viernes, agosto 27, 2021

Estado de Simibienestar

 


A veces se cree que las palabras tienen, por sí solas, capacidad para crear realidades, o para exorcizarlas.  En otras ocasiones, se usan las palabras adrede, para dar a entender que algo es, cuando en realidad no lo es. Como cuando alguien te dice que eso que está vendiendo es queso, pero se trata de grasas vegetales con colorante..

La palabra favorita en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador es “bienestar”. Tenemos la Secretaría del Bienestar, el Banco del Bienestar, las Universidades del Bienestar Benito Juárez, el Instituto de Salud del Bienestar, la Pensión del Bienestar, los Tianguis del Bienestar y hasta esa contradicción de términos que son las Tandas para el Bienestar. No tarda en llegar el Gas Bienestar.

La idea, obviamente, es que el gobierno busca el bienestar de la población. Bienestar para tu familia (ah, no, perdón, esa era la consigna electoral de Zedillo, hace más de un cuarto de siglo). Bienestar para los mexicanos (ahora sí).

Se habla a menudo de que López Obrador tiene fijación por el pasado. Por algunos pasados específicos. También la tiene por algunos conceptos, más por lo que resuenan que por lo que significan. Uno de esos conceptos es el Estado de Bienestar, que corresponde a un pasado específico: el periodo posterior a la II Guerra Mundial.

Durante los años que corrieron de 1948 a 1971 en muchos países del mundo hubo un crecimiento económico acelerado que estuvo acompañado por tres cosas: aumento en el empleo, mejoras en la distribución del ingreso y una actitud proactiva del Estado, que garantizó derechos básicos: a la salud, a la educación, a una vivienda digna.

Los ejemplos más conocidos de Estado del Bienestar fueron los que desarrollaron en los países de Europa del Norte y Escandinavia, en donde triunfaron gobiernos socialdemócratas (tal vez por eso AMLO alguna vez se refirió a los sistemas de salud de Dinamarca y Noruega como metas que alcanzaríamos). Pero no se limitaron a esas naciones. Hubo Estado del Bienestar con los laboristas en el Reino Unido. Lo hizo con los democristianos en Italia e Alemania; lo hubo con los liberales en Francia y Japón, y también en Estados Unidos, con partidos que están lejos de ser de izquierda.

Varios elementos se conjuntaron para crear ese círculo virtuoso que duraría un cuarto de siglo. Señalo los más elementales: un sistema monetario que permitió a Estados Unidos exportar cantidades ingentes de capital, y todo su sistema de producción, la apertura de las economías europeas, un aumento sustancial a los impuestos de las empresas y las clases acomodadas, la existencia de sindicatos fuertes que presionaron para aumentos salariales relevantes y, por último, la amenaza ideológica del bloque soviético, que en la inmediata posguerra parecía una opción atractiva para muchos trabajadores de las naciones ricas.

En otras palabras, el Estado de Bienestar no nació como Minerva, que lo hizo de la cabeza de Júpiter. Nació en un contexto histórico específico, y como resultado -más que del triunfo de uno u otro partido político- de la conjunción de la fuerza de organizaciones populares de la sociedad civil (en primer lugar, reitero, los sindicatos) y del temor de las clases dominantes ante una ola socialista.

Ese ciclo terminó por dos razones: la principal es la crisis fiscal del Estado, que se vio en la necesidad de incurrir en déficits cada vez más grandes para costear el gasto social. La otra es que se acabó la disposición de parte de los empresarios para financiarlo, y una situación en donde no hay pleno empleo de los factores de la producción les resultaba beneficiosa.

Si a eso le sumamos que algunos excesos sindicales habían enajenado las simpatías de las clases medias y la decadencia de los países de la órbita soviética (que ya no representaban atractivo alguno), encontraremos algunas de las claves que explican, en lo político, el regreso a lo que entonces se llamó “el capitalismo salvaje” y que ahora se da por llamar “neoliberalismo”.

En México, las condiciones son totalmente otras a las que existían en aquellos países hace 70 años. El país está inserto en una economía global, en la que hay un exceso de capital que no siempre encuentra ocupación productiva y en la que manda el capital financiero. Una economía mundial que crece muy despacio, pero de la cual ningún país puede desasirse.

Adicionalmente, no existe un esquema tributario que ayude a generar los cambios en la distribución del ingreso y, sobre todo, la calidad de servicios públicos que se requerirían para un Estado de Bienestar. Tampoco existe la voluntad política para hacer una reforma fiscal de gran calado.

Eso sí, tenemos un Estado en eterna crisis fiscal, por lo poco que recibe en relación a lo que gasta, que invierte menos que en los años 40… y dentro de lo que gasta figuran las obras de relumbrón y el rescate de lo imposible de rescatar.

Finalmente, los pocos movimientos sociales autónomos capaces de generar presión auténtica sobre las condiciones materiales de vida de los trabajadores, o son débiles o son avorazados y tienen los defectos que suelen enajenar apoyos. Encima de ello, a menudo son atacados desde el poder político.

En resumen, en vez de acercarnos al Estado de Bienestar, en México cada vez nos estamos alejando más.

Pero eso, a la hora de la retórica, no importa. La palabra crea realidades bellas y exorciza los males. Secretaría, banco, tandas, tianguis, pensiones, universidades, instituto de salud y hasta gasera son del Bienestar. Aunque no lo produzcan. Un simibienestar. Un simulacro más falso que el Teocalli de cartón-piedra.

Sartre, en el famoso prefacio a Los Condenados de la Tierra, de Frantz Fanon, se refería a las élites coloniales como “mentiras vivientes” que no tenían qué decir más que un eco. Si en Occidente se lanzaban palabras como “¡Partenón! ¡Fraternidad!, ellos repetían: “¡…tenón! ¡…nidad!. 

Ahora vivimos algo parecido, sólo que el grito es “¡…nestar!”   

viernes, agosto 20, 2021

Más pobres ¿menos desiguales?

Con los datos de la ENIGH y del Coneval, van dos textos sobre pobreza en México


Más pobres, ¿menos desiguales?



Llegaron los datos de la Encuesta Nacional de Ingreso-Gasto de los Hogares (ENIGH) correspondiente a 2020, y con ellos, un balde de agua fría sobre la situación económica de las familias de mexicana. Ese balde de agua fría debería despertar a muchos sobre lo que no está funcionando.

En primer lugar, cabe señalar que la ENIGH no es una encuesta con una muestra pequeña. Abarca más de 100 mil familias, a las que el INEGI da un seguimiento detallado sobre las distintas formas con las que obtienen recursos y cómo gastan su dinero. Durante años ha sido el principal indicador de la situación real de las personas, más allá de los datos macroeconómicos.

En segundo lugar, cabe aclarar que las mediciones correspondientes a 2020 están signadas por la pandemia, y los efectos que tuvo el confinamiento sobre empleo, ingresos y formas de gasto. Hay que entender que se trata de un momento excepcional. Sin embargo, no por su excepcionalidad deja de ser real y no dejó de tener efecto sobre ingresos y gastos de los siguientes meses, hasta estas fechas.

La principal conclusión de la ENIGH es que las familias mexicanas tenían, en promedio, un ingreso 5.8% inferior al de dos años atrás. En otras palabras, eran -y son- más pobres que entonces.

La disminución del ingreso se da en casi todos los deciles. Los ingresos caen tanto entre el diez por ciento más rico de las familias (el decil X) como entre quienes están en la media nacional (deciles V y VI, con ingresos entre 9 y 13 mil pesos al mes), como en aquellas familias pobres, que tienen ingresos mensuales de 5 mil pesos (decil II). En otras palabras, en la pirinola de la pandemia y su manejo de política económica, todos esos perdieron.

En el único sector de la población en donde hay un aumento marginal es en el diez por ciento más pobre de las familias, que en 2018 ingresaron, a precios constantes, 3 mil 250 pesos al mes, cifra que subió a 3 mil 313 en 2020. Esta subida se dio casi exclusivamente en el sector rural, ya que el campo resultó menos afectado por la pandemia que las ciudades.

Como el diez por ciento más rico fue el que más vio afectados sus ingresos y, en la medida en que baja el ingreso, disminuye la pérdida neta, también tenemos que hay una mejora en el coeficiente de Gini, que mida la desigualdad en la distribución. Esta mejora es de menos de un punto.

En resumen, México entero empobreció y al mismo tiempo se hizo menos desigual. Una igualación a la baja. Está por verse si ese empobrecimiento y esa menor desigualdad son efectos permanentes o temporales, resultado de una coyuntura extraordinaria.

Cuando vemos por dónde cayeron los ingresos, no debe sorprender que las caídas más grandes son en los salarios y en la renta de la propiedad. Es lógico, al caer la producción y el empleo, derivados de la pandemia. El único rubro donde hay un aumento es en las transferencias: los pagos directos del gobierno o el envío de remesas desde el extranjero.

La disminución de salarios, rentas y ganancias está estrechamente ligada a la baja de la producción de bienes y servicios y a una menor demanda de los mismos. Todos esos ingresos están ligados a los factores tradicionales de la producción: trabajo, tierra, capital. Los únicos que crecen, y poco, son subsidios directos, privados o públicos. Recordemos que el tamaño de los subsidios, al final de cuentas, depende de cuánto pueda recogerse de los factores de la producción. Si estos bajan, será difícil mantener la tendencia.

Al ver la evolución de los ingresos por entidad, encontramos que las dos en donde más bajaron son, no casualmente, de las más golpeadas por la pandemia y su efecto en las distintas ramas del sector servicios: Ciudad de México y Quintana Roo. Algunas entidades, sobre todo en el norte y sur del país, lograron quedar parejas, pero la mayoría resintió una baja, más pronunciada mientras más urbana la entidad.

Esta evolución diferenciada provocó un cambio en el orden de estados con mayores ingresos promedio por familia, en el estrato urbano: en 2020 fue Nuevo León, seguido por Baja California y la Ciudad de México cayó hasta el tercer lugar.

A la hora del gasto, también hay cambios de todo tipo. En primer lugar, la disminución del gasto familiar fue todavía superior a la de los ingresos: 12.9 por ciento. En otras palabras, hubo ahorro, pero no porque el dinero sobrara, sino como previsión ante el futuro incierto.

El gasto para esparcimiento, transporte, comidas afuera de casa y para vestido y calzado se vino abajo estrepitosamente, en tanto que aumentó el de alimentos consumidos dentro del hogar y sobre todo el destinado a cuidados de la salud, que creció 40.5% (lo que no habla bien del sistema de salud pública).

Así como con el ingreso, quienes más disminuyeron su gasto fueron los integrantes del decil más rico, y la proporción fue bajando según se desciende en el nivel de ingresos. El único decil que aumentó su gasto (y lo hizo más que sus ingresos) fue el I, correspondiente a las familias más pobres.

Todo esto se traduce, en términos generales, en una baja dinámica de la demanda, que hace difícil que el mercado interno sea capaz de jalar a la economía en el futuro próximo. No es casual que las familias que viven en las entidades ligadas a la exportación hayan resentido menos el golpe.

Hay varias preguntas a hacerse: ¿estamos ante un proceso de lenta equidad por empobrecimiento o se trata de un efecto de una sola vez y volveremos a lo mismo cuando la economía se recupera?


¿Es viable una sociedad en la que los ingresos monetarios son menos por el trabajo, la renta y la ganancia y más por las transferencias?

¿Sirven de algo las transferencias directas, si las transferencias en especie de las instituciones públicas (educación, salud, vivienda) están disminuyendo al mismo tiempo? ¿Si no compensan la caída en salarios y en ingresos no monetarios?

¿De qué sirven esas transferencias, si contemporáneamente baja la calidad de los servicios ofrecidos por el Estado y se dificulta su acceso?      

¿Es esto un modelo económico o sólo el calamitoso resultado social de una catástrofe sanitaria?   

Más le valdría a todos los actores políticos y sociales responderlas.


Pobreza de nuevo cuño


Después de los datos contundentes de la Encuesta Nacional de Ingreso-Gasto de los Hogares, llega el informe de medición de la pobreza, realizado por el Coneval, a confirmarlo y a abonar con nuevos datos: los mexicanos en 2020 eran más pobres que dos años atrás.

Al presidente López Obrador no le gustó que aparecieran y se difundieran estos datos. Él tiene otros, que salen de su corazón y de su fuerza moral. Y no le gusta que los resultados de su gobierno se vean con lentes diferentes a los de color rosa.

Es una lástima, por al menos dos razones. Una es que las mediciones de la pobreza deben servir para algo más que solamente medirla y darse golpes de pecho. Deberían ser utilizados para reforzar las medidas que sí funcionan y desechar las que no.

La otra razón es que, si López Obrador se hubiera tomado la molestia de leer el resumen del informe de Coneval, pudiera haber argumentado algunas cosas a su favor. Pocas, pero documentadas en los datos.

Como se sabe, el Coneval mide la pobreza desde distintos ángulos. Uno es el de ingresos, pero los otros son tanto o más importantes, porque son los relacionados con el acceso a distintos derechos sociales y a una vida digna. Acceso a la educación, a los servicios de salud, a calidad, espacios y servicios básicos en la vivienda, a una alimentación nutritiva.

En el informe de 2020 se puede ver que la población en situación de pobreza aumentó en 3.8 millones de personas. Ahora son 55.7 millones de mexicanos, equivalentes al 43.9% de la población. Considerando los efectos económicos de la pandemia, la explosión del desempleo y subempleo, y la ausencia casi total de políticas de apoyo durante la misma, el número resulta menor a lo temido.

La gente en situación de pobreza extrema llegó a 10.8 millones de personas, casi dos millones más que en 2018, y representa el 8.5% de la población.

Si nos atenemos únicamente a los ingresos, poco más de un millón de personas se volvieron vulnerables en el bienio. Eso significa, por un lado, que la política de transferencias directas evitó que la caída fuera aún mayor, pero por el otro, que más de la mitad de los nuevos pobres lo son porque antes tenían acceso a servicios sociales y ahora no.

Y si atendemos a la evolución en el ejercicio de los derechos sociales básicos, encontraremos que la variación es marginal respecto a educación y alimentación, que en el acceso a seguridad social, la baja en el empleo se compensa con el aumento de personas pensionadas, que hay una mejoría sensible en lo relativo a vivienda y que donde está el desastre es en el acceso a los servicios de salud.

Para darnos una idea de la magnitud: 15 millones de mexicanos perdieron el acceso a los servicios de salud. Uno de cada ocho. Y lo hicieron en medio de la pandemia por Covid-19, una de las crisis sanitarias más grandes que ha vivido la nación.

En otras palabras, el grueso del aumento de la pobreza, medida multifactorialmente, resulta de la desaparición del Seguro Popular y su sustitución apresurada por el Insabi, en el peor momento posible.

Mientras que las políticas de equipamiento en viviendas, de educación e incluso de alimentación medio alcanzan a justificarse por los efectos de la pandemia, la de salud no tiene defensa. Sería obligatorio revisarla. Lamentablemente no será así. Al menos hasta 2024.

Otro tema de gran interés del informe es la evolución de la pobreza por estados, que es muy desigual. En 13 de las 32 entidades, Coneval identifica una reducción de la pobreza, mientras que aumenta en las otras 19.

¿En dónde es que baja la pobreza? En algunos estados industriales del norte, con la economía muy ligada a la de Estados Unidos, como Baja California y Chihuahua. También en algunos del sur, que han sido atendidos por este gobierno, y que de todos modos siguen con tasas muy altas de pobreza: Chiapas, Guerrero, Oaxaca, son los ejemplos más notables.

¿Y en dónde es que ha aumentado más? En las zonas más golpeadas económicamente por la pandemia. Por una parte, Jalisco, Puebla, la Ciudad de México y el Edomex; por la otra, y de manera radical, en las que dependen ampliamente del turismo: Quintana Roo y Baja California Sur.

El caso de estas dos últimas entidades es tremendo: en ambas, el número de personas en situación de pobreza extrema casi se triplicó. En tanto, entidades que casi no tenían pobres extremos, como CDMX y Nuevo León, los vieron igualmente multiplicarse.

Estamos ante una pobreza de nuevo cuño, que se generó en zonas que tenían una economía muy dinámica y se cayeron. Una nueva pobreza predominantemente urbana, que requiere políticas específicas de atención, diferentes a las de la pobreza rural tradicional en los estados del sur.

Estamos, también, ante una pobreza altamente relacionada con las carencias en el acceso a la salud, por lo que el sector requiere un cambio total en el eje de su política.

Si bien para lo primero es pensable que, ante la evidencia acumulada, se desarrolle una estrategia de paliación (que no de resolución, porque no se les da más que el corto plazo), para lo segundo predominará el dogma presidencial. Y para la próxima medición Coneval recibirá, de nuevo, una ola de descalificaciones gratuitas.


lunes, agosto 16, 2021

Delegación olímpica mexicana Tokio 2020. Evaluación atleta por atleta (IV)




Taekwondo

Algo no funciona en el taekwondo mexicano cuando sólo califican dos atletas a Juegos Olímpicos, aun cuando había cuatro medallistas mundiales. Algo no funciona cuando dejan ir a un entrenador como el medallista olímpico Óscar Salazar y éste ayuda a que Egipto obtenga dos medallas. Algo no funciona cuando, por cuarta olimpiada consecutiva, uno de los representantes varoniles cae en la primera ronda.

Femenil

Más de 67 kg.
Briseida Acosta, 11° lugar, eliminada en la primera ronda. Briseida había obtenido la plaza y derrotado apretadamente a la multimedallista María del Rosario Espinoza. Había con ella esperanza de medalla. Le tocó en suerte una francesa muy alta, a la que no pudo leer, y que a la postre se llevó el bronce. Al menos Briseida luchó toda la pelea. Todo indica que el taekwondo moderno está dominado por competidores de gran estatura. A María del Rosario le había costado adaptarse. Parece que a Briseida también. C-

Varonil

Más de 80 kg.
Carlos Sansores, 11 lugar, eliminado en la primera ronda. Su único combate fue contra un croata que traía poco y que se acomodó. Lo menos que se le debía exigir a Sansores era más combatividad. Faltaban 30 segundos y seguía estudiando al rival. D


Tenis

Hace ya mucho que México no da tenistas de calidad. Para Tokio calificaron en dobles femeninos, gracias al ranking en dobles de Giuliana Olmos. La plaza individual resultó del abandono por COVID de una competidora de Estados Unidos y Renata Zarazúa entró nada más a llenar el hueco.

Singles
Renata Zarazúa, perdió 2-6, 3-6 ante la japonesa Doi. Esto nos da idea del nivel de la joven Zarazúa, que todavía está verde. C-

Dobles femenino
Giuliana Olmos/Renata Zarazúa, perdieron 2-6, 7-6. [7-10] ante la dupla española Badosa/Sorribes. Lucharon, pero sólo una jugadora con cierta experiencia en dobles. C 


Tiro

La clasificación fue a través de los Juiegos Panamericanos de Lima, porque en los Mundiales no hubo nada. Se extrañó la no participación de Alejandra Zavala.

Femenil

Fosa Olímpica
Alejandra Ramírez, 13° lugar. En la clasificatoria, tuvo una mala cuarta ronda, que fue lo que le impidió pasar a la final. Estuvo por encima del nivel esperado. B-

Skeet
Gabriela Rodríguez, 12° lugar. Hizo una buena clasificatoria, yendo de menos a más, y quedando a sólo dos tiros de pasar a la final. Superó expectativas. B-

Varonil

Fosa Olímpica
Jorge Orozco, 4° lugar. El segundo día de la clasificación, que fue el mismo de la final, estuvo inspirado. Necesitaba tres rondas perfectas para luchar por un puesto en la final, y las hizo. En el desempate, acertó 17 veces seguidas a los platos para estar entre los seis mejores. En la final, inició ganando. Llevaba 86 platos consecutivos cuando tuvo su primer fallo. En la séptima ronda de cinco tiros, cuando sólo quedaban cuatro competidores vivo, iba en segundo lugar, con ventaja sobre un checo y el inglés. Podía darse el lujo de fallar un tiro. Le ganó la presión y falló tres. Es joven y tiene mucho futuro. A-

Rifle de aire de 10 metros
Edson Ramírez, 18° lugar. El jovencito Ramírez había dado de qué hablar en competencias anteriores, pero en Tokio se fue sin pena ni gloria. C

Rifle de aire, 3 posiciones, 50 metros
José Luis Sánchez, 33° lugar. Tenia pocas posibilidades y lo demostró, quedando en la parte baja de la tabla. C

Mixto
Fosa olímpica por equipos
Alejandra Ramírez/Jorge Orozco, 12° lugar. Viendo la competición individual de los dos mexicanos se hubiera esperado algo más en el equipo. Alejandra comenzó nerviosa y, cuando ella agarró ritmo, ya había contagiado a Jorge. C


Tiro con arco

Es una federación con apoyos, y un deporte que ha sabido promocionarse a nivel mundial y dado frutos a nivel nacional, aunque desde hace rato estos escasean en la rama varonil, que por segundos Juegos consecutivos no pudo calificar por equipos.

Femenil

Individual
Alejandra Valencia, 5° lugar. Para dar una idea del nivel de Alejandra, vale señalar que en la clasificatoria rompió el récord olímpico (sólo que las tres coreanas también lo hicieron, con más puntos). Desde la siembra 4, derrotó a dos bielorrusas, a una francesa (con la que tuvo un bonito gesto) y se enfrentó en cuartos de final con la estadunidense Brown. Dos veces la tuvo a punto y las dos veces perdonó (o falló en el momento clave, para decirlo de otra forma). En el shoot-out, perdió por 12 milímetros el chance de pasar a semifinales. A

Aída Román, 17° lugar, tras haber clasificado en la posición 6. Derrotó a una tunecina, pero perdió en la segunda ronda con una británica. Su labor esta vez estuvo más en hacer equipo unido que en la puntería con el arco. B-

Ana Paula Vázquez, 33° lugar, tras clasificar en la posición 32. A diferencia de lo sucedido en el preolímpico de París, la joven arquera se vio nerviosa en Tokio, y lo demostró en la prueba individual, cuando cayó apretadamente ante la brasileña Dos Santos en la primera ronda. C-

Por equipos
Valencia/Román/Vázquez, 5° lugar. Tras haber quedado segundas en la ronda clasificatoria, sólo detrás de las coreanas, se esperaba mucho del equipo que había ganado en preolímpico parisino, que con eso pasaba bye la primera ronda. Pero cayeron en cuartos de final ante Alemania, en condiciones complicadas de viento. Ana Vázquez se vio nerviosa e imprecisa; Aída Román estuvo en nivel aceptable y Alejandra Valencia no pudo cargar al equipo. B- 

Varonil

Individual
Luis Álvarez, 33°. Quedó 17° en la clasificación y cayó en la primera ronda ante el japonés Furukawa, quien acabaría haciéndose del bronce. Pero para entonces, el Abuelo ya había hecho la tarea principal. B

Mixto

Equipo mixto

Alejandra Valencia, Luis Álvarez, medalla de bronce. En la clasificatoria, el Abuelo Álvarez hizo lo necesario para que, con la gran actuación de Ale Valencia, México estuviera en una siembra decente: cuarto lugar. En el torneo, apoyándose mutuamente, Alejandra y Luis derrotaron a Alemania y pasaron por encima de Gran Bretaña, para enfrentarse en la semifinal a los durísimos Coreanos, a los que apenas sacaron un punto. El duelo por el bronce, contra Turquía, tuvo un momento difícil, cuando Álvarez perdió una flecha. Pero mostró temple para recuperarse, a pesar del viento. Valencia siempre estuvo al mando. Una excelente actuación de ambos. A

Triatlón

Federación bastante activa, y algunos buenos resultados internacionales. No esta vez.

Femenil

Cecilia Pérez, no terminó. Iba a media tabla cuando, en la etapa de bicicleta, se le ponchó una llanta, que tuvo que cambiar. Se atrasó demasiado y decidió abandonar. C

Claudia Rivas, abandonó. Aparetemente recibió una patada accidental en el esternón durante la etapa de nado. SC

Varonil

Crisanto Grajales, 31° lugar, con 1:48-36. Se atrasó mucho en natación y ciclismo, recuperó un poco en la carrera, pero hizo una prueba más floja que en Río 2016. C

Irving Pérez, 46° lugar, con 1:54.02. Iba más o menos tras la etapa de natación, pero en bicicleta se atrasó un montón, y no se recuperó en la carrera. Terminó más de 20 puestos atrás que en los anteriores Juegos. C-

Mixto

Relevo mixto
Cecilia Pérez/Crisanto Grajales/ Claudia Rivas/Irving Pérez, 16° lugar, con 1:28.53. En la prueba sprint, el equipo mexicano empezó a rezagarse a partir de la etapa en bicicleta de Cecilia Pérez; Grajales mejoró un poco la situación, pero con Rivas, México cayó al último lugar, Irving Pérez hizo una buena etapa de nado, pero en las dos siguientes quedó claro que la representación nacional terminaría la prueba, sí, pero en el lugar 16.  C


Vela

Deporte que en México no suele practicarse como de alto rendimiento. Resultados acordes a ello. Uno de por sí espera poco, pero suelen quedar por debajo.

Femenil

RS/X
Demita Vega, 18° lugar. La atleta con mayor experiencia olímpica en vela fue la única en mantenerse más o menos a media tabla durante las diferentes regatas. C

Laser radial
Elena Oetling, 32° lugar. Tuvo una regata buena, dos muy malas y en el resto estuvo abajito de la media tabla, que es donde terminó. C

Varonil

Finn
Juan Ignacio Pérez, 17° lugar. Casi en todas las regatas estuvo cerca de los últimos lugares (eran 19 competidores). C-

RS/X
Ignacio Berenguer, 23° lugar. Sólo en una de las doce regatas llegó en un lugar decente (eran 25 competidores). C-


Volibol de playa 

Un deporte que cada vez se practica más en México. En mujeres, no ha habido nada de qué presumir tras el retiro de Bibiana Candelas. En hombres, en cambio, antes había una pareja competitiva a nivel internacional, y ahora hay dos. 

Pareja masculina
Josué Gaxiola/José Luis Rubio, 9° lugar. Esta pareja sinaloense primero fue la que obtuvo el pase, derrotando a Canadá y luego, la que se ganó estar en Tokio, al derrotar a los históricos Vírgen y Ontiveros. Cayeron en el Grupo de la Muerte, estuvieron cerca de ganarlo y terminaron perdiendo con quienes eran todavía campeones olímpicos.

En su debut, llevaron al tercer set a los campeones mundiales (que en Tokio se llevarían la plata) Krasilnikov y Stoyanakovski, en un juego cardíaco. En la prolongación del set definitivo, una acarreada del lado mexicano decidió el partido, que terminó 26-14, 15-21, 16-18. Después enfrentaron a los checos y sucedió algo parecido. El partido se fue al alargue, con resultado 21-17, 16-21, 14-16. En el partido de sobrevivencia, enfrentaron a Letonia, y ganaron en sets seguidos: 21-18, 21-16. Letonia terminaría accediendo a la semifinal.

Calificados entre los mejores terceros lugares, a los mexicanos le tocó Brasil que -a diferencia de letones y rusos- se basaba en saques potentes y remates veloces. Gaxiola y Rubio cayeron ampliamente: 14-21, 13-21, no sin dejar un buen sabor de boca. B+



sábado, agosto 14, 2021

Delegación Olímpica Mexicana Tokio 2020. Evaluación atleta por atleta (III)

 Esta es la primera parte de la evaluación

Y esta es la segunda

Y esta, la cuarta y última

Halterofilia

Con el avance de la halterofilia en México -sobre todo la femenil-, la federación suponía que podía calificar a seis pesistas a Tokio: dos hombres y cuatro mujeres, con posibilidad de dos medallas. Pero México, al tener diez casos de dopaje en la última década, fue castigado y sólo pudo tener dos representantes por sexo (está lejos de ser caso único, hubo una decena de países en igual o peor situación). Esta situación dejó afuera a Janeth Gómez Valdivia, quien a mi juicio, por los levantamientos de 2021, tenía tantas o más probabilidades de podio que Aremi Fuentes, y no se diga de Ana López Ferrer. El tema del doping es algo a vigilar seriamente por la federación.

Femenil

Menos de 55 kg.
Ana López, 9° lugar, 195 kilos. Aunque la mayoría de los pesistas levantaron en Tokio por debajo de su mejor marca, la mejor mexicana en el ranking mundial levantó 7 kilos menos que lo logrado en 2019, ya que sólo pudo hacer efectivos sus primeros levantamientos tanto en arranque (90 kg) como en envión (105). C 

Menos de 76 kg.
Aremi Fuentes, medalla de bronce
, 245 kilos. En esta categoría, ante la ausencia de la competidora de Corea del Norte, el oro estaba cantado para la ecuatoriana Neisi Dajomes, con otras cinco pesistas en concurso por las medallas restantes. Fuentes, bronce mundial en envión, hizo una competencia esforzada, sin arriesgarse de más (como le sucedio, por ejemplo, a la ucraniana y a la sudcoreana). Quien obtuvo la plata, Katherine Nye, fue una de las pocas halteristas en levantar más en 2021 que dos años atrás. Aremi levantó correctamente sus dos primeros intentos tanto en arranque (108 kg) como en envión (137 kg). A

Varonil

Menos de 67 kg
Jonathan Muñoz, 10° lugar, 298 kilos. La baja del campeón panamericano respecto a competencias de 2019 fue pronunciada. Levantó en total 14 kilos menos que en el Campeonato Mundial de Pattaya. Sólo tuvo un levantamiento bueno en arranque (135 kg) y en envión (163 kg), C 

Menos de 73 kg.
Jorge Cárdenas, 11° lugar, 320 kilos. A diferencia de sus compañeros de equipo, el joven Cárdenas sí levantó en Tokio por encima de su mejor marca. Dos de cada tres intentos fueron buenos, en arranque (145 kg) y en envión (175 kg). La mayoría de los rivales, empero, estaban más fuertes. C+


Judo

Poco qué decir del trabajo federado. El judo en México es un páramo desde el retiro de Vanessa Zambotti.

Menos de 63 kg, femenil
Prisca Awiti. eliminada en la primera ronda. Su rival, de Mongolia, no parecía muy superior, y fue castigada por un falso ataque al inicio del combate. Awiti también obtuvo una amonestación por falta de combatividad. Cuando intentó tímidamente atacar, la sorprendieron con un ippon. C- 


Lucha

Ha habido una leve mejoría en la lucha olímpica mexicana en los últimos años. La clasificación olímpica, por primera vez, de una mujer, tal vez sea su mayor logro reciente.

Femenil

Menos de 57 kg.
Alma Valencia, 11° lugar. Alma Jane tuvo una suerte mixta. De entrada, le tocó en la parte menos complicada de la llave. Pero también, en su enfrentamiento -que empezó ganando- con la subcampeona olímpica Koblova, una rusa mañosísima, tuvo a un réferi bastante indolente ante los faules de la rival y su total falta de combatividad en la segunda mitad del combate. El match quedó 2-5. Tal vez con un réferi estricto, Valencia hubiera hasta podido llegar a luchar por el bronce. B- 

Varonil

Menos de 77 kg, grecorromana
Alfonso Leyva, 17° lugar. Leyva asistió a sus segundos Juegos Olímpicos cuando ya estaba retirado, tras ganar la plata panamericana en los 87 kg, y dedicado a las artes marciales mixtas. Sucede que quien ganó la plaza para México está acusado de violencia doméstica y la federación tomó la sabia decisión de no dejarlo ir. En ese sentido, aunque Leyva fue ampliamente superado 0-7 por el rival ruso, al menos aguantó todo el combate. C


Natación

Como para la federación sólo importan los clavados, los pocos integrantes que lograron calificar (uno con marca A, los demás con marca B) se entrenan en Estados Unidos y participan, pero sin oportunidad de llegar siquiera a la final B. Los nadadores se quejaban de la tardanza en definir quiénes iban, pero la verdad dependían de la FINA, a partir de cuántas plazas quedaran libres, tras la marca A, en cada especialidad.

Femenil

100 metros pecho
Melissa Rodríguez, 30°, con 1:08.76. La nadadora de Penn State cubrió la competencia un segundo más lenta que el récord mexicano, en su posesión. C

200 metros pecho
Melissa Rodríguez, 24°, con 2.26.87. Igualmente, un segundo por arriba del récord mexicano en su poder. C

Varonil

50 metros libres
Gabriel Castaño, 30°, con 22.32. El único nadador con marca A, también de Penn State, culminó tres décimas de segundo por arriba de su récord nacional. C

200 metros combinado
José Ángel Martínez, 38°, con 2:01.34. Martínez, de Texas A&M, nadó, igualmente, más de un segundo por encima de su récord mexicano. C

Aguas abiertas

10 kilómetros
Daniel Delgadillo, 17°, con 1:53.14. Hizo una buena competencia, para su nivel, llegando en el grupo masivo de persecusión a los líderes. B-


Natación artística

Fue una de las disciplinas más golpeadas durante la pandemia, ya que no entrenaron durante cinco meses. Le federación tomó la decisión "ahorrativa" de no enviar al grupo grande al preolímpico, a pesar de que sí tenía posibilidades de clasificar.

Dueto
Nuria Diosdano/Joana Jiménez, 12° lugar. Cumplieron dos objetivos. Uno era calificar a la final, mejorando lugar en la rutina libre respecto a la "técnica". El otro era agradar, porque lo artístico se les da. Lo que no lograron fue igualar su puesto en Río. B-

Pentatlón moderno

Es un deporte que ha tenido apoyo razonable, y algunos buenos resultados, como el campeonato mundial en relevos obtenido por Mariana Arceo y Mayan Oliver. En Tokio se logró, por primera vez, calificar a dos atletas por sexo (de hecho, fueron tres las mujeres que calificaron, pero sólo se podía llevar a dos y se sacrificó a Tamara Vega), pero los resultados no fueron grandiosos.

Femenil

Mayan Oliver, 15° lugar. Mayan tuvo sus tradicionales dos puntos flojos, que son la esgrima (21°) y la natación (32°). A cambio, fue 5° lugar en la prueba hípica y 12° en la carrera laser (muy buena carrera, regular en tiro). C+

Mariana Arceo, 16° lugar. La también campeona panamericana fue castigada en esgrima (donde quedó 29°), quedó abajo de media tabla (23°) en natación, pero se repuso en equitación (empatada en 5°) y, parcialmente, en la carrera laser (16°), donde estuvo mucho mejor en carrera que en tiro. C+   

Varonil

Duilio Carrillo, 33° lugar. estuvo regular en esgrima, natación y la carrera laser. Pero para cuando realizó esta última ya estaba eliminado por no obtener puntos en equitación. C- 

Alvaro Sandoval, 35° lugar. Calificó apenas para J.J.O.O, y su suerte fue muy similar a la de Carrillo, de quien quedó atrás en esgrima, pero supero en natación. Igual, el caballo lo dejó fuera de cualquier cosa. C- 

Remo

Para Tokio, México calificó sólo una remera en singles, a pesar de los buenos resultados obtenidos en otras competencias. No queda claro cómo fue que el mejor remero mexicano, Alexis López, no tuvo oportunidad de buscar boleto en el preolímpico panamericano.

Single sculls
Kenia Lechuga, 16°, Hizo un muy buen primer heat, evitando el repechaje, pero -a diferencia de lo sucedido en Río- falló en los cuartos de final. Ya fuera, ganó la semifinal C/D, pero fue cuarta en la final que daba los lugares 13 a 18. C

Softbol

Se trata de una historia de éxito, aunque haya quien no la quiera ver así. El equipo mexicano se armó a partir de la búsqueda -desde hace casi una década- de refuerzos entre las jugadoras mexico-americanas que participan en torneos universitarios y profesionales en Estados Unidos. La historia empezó con Satchel Palacios y Dallas Escobedo. Al correr de los años, se armó un trabuco, que calificó a los Juegos Olímpicos derrotando a Canadá y Puerto Rico, naciones que ocupan los lugares 3 y 4 del ranking mundial.

Equipo femenino, 4° lugar
México inició el torneo con una derrota dolorosa. Un claro 0-4 contra Canadá, con un pitcheo nervioso de Dallas Escobedo. Luego obligó a Japón a irse a extrainnings para terminar perdiendo 2-3. Peleó contra Estados Unidos, pero el pitcheo estelar las hizo caer 0-2. El equipo necesitaba ganar los tres juegos siguientes: lo hizo ante Italia 4-0 y ante Australia -duelo clave- por 5-1.

El partido por el bronce fue muy emocionante, con México viniendo de atrás para empatar a 2 con Canadá, solamente para que las canadienses metieran la del gane en la parte baja de la misma entrada. Revisando las cosas, la paradoja es que un error en el infield -que provocó las dos primeras carreras de Canadá, que fueron sucias, fue la diferencia. El equipo mexicano fue la tercera mejor ofensiva del torneo, en el que dominó el pitcheo, con .226 y sus lanzadoras tuvieron PCL de 1.74. Un poco más de bateo oportuno hubiera hecho la diferencia en varios juegos... y tal vez usar más a las relevistas.

La jugadora más destacada a la ofensiva fue Anissa Urtez, con .300 y dos cuadrangulares. Los dos juegos ganados fueron por Dallas Escobedo, pero quien tuvo mejor PCL entre las abridoras fue Danielle O'Toole Trejo, con 1.24.

Al final, la anécdota de que algunas jugadoras dejaron en la basura una parte de los uniformes con los que jugaron, sirvió para la catarsis de cierto nacionalismo ramplón. B

viernes, agosto 13, 2021

Delegación olímpica mexicana Tokio 2020. Evaluación atleta por atleta (II)

 Aquí, la primera parte de la evaluación

Esta es la tercera

Y aquí la cuarta

Clavados

En su rama predilecta, la Federación Mexicana de Natación se encontró con un problema. Su favoritismo hacia Paola Espinosa le había dado a ella las plazas para el Mundial de Guanju y para los Panamericanos, aunque no las había ganado. Si bien Paola en Corea cumplió, en Lima se vio muy baja de forma. Su actitud era la de sentir la plaza como propia y a la federación como su juguete. Al mismo tiempo, causó división entre los clavadistas.

La decisión de la FMN de usar el "control técnico" de una sola competencia para asignar las plazas olímpicas tuvo dos consecuecias. Una, negativa: no siempre fueron los que tenían más oportunidad de ganar algo (y el ejemplo más claro es Randal Willars). Otra, positiva, desarmó el pequeño imperio que Paola Espinosa se había forjado. 

Femenil

Trampolín 3 metros, individual
Aranza Vázquez, 6° lugar. La joven clavadista se vio bien en las tres etapas de la prueba, y el lugar que consiguió es justo. No se arredró en la fase final. Buen prospecto. B+

Arantxa Chávez, 27° lugar. Más allá del clavado que no pudo realizar, ya estaba abajo en la eliminatoria cuando falló. Una constante de esta clavadista es que mientras más grande es la competencia, más tiende a fallar. Está hecha para pruebas chicas, no para Mundiales u Olimpiadas. D


Trampolín 3 metros, sincronizado
Dolores Hernández/Carolina Mendoza, 4° lugar. Aunque nunca estuvieron en realidad cerca del podio, cumplieron con una actuación digna, de acuerdo con sus capacidades. Ganaron una ola de simpatía con la reacción de la mala perdedora nacional. B


Plataforma 10 metros, individual 
Gabriela Agúndez, 4° lugar. Dos cosas a señalar a favor de la joven clavadista de La Paz. Una, que continuó muy bien su preparación, a pesar de la muerte de su entrenador cubano. La otra, más importante todavía, que mejoró ronda a ronda y no se arrugó con la presión cuando estaba en lucha apretada por el podio. A

Alejandra Orozco, 6° lugar. Compitió de acuerdo a su nivel, que es muy bueno, pero no de excelencia. Y lo hizo sin fallar seriamente ningún clavado. Esta vez no fue de más a menos, como en otras ocaiones. B+


Plataforma 10 metros, sincronizado

Alejandra Orozco/Gabriela Agúndez, medalla de bronce. Las dos hicieron una competencia consistente, sin estridencia pero de calidad. La consistencia -no fallar un solo clavado- fue la clave de su éxito. 

Alejandra alcanzó a Paola Espinosa con dos medallas olímpicas en sincronizados, una de plata y una de bronce. A



Varonil

Trampolín de 3 metros, individual
Rommel Pacheco, 6° lugar, En su última competencia, Rommel hizo una gran preliminar, y estuvo bien a secas tanto en la semifinal como en la final, donde la falla de un clavado lo alejó de la lucha por las medallas. El popuilar clavadista fue despedido con afecto por sus colegas de todo el mundo. A

Osmar Olvera, 14° lugar. El juvenil dio muestras de gran calidad en la preliminar, pero evidentemente le ganaron los nervios en la semifinal. Otro intereante prospecto. B


Trampolín de 3 metros, sincronizado
Yahel Castillo/ Juan Celaya, 4° lugar. Hicieron una buena competencia en general y sólo tenían que asegurar el último clavado para garantizar el bronce. Con que fuera "de cabecita". Lo fallaron y quedaron en el "ya merito" (eterno, para el caso de Yahel en Juego Olímpicos).  B+


Plataforma de 10 metros, individual
Andrés Villarreal, 12° lugar. El seleccionado que más sorprendió en el "control técnico" fue de más a menos, a medida que se hacía más compleja la competencia, dejando atrás la consistencia que le había hecho ganar el puesto (otros nacionales se habían tirado mejor, pero fallado algún clavado). Pagó así el noviciado, con dos clavados fallados en la final. B

Iván García, 24° lugar. El Pollo, medallista olímpico y mundial, fue una de las decepciones más grandes de la delegación. Se quedó en la primera ronda, tras fracasar miserablemente en dos de sus clavados. Probablemente asuntos extra-alberca pesaron en su mal desempeño. D


Plataforma de 10 metros, sincronizado
Kevin Berlín/Diego Balleza. 4° lugar. Los jóvenes mexicanos estuvieron toda la prueba lejos de las medallas, pero al mismo tiempo fueron consistentes y estuvieron de buen ánimo, en una buena actuación. B


Esgrima

Es una federación que se vino abajo, luego de marearse en un ladrillo. Ya había sido notable la baja en los Panamericanos. De siete competidores en Río (y un equipo completo en sable femenil), ahora sólo tuvo un participante. Y, por no saberla defender, perdió a Paola Pliego, que ahora compite para Uzbekistán, para siempre.

Sable individual masculino
Diego Cervantes, 32° lugar. Tras ganar el clasificatorio panamericano, Cervantes enfrentó a un chino en su primer combate, ganando 15-14, luego le tocó el campeón mundial, Enzo Lafort, a quien le dio batalla antes de caer 11-15. Un desempeño superior al esperado. B


Equitación

El principal mérito fue calificar por equipos, como en Lonfres, pero a diferencia de Río. No se esperaba mucho, y no se obtuvo. Pero los elegantes caballistas se divirtieron.

Dressage
Marta Fernanda Del Valle, 51° lugar. Quedó muy lejos de participar en el Grand Prix. C-

Salto individual
Enrique González, 44° lugar C-
Eugenio Garza, 47° lugar C-
Manuel González, 55° lugar D+
Mientras que Enrique González fue cuidadoso con los obstáculos y descuidado con el tiempo, Manuel González fue rápido, pero su caballo tiró tres obstáculos. Garza se quedó a la mitad. 

Salto por equipos, 16° lugar.
Enrique González tuvo una actuación destacada, con un solo punto en contra. B
Patricio Pasquel tuvo actuación aceptable, con un sólo derribo. C+
Eugenio Garza se encargó de eliminar al equipo, con los rehúses de su caballo D


Futbol

A pesar de que la prioridad para la Femexfut era la devaluada Copa Oro (que ni ganamos), el Tri olímpico tuvo una preparación adecuada, con tiempo para obsrvar los jugadores y con partidos interesantes. Al final se armó un equipo bien ensamblado en lo anímico y lo futbolístico.



Equipo masculino. Medalla de bronce. A

En la fase de grupos, derrotó 4-1 a Francia, perdió 1-2 ante Japón y venció 3-0 a Sudáfrica. Goleó 6-3 a Corea del Sur en cuartos de final, perdió en penales la semifinal con Brasil, tras terminar 0-0 en tiempos extras y derrotó a Japon 3-1 en el partido por el bronce.

Hay varias cosas a destacar en este equipo. Lo primero es la contundencia goleadora, algo que no es común en los seleccionados mexicanos. Lo segundo es que en todos los partidos México tuvo propuesta: no fue atacar a lo loco, sino armar con inteligencia. Lo tercero, que Jimi Lozano hizo muy bien dos cosas: atinar en los cambios (sabía cunado era momento de Lainez y cuándo de Antuna) y aprender de los errores (como salir jugando en corto ante Japón). El punto más flojo sería no haber aguantado la presión en los penales, porque el equipo daba para más.

De entre los jugadores, destaco a Guillermo Ochoa, que daba seguridad en la portería, A Johan Vásquez en la defensa, a Romo y Córdova, con distintas labores en media cancha y al irreconocible Alexis Vega.

 
Gimnasia 

Lo novedoso para México fue que por primera vez calificó atletas en todas las ramas de la gimnasia. Incluso debió haberlo hecho en la especialidad de grupos en Gimnasia Rítmica, pero decisiones localistas en Brasil lo impidieron. El mérito es de los atletas. Pensemos que no existen en México los aparatos para entrenar gimnasia artística de alto rendimiento. 

Gimnasia Artística

Femenil

Alexa Moreno, 55° all-around, 4° lugar en salto de caballo. La bajacaliforniana compitió por primera vez en el all-around a nivel olímpico, más que otra cosa para demostrarse que es una gimnasta completa. Su especialización en el salto de caballo rindió frutos de nuevo, llevándola a la final, en donde saltó de manera estupenda. La impresión fue que debió de haber ganado una medalla, pero hay que suponer -sólo suponer- que los jueces saben más. A

Varonil

Daniel Corral, 40° all-around. A diferencia de Alexa, Corral intentó pasar a la final en el all-around, con buenas actuaciones -pero ninguna muy destacada- en todos los aparatos. Quedó a cuatro peldaños de calificar. Su mejor aparato fue el caballo con arzones. C+

Gimnasia rítmica

Rut Castillo, 22° lugar.  La experimentada gimnasta logro´su sueño, que era participar en unos Juegos Olímpicos, tras ganar el clasificatorio panamericano. Sabía que no podía hacer nada ante las europeas, por lo que se le vio relajada, disfrutando el momento. Paradójicamente, su peor actuación fue con el aparato con que suele destacar: el listón.  C+


Gimnasia de trampolín

Dafne Navarro, 8° lugar. La meta de Dafne era llegar a la final. Lo logró gracias a una ejecución impecable (sin altísimo grado de dificultad) y a caídas de rivales. En la final, ella cayó hacia el final de su rutina.  B+


Golf

Femenil

María Fassi, 23° lugar, con -5, fue de menos a más a medida que avanzaba el torneo. Compitió de acuerdo con sus posibilidades. C+

Gaby López, 38° lugar, con -1, cuando parecía que era competitiva y ligaba birdies, casi de inmediato salía con bogeys. Sólo estuvo al nivel esperado el tercer día. C

Varonil

Abraham Ancer, 14° lugar, con -12. En general estuvo consistente, yendo de menos a más con el desarrollo del torneo. Pero como no empezó muy fuerte, nunca estuvo cerca.  Y, lo que es el golf, a la semana siguiente ganó su primer major. C+

Carlos Ortiz, 42° lugar, con -5. A diferencia de Ancer empezó muy bien, y estuvo en zona de medallas las primeras tres rondas. Al cuarto día le faltó temple y se cayó estrepitosamente. C-




miércoles, agosto 11, 2021

Delegación olímpica mexicana Tokio 2020. Evaluación atleta por atleta (I)

 Así como lo hicimos en las tres anteriores ediciones de Juegos Olímpicos, entregamos aquí, en varias entregas, la evaluación correspondiente a los Juegos de la XXXII Olimpiada, realizados en Tokio. Como siempre, la evaluación tiene muchos elementos de subjetividad. Las calificaciones son “a la gringa”: A= muy bien, B= bien, C= regular, D= mal, pero aprobado, F= reprobado. Se toman en cuenta tres factores: el rendimiento en la prueba, las expectativas generadas con anterioridad y el hecho de que hayan calificado a los Juegos. Este último elemento hace que, de entrada, todos inicien con calificación aprobatoria, ya que supone un esfuerzo excepcional. Todos los deportistas de la delegación mexicana son atletas de alto rendimiento y eso, mínimamente, habría que reconocerles.

Si bien la cosecha de medallas en 2020-21 fue muy pobre, la peor desde Atlanta 96, la cantidad de pruebas en las que se llegó a diploma olímpico (del 4° al 8° lugar) fue similar a las de las dos olimpiadas anteriores. Esto nos habla de que la principal diferencia no estuvo en la preparación de los deportistas, sino en un asunto sicológico, que impidió superar el último obstáculo rumbo al podio.

Atletismo

Las principales novedades en el atletismo mexicano tienen nombre y apellido, y todas son más opción de futuro olímpico que realidad actual: Paola Morán, Tonatiu López y Alegna González. Fuera de ellos, y de algunas posibilidades de pista en el futuro, hay un estancamiento. Lejos estamos de los tiempos de los grandes fondistas y marchistas.

Femenil

400 metros planos
Paola Morán, 16° lugar, con 51.06, mejor marca personal en la temporada. Hizo un buen heat para pasar a la semifinal, en donde tuvo la mala suerte de correr por el carril 9. La campeona mundial universitaria demostró calidad, capacidad y entrega, pero todavía no estuvo para llegar a la final. B+ 


1,500 metros planos
Laura Galván, 32° lugar, con 4.08.15. Fue un éxito para ella calificar a Juegos Olímpicos tanto en 1500 como en 5000 metros, y en ambas pruebas cumplió con buenos tiempos. En los 1500 quedó 11° en su heat. B

5,000 metros planos
Laura Galván, 18° lugar, con 15.00.16: Al establecer nuevo récord nacional, dejó en claro que no se le podía pedir más. Compitió a todo lo que dio y para lo que le alcanzó. B+


Maratón
Úrsula Sánchez, 64° lugar, 2:45.45. Mejoró su marca del año, pero el maratón se corrió en condiciones durísimas.  C

Daniela Torres, 65° lugar, 2: 47.15. Intentó seguir al grupo de las punteras, y acabó pagando. Buena experiencia para la novata. C

Andrea Ramírez Limón, no terminó, tras rezagarse ampliamente. Calor y humedad son paliativo. D+


Marcha 20 k.


Alegna González, 5° lugar, con 1:30.33. La campeona juvenil hizo una competencia inteligente, conocedora de su ritmo y sus capacidades, sin arriesgarse en extremo, tras mantenerse un buen rato en el grupo de punta. Mostró, además, una excelente técnica (con jueces más estrictos alcanzaba podio). Una promesa para los próximos Mundiales y para París 2024. A-


Valeria Ortuño, 47° lugar, con 1:41.50. Hizo una competencia consistente, manteniendo ritmo constante. Pero era inferior a la mayoría de las rivales. C-  

Ilse Guerrero, 51° lugar, con 1:45.47. Igual que Ortuño, pero topó con el muro de los fondistas al kilómetro 16. C-


Varonil

800 metros planos


Tonatiu López,
10° lugar, con 1:44.77 en la semifinal. Hizo una carrera inteligentísima en el heat eliminatorio, pero en la semifinal tuvo que intentar rebasar por afuera y quedó a 3 centésimas de segundo del keniano Korir, que a la postre se coronaría campeón. Tiene grandes cualidades y brillará en el futuro próximo. B+ 


Maratón
José Luis Santana, 56° lugar, con 2 21.32. Se fue rezagando a partir del kilómetro 20 y fue capaz de mantener el ritmo mientras los punteros aceleraban. C-

Juan Joel Pacheco, 65° lugar, con 2:23.41. Actuación similar a la de Santana, sólo que un poco más lento. C-

Jesús Esparza, 74° lugar, con 2:31:51. Se rezagó antes y se topó con el muro al kilómetro 30. C-


Marcha 20 k.
Andrés Olivas, 11° lugar, con 1:22.46. Se mantuvo en el grupo de punta hasta el kilómetro 12, y luego no aguantó el jalón, manteniéndose con kilómetros de 4:15 aproximadamente. Hizo una buena competencia en condiciones complicadas. B 

Noel Chama, 38° lugar, con 1:28.23. Empezó a rezagarse desde el kilómetro 7 y desde ahí todo lo que pudo hacer fue cumplir. C-

Tadeo Vega, 42° lugar, con 1:30.37. Quiso ser más protagonista que Chama, pero se rezagó poco después, con el agravante de que, por el agotamiento, sus últimos kilómetros fueron lentos. C-


Marcha 50 k.
José Leyver Ojeda, 15° lugar, con 3:56.53, su mejor registro de la temporada. Se mantuvo aproximadamente 30 kilómetros en el grupo de punta y después su ritmo bajó ligeramente, mientras subía el de los ganadores. Una mejor competencia que en sus dos anteriores participaciones olímpicas. B

Horacio Nava, 44° lugar, con 2:54:56. El mayor mérito del veterano chihuahuense es haber dado la marca para estos Juegos Olímpicos. Mantuvo estrategia conservadora, pero aún así termino fundido y muy atrás. C-

Isaac Palma, no terminó. Tronó adelante del kilómetro 30, fundido por las condiciones de la prueba. D+


Salto de altura
Edgar Rivera, 19° lugar, 2:21 m. Tras lograr calificar a los Juegos Olímpicos con 2.31, Rivera terminó saltando diez centímetros menos. Se sabe que en esta disciplina los resultados de los atletas suelen variar bastante. Aun así, diez centímetros son muchos. C- 


Lanzamiento de martillo
Diego del Real, 15° lugar, 75.17 m. Aunque Del Real tiró menos que los récords nacionales con los que había conseguido calificar, hay que hacer notar que el 75.17 es casi lo mismo que el 75.19 con el que calificó a la final en Río. Ahora la competencia estuvo más dura. C+ 


Badminton

Deporte poco practicado a nivel de alto rendimiento. La novedad fue que por primera vez calificaron representantes de ambos sexos.

Femenil
Hadamara Gaytán, eliminada en la primera ronda, tras perder sus dos juegos. Pasó in extremis a Juegos Olímpicos, y rindió lo esperado, que no era mucho.  C-

Varonil
Lino Muñoz, eliminado en la primera ronda, tras perder sus dos juegos. Calificó tranquilamente, por su ranking, ya que es jugador (de media tabla) en el circuito europeo. Le tocaron rivales duros y no les duró. C


Beisbol

Después de una calificación memorable, en la que México obligó a Estados Unidos a ir a repechaje en pos del boleto a Tokio, se habían generado esperanzas. Sin embargo, pocos días antes de los Olímpicos, el manager Juan Gabriel Castro y el administrador del equipo fueron cesados, sin explicación convincente. A Tokio fue un equipo diferente, con pocos peloteros de los que habían calificado. Benjamín Gil fue el manager y la base fueron los Tomateros de Culiacán (que rompieron protocolos y se tomaron una foto en la Villa con la playera de su equipo profesional).

Esos cambios, y una actitud displicente en el terreno de juego (parecía que estaban esperando a que terminara el juego para echarse unas caguamas), se combinaron para que el seleccionado de beisbol fuera la mayor decepción, el mayor fracaso de la delegación mexicana en Tokio. Bateó para un mísero .202 y sus lanzadores tuvieron un altísimo PCL de 6.23.

Pocos jugadores se salvan de la quema: Joey Meneses e Isaac Rodríguez, entre los jugadores de cuadro y Ted Stankewicz entre los lanzadores. 

El equipo estuvo mal manejado. Basta ver el pésimo corrido de bases contra Dominicana y la pachorra con la que se hicieron los equivocados cambios de lanzador en los otros dos juegos para dar una idea. 

Derrota 0-1 ante Dominicana, derrota 4-7 ante Japón y derrota deshonrosa 5-12 ante Israel. 6° lugar (de seis equipos)  F


Boxeo

Como la pandemia evitó que hubiera preolímpico panamericano, los boxeadores calificaron por ranking. Esmeralda Falcón lo hizo directo y los otros dos peleadores, de rebote. La federación sigue siendo una desgracia y sufrió por el fallecimiento del profe Bonilla, eterno titular del banquillo (ojalá su reemplazo esté más actualizado). La novedad positiva fue que por primera vez partiiparon dos boxeadoras.

Femenil

Brianda Cruz, welter, dio una muy buena pelea ante la campeona panamericana Oshae Jones (quien terminaría llevándose el bronce), sobre todo en el último round, pero perdió por decisión dividida 3-2. Luego le dio, junto con su compañera Falcón, un ataque de nacionalismo pepenador y, hurgando en la basura, encontró pretexto para desviar la atención contra las softbolistas "por gringas". Bien por la pelea; mal por lo otro. C+

Esmeralda Falcón, ligero, le tocó frente a una italiana que no era la gran cosa, pero tenía mejor técnica. No bastó a la de Xochimilco ser aguerrida, porque el boxeo olímpico es, valga la redundancia, de boxeadores y no de fajadores. Perdió por decisión dividida 4-1 (y luego le dio por la pepena). C


Varonil

Rogelio Romero, semipesado, 5° lugar. Como en los Panamericanos de Lima tuvo suerte y pasó bye la primera ronda. Su primer combate fue ante un croata mal encarado, pero Romero demostró superioridad: mejor boxeo, mejor pegada, ir hacia adelante. Para cuartos de final, le tocó el durísimo y muy rápido campeón cubano Arlen López y vimos otro Romero, que evitó la felpa, pero respetó con exceso al rival. B-


Canotaje

Al igual que en el boxeo, no hubo panamericano de calificación, y la distribución de plazas resultó más bien aleatoria, lo que evitó que llegaran a los Juegos algunas de las muy buenas canoístas mexicanas (que demostraron nivel en los Mundiales pre-pandemia). En cambio, esa situación abrió la posibilidad de que por primera vez México participara en el canotaje slalom.

Sofía Reynoso, kayak slalom, 21° lugar. Se esperaba que esta apasionada del kayak no pasara de la primera ronda, pero superó expectativas y llegó (con la mayoría de competidoras) a la semifinal. Necesariamente iba a quedar lejos de pasar a la final.  C+


Ciclismo

En uno de los osos más grandes que haya realizado una federación deportiva mexicana en Juegos Olímpicos (y vaya que desgraciadamente hay competencia en eso), la de ciclismo cometió una serie de torpezas (por decirlo de manera leve) que, por un lado, le quitaron dos plazas olímpicas a México y, por el otro, más grave, dejaron fuera de Tokio 2020 a una de las cartas fuertes para obtener una medalla.

La federación decidió, a partir de un supuesto control técnico, que la plaza en velocidad femenil por equipos que habían ganado Jessica Salazar, subcampeona mundial de 1000 metros, y Daniela Gaxiola, le correspondía a Gaxiola y a Yuli Verdugo, especialista en keirin (con Jessica, México calificó por su 4° lugar mundial en velocidad por equipos), mientras que le otorgaba la plaza de la prueba combinada de Omnium a la novata Victoria Velasco, en vez de a quien estaba ranqueada y consiguió el lugar, Yuri Salazar, quien también había calificado a la prueba de ruta. Resulta que la UCI rechazó la inscripción de Velasco, por no estar ranqueada, y la federación inscribió en Omnium ¡a Jessica Salazar!, que es estrictamente una velocista.

Obviamente, Jessica protestó y amenazó con demandar. Entonces la federación, para lavarse las manos, la invitó a competir en velocidad... dos días antes de la inauguración de los Juegos, cosa que la ciclista no aceptó. La cereza del pastel es que México había conseguido de rebote una plaza en la carrera contrarreloj femenina, la federación inscribió a otra no-ranqueada y la UCI le quitó ese puesto. 

En pocas palabras, la federación de ciclismo se lleva una horrorosa F  

Femenil

Prueba de ruta
Yuri Salazar, abandonó. Puede alegarse a favor de Yuri que llegó a Tokio en pleito con la federación, que no le respetó su plaza de Omnium, que es donde tenía posibilidades (en los Panamericanos fue plata, apenas detrás de la estadunidense que terminaría por ser campeona olímpica). Pero igual no pudo completar la ruta. D+

Velocidad por equipos

Luz Daniela Gaxiola/ Yuli Verdugo, 6° lugar. La pista de Tokio era rápida y las mexicanas hicieron un buen tiempo de calificación, que las mandó a cuartos de final contra las rusas, que las derrotaron. En la lucha por el quinto lugar cayeron ante Lituania, un equipo aparentemente inferior. B-

Keirin
Luz Daniela Gaxiola, 11° lugar: Estuvo excelente en la primera ronda, manejándose con estrategia, lo que le permitió pasar directamente a cuartos de final. En cuartos de final volvió a hacerlo muy bien. En la semifinal, sin embargo, la acorralaron y perdió por 6 centésimas de segundo. B

Yuli Verdugo, eliminada en el repechaje. Luchó con pundonor, tanto en la primera ronda como en la repesca, pero no tenía para avanzar. C.


Velocidad individual
Luz Daniela Gaxiola, 15° lugar, calificó por tiempos a dieciseisavos de final, pero fue vencida apretadamente por una ciclista china.  C+

Yuli Verdugo, 19° luigar. Igual suerte que su compañera, pero la ucraniana la venció con relativa facilidad. C+


Prueba de montaña
Daniela Campuzano, 16° lugar, con 1:22.50. Repitió lo obtenido en Río de Janeiro, una competencia decente, pero sin posibilidad de podio.  C

Varonil

Prueba de ruta
Eder Frayre, 39° lugar, con 6:15:38. El puesto resulta engañoso. Frayre llegó con el primer pelotón, al lado de grandes internacionales de la ruta y por delante de otros consagrados. Realizó la mejor carrera que pudo hacer. B

Prueba de montaña
Gerardo Ulloa, 23° lugar, con 1:30.57. Mostró resilencia para subir lugares a partir de la mitad de la carrera. No tenía chance de más. C