John, por lo que cortó de manera tempranera su año en la MLB, y tampoco podrá jugar el Clásico Mundial para México. El Bolón termina con marca de 1-2, PCL de 2.05, 11 holds y 25 sopitas de caldo de pichón servidas a los rivales.

Rowdy Téllez empezó flojo, pero fue mejorando, sobre todo a partir de su cambio a los los Rangers de Texas luego de haber sido descartado por los Marineros. Bateó apenas para .228, pero con 17 vuelacercas y 49 carreras producidas, lo que se traduce en un OPS por encima de la media: .719. También logró la hazaña de robarse una base.

Ramón Urías al final no fue beneficiado con más innings de trabajo con su pase a Houston y como que su bate se deprimió. Su guante sigue siendo una maravilla. En 2025 bateó para .241, 11 jonrones, 44 empujadas, dos colchonetas estafadas y OPS debajito de la media: .676.

Alek Thomas, jardinero central de los Diamondbacks de Arizona, gran defensivo, bateador regularcito, terminó con los siguientes números: .249, 9 jonrones, 38 remolcadas y 6 robos de base, OPS de .659.

Taijuan Walker tuvo 21 aperturas en el año, aunque no solían durar mucho, y 13 apariciones como relevista. Su pitcheo ya no destaca, pero tiene la suficiente calidad como para seguir siendo útil para los Filis. Su marca: 5-8, 4.08 de efectividad, con WHIP bastante alto, de 1.41, 2 holds, un salvamento y 86 ponches.

Valente Bellozo, relevo largo de los Marlines de Miami, abrió 9 juegos para los Marlines, a cambio de 26 apariciones desde el bullpen, a donde fue trasladado en 2025. Bien por lo general, pero nunca espectacular. El cachanilla acabó con 1 ganado, 4 perdidos, un hold, PCL de 4.65 y 54 pasados por los strikes. Un pitcher un poquitín por debajo de la media ligamayorista.

Luis Urías tuvo momentos buenos, pero en general bateó por debajo de lo esperado. Empezó con los Atléticos, y pasó a los Cerveceros, que no lo subieron al equipo grande. Numeritos: .230, con 8 vuelacercas, 25 producidas;  OPS de .653 y 2 colchonetas estafadas.

Marcelo Meyer, infielder de los Medias Rojas, llegó a la titularidad, pero tuvo que ser operado en la muñeca. El novato de quien se espera mucho volverá en primavera, pero está en duda su participación en el Clásico Mundial. Concluye su temporada de debut con .228 de promedio, .674 de OPS  4 jonrones y 10 carreras producidas.

Alejandro Osuna se tardó un buen rato en descifrar el pitcheo en la Gran Carpa, pero en septiembre lo hizo, bateando para .297, Su actuación en el último mes maquilló lo malo de su bateo en los primeros meses. Bien a la defensa. El sinaloense bateó para .212 de promedio, 2 cuadrangulares, 15 producidas, 5 robos de base y un OPS de .591.

Alex Verdugo tuvo otro año a la baja. Sustituyó a Ronald Acuña Jr. mientras éste se recuperaba de una lesión, pero no bateó lo suficiente como para que los Bravos de Atlanta se quedaran con él: .239, 12 producidas, cero jonrones, OPS de .585 y un futuro incierto en las Mayores para el Dugie.

Alan Rangel fue invitado a cuatro tazas de café con los Filis, para luego volver a AAA por la puerta giratoria. Números del sonorense: 0-0, 2.45 de efectividad, 8 ponches y un salvamento.

Omar Cruz inició con los Padres, pero lo bajaron pronto a AAA. El tijuanense se quedó con sus números de abril: 4.91 de limpias y 5 ponches.

Austin Barnes firmó contrato de ligas menores con San Francisco, luego de haber sido dejado libre por los Dodgers, pero no lo subieron. Es probable que se retire. Números con los Dodgers: .214, con 2 producidas y .519 de OPS.

César Salazar estuvo otro ratito con Houston en septiembre, hasta que los Astros decidieron que no iban a tener a tres receptores en el roster. Sólo tuvo 13 turnos oficiales al bat. Terminó con .231 y una carrera impulsada. Como pitcher emergente, una entrada en ceros.

José Urquidy regresó por fin, un año después de haberse sometido a una cirugía Tommy John. Detroit pensó que podría utilizarlo en el relevo, sobre todo en postemporada, cuando el mazatleco se suele crecer. En su primera aparición lanzó 1 entrada y dos tercios en blanco. En la segunda, le metieron dos carreras en un inning. Efectividad de 7.71. Es dudoso, pero no imposible, que los Tigres lo utilicen en los playoffs. Lo mismo sucede con su dudosa, pero no imposible, participación en el Clásico Mundial.

Alan Trejo bateó para .175, en el tiempo que el campocorto estuvo con los Rockies de Colorado; una carrera producida y 2 anotadas.

Tirso Ornelas pegó un hit en las Mayores, en 14 turnos oficiales. .071, una carrera producida. Los Padres esperarán a que madure más como pelotero.