domingo, mayo 31, 2026

Jonathan Aranda, pelotero clutch


Mexicanos en GL. 

mayo 2026

Se perfila un año raro para los mexicanos en Grandes Ligas. Dos han destacado mucho. En particular es agradable ver la consolidación del oportuno Jonathan Aranda como uno de los grandes bateadores de la Gran Carpa. Otros han estado un poco (o un mucho) por debajo del nivel esperado y entre los novatos hay sorpresas para uno y otro lado.

Como cada entrega, va un resumen de la actuación de los peloteros nacionales, clasificada de acuerdo a su desempeño en la temporada.

Jonathan Aranda es parte importante de la explicación de por qué los Rays de Tampa lideran una de las divisiones más fuertes del beisbol: la Este de la Liga Americana. El tijuanense ha sido la principal bujía ofensiva del equipo, sobre todo por su capacidad de bateo a la hora buena: su porcentaje es .333 con hombres en posición de anotar, y además es colíder en las Mayores en elevados de sacrificio.  Tuvo un mayo excepcional, en que bateó para 374, y lo terminó con ocho juegos seguidos conectando imparable. Mejoró su suerte en el BABIP durante el mes. Sus números provisionales son: .290 de porcentaje, .893 de OPS, 11 cuadrangulares y 43 carreras producidas, con lo que encabeza la Liga Americana en esa categoría.

Randy Arozarena empezó fuerte el año, y sigue fuerte. El jardinero izquierdo de los Marineros de Seattle, además de su calidad defensiva, ha sido uno de los bates más confiables de su equipo. Menos poder que otros años, pero más contacto. Sus números: .290 de porcentaje, un buen .825 de OPS, con 6 jonrones, 26 producidas, 40 anotadas y 15 bases robadas.

Jarren Durán inició flojísimo la campaña, pero ha tenido un segundo mes arrollador. El jardinero de los Medias Rojas supero sus problemas de bateo, y parece acelerar hacia los niveles más altos. En la última semana de mayo bateó para casi .400, con 4 pelotas enviadas al otro lado de la barda, pero como su primer mes fue tan malo, apenas supera la Línea Mendoza.  Batea para .219, con 10 cuadrangulares y 33 carreras empujadas, OPS debajo de la media (en .695), pero con 10 colchonetas estafadas.

Andrés Muñoz definitivamente no ha estado tan fino como en las dos temporadas anteriores. Sigue siendo un cerrador confiable, pero no ha mostrado los niveles de élite que esperábamos. El mochiteco de los Marineros sigue ponchador, pero se le dificulta sacar la entrada clave en orden. En el mes, apenas logró tres salvamentos y desperdició dos oportunidades de rescate.  En el año lleva 3 partidos ganados y 3 perdidos, 9 juegos salvados (en 13 oportunidades) y 34 ponches en 21.1 entradas de labor. Mejoró su porcentaje de carreras limpias admitidas a 4.98, pero sigue siendo un número alto, impropio para un lanzador de su categoría.

Nick Gonzales, ya asentado en la titularidad del infield de los Piratas de Pittsburgh, bajó un poco su buen porcentaje del inicio de temporada.  Batea para .303, con un OPS de .720, ya pegó su primer vuelacercas, ha producido 26 carreras y se ha robado tres bases.

Isaac Paredes está tranquilo porque la antesala de los Astros es suya para todo el resto de la temporada, pero da una de cal y dos de arena. El hermosillense, que es hombre de poder más que de contacto, tuvo un mes flojito y está casi exactamente en los promedios de bateo de las Mayores en este año de dominio en el pitcheo: .237 de porcentaje, 6 jonrones y 24 producidas. Su promedio de bateo es dos milésimas inferior al promedio; su OPS, de .708, es dos milésimas superior.

Jojo Romero, preparador de cierre de los Cardenales de San Luis, mejoró sus números respecto al mes pasado. El zurdo lleva una derrota sin victoria, dos rescates desperdiciados y, a cambio, un buen 2.70 de limpias, la friolera de 15 holds (ventajas mantenidas en situación de cierre) y 25 rivales a los que les sirvió un suculento chocolatote.

Brennan Bernardino tuvo un par de ataques de hipo (así se dice cuando falla el pitcher), porque eso de lanzar en Coors Field es de dar miedo. El relevista de los Rockies perdió tres juegos en el mes, y ahora sus números son 2-3, 3 holds, 18 ponches y efectividad de 3.86 (que no está mal para un lanzador de Colorado).

Brandon Valenzuela ha sido una grata sorpresa. El receptor que llegó al equipo grande de los Azulejos de Toronto, tras la lesión de Alejandro Kirk, lo ha hecho tan bien que es posible que se quede al regreso del tijuanense. La clave: a su buen fildeo y excelente machete, ha sumado números decentes con la majagua: .235 de promedio, 4 palos de vuelta entera, 10 producidas, .710 de OPS y un robo de base. Al menos son mejores que los de Tyler Heineman, el eterno receptor número 2 de Toronto.

Daniel Duarte ya debería estar acostumbrado. Los Mets le abrieron la puerta para que jugara en Grandes Ligas, lanzó dos entradas y un tercio sin permitir carrera, y los propios Metropolitanos le dieron un empujoncito para que se regresara a AAA por la misma puerta.

Alan Rangel está en la misma situación que Duarte, sólo que con los Filis. A él no lo llamaron en el mes y sigue con PCL de 3.00, luego de lanzar tres entradas.

Marcelo Mayer, por fin está cubriendo las paradas cortas de los Medias Rojas, como era el propósito cuando fue drafteado. Llega ahí desde la antesala, luego de la lesión de Trevor Story. Gran guante, como se esperaba, pero menos bateo del previsto, con un slump en mayo. Mayer no cogió ritmo: batea para .224, con un bajo OPS de .590, 2 jonrones, 13 producidas y tres robos.

Robert García se pasó el mes de mayo en la lista de lesionados. El relevista de los Rangers lleva marca de 0-1. Con 2 holds, un rescate desperdiciado y PCL de 3.38.

Javier Assad tuvo tres apariciones de relevo en el mes, con los Cachorros de Chicago. Las tres fueron más que decentes y ganó un juego. Aun así, lo devolvieron a AAA. Sus números: 3-1, 14 ponches y una efectividad mejorada a 5.88 (que tampoco es para presumir)

Alek Thomas fue mandado a AAA por los Diamondbacks de Arizona, porque su bateo no correspondía para nada al gran fildeo: .181, 3 jonrones, 10 remolcadas y 4 robos de base, OPS de .562

Joey Ortiz ya tiene que compartir la titularidad en el campocorto de los Cerveceros de Milwaukee, que antes tenía en exclusivo. ¿La razón? Su escaso bateo: .188, 11 producidas, OPS de .511. Eso sí, ya pegó su primer palo de vuelta entera.

Alejandro Osuna ha cubierto la parte fuerte del platoon con los Rangers (es titular ante lanzadores derechos). El sinaloense ha brillado a la defensiva y ha estado más o menos con el bat. .256 de promedio, .664 de OPS, 8 impulsadas y dos estafas. No se ha volado la barda.

Ramón Urías siguió bajando en su producción ofensiva, y luego pasó a la lista de lesionados con un malestar en el hombro. El de Magdalena de Kino lleva .158, 2 vuelacercas, 5 empujadas y OPS de .595.

Víctor Vodnik salvó dos juegos en mayo, pero mplosionó un par de veces como cerrador de los Rockies y luego pasó a la lista de lesionados. 1 ganado, 2 perdidos, 4 juegos salvados, 2 rescates desperdiciados, un horrendo 8.00 de carreras limpias y 16 ponches.

Valente Bellozo se mantiene en AAA. El cachanilla tiene 1 perdido, PCL de 7.82 y 8 pasados por los strikes.

Alejandro Kirk debe regresar a la receptoría de Toronto en junio, tras la fractura del pulgar apenas en su quinto juego de la temporada.  Batea .150, con un jonrón y 2 producidas.

César Salazar volvió a las Mayores como receptor suplente de los Astros, tras la lesión de Yanier Díaz. Ha mostrado grandes cosas con el brazo y el guante, y casi nada con el bat. Ha pegado sólo un hit en 18 turnos, y la única carrera que impulsó fue por recibir un pelotazo con las bases llenas.

José Urquidy está todavía en AAA. 0-1, un juego salvado, 8.53 de efectividad y un WHIP de 2.68.

Taijuan Walker fue despedido por los Filis y nadie lo ha contratado. Su marca: 1-4, 9.13 de efectividad, se le embasaron por hit o pasaporte más de dos rivales por entrada y ponchó a 17.

 

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