jueves, diciembre 18, 2025
Los diez deportistas mexicanos de 2025
lunes, diciembre 15, 2025
Glorias Olímpicas Invernales: Marit Bjørgen
Se dice rápido, pero la noruega Marit Bjørgen es
la deportista con más medallas en los Juegos Olímpicos de Invierno, y es la
tercera más laureada de los Juegos Olímpicos en general, sólo detrás de Michael
Phelps y Larisa Latynina. Ha sido la más grande esquiadora de fondo de todos
los tiempos.
Nació en una granja y empezó a esquiar desde los dos años. Competitivamente, inició a los siete. Muy rápido destacó. Inició como velocista, en los sprints de 1.5 kilómetros, pero la edad y un cambio de rutinas la cambiarían de especialidad y la catapultarían a la cima.
Su primera medalla olímpica fue en Salt Lake City 2002: una plata como parte del equipo de relevos 4 X 5 kilómetros. Al año siguiente, en el Mundial, se coronaría campeona en el la prueba de sprint. Ya para entonces era legendario el peso de su entrenamiento. Entrenaba 700 horas anuales (hay que tomar en cuenta que, en verano, la rutina disminuye). Llegarían a ser más de 900.
Los juegos de Turín 2006 fueron un fracaso para Bjørgen, afectada por una bronquitis previa y males estomacales durante el evento. Retiros, un cuarto lugar, un quinto en el relevo y solamente una plata en la competencia de 10 kilómetros estilo clásico.
Su clase, ya notable en los Mundiales, empezaría a mostrarse en los Olímpicos, durante los juegos de Vancouver 2010. Ahí obtuvo tres oros (en el sprint, en el relevo 4 x 5 kilómetros y en la persecución de 15 kilómetros), una plata en los 10 kilómetros estilo clásico y un bronce en la misma distancia, pero estilo libre.
Una de las claves fue cambiar su enfoque de entrenamiento, que siempre tuvo gran volumen. Primero incorporó sesiones intensas de una hora para aumentar su capacidad y luego abandonó ese método para aumentar los kilómetros recorridos, con largas sesiones a intensidad moderada.
Fue super dominante en los Mundiales de 2011 y 2013, en los que acumuló diez medallas de oro. En los Olímpicos de Sochi 2014 reafirmó su poderío, llegando a lo más alto del podio en los 15 kilómetros, en los 30 estilo libre y, para que vieran que no perdió velocidad, en el sprint por equipos.
Decidió ser madre a los 35 años, en 2015, y continuó su carrera deportiva. Después de dar a luz, Bjørgen ganó seis medallas de oro en dos campeonatos mundiales, a pesar de que redujo su entrenamiento en un 25%. Siempre ha insistido en que el atleta debe hacer deporte para sí mismo, no para quedar bien con los padres, el entrenador, la prensa o la opinión pública.
El broche final fue en los Olímpicos de Pyeongchang 2018. En esa sede coreana se hizo del oro en los 30 kilómetros estilo clásico y en el relevo 4 x 5 kilómetros, de la plata en el esquiatlón de 15 kilómetros y de dos bronces: los 10 kilómetros estilo libre y el sprint por equipos.
Haciendo las cuentas, las sumas de metales son impresionantes. 18 oros en campeonatos mundiales. Y, en los Olímpicos, seis participaciones, siempre con algún podio. 8 oros, 4 platas y 3 bronces. Ningún atleta invernal había logrado tanto como ella, que no competía para quedar bien con nadie, más que consigo misma.
lunes, diciembre 08, 2025
Orientarse en un mar de dudas
martes, noviembre 11, 2025
20 películas de los años 40
Avanzamos en el tiempo. Aquí está la lista de mis películas favoritas filmadas en los años 40. Una gran década para la cinematografía mundial.
Monsieur Verdoux (1947)
¿Charlie Chaplin como barbazul y asesino serial? ¡Y en una comedia! Esa negra combinación funciona de las mil maravillas en este filme postbélico. Y recordemos, con Verdoux, que un asesinato hace a un villano; millones de asesinatos, a un héroe.
The Grapes of Wrath (1940) Las viñas de la ira
El gran film de la Gran Depresión. Una película sobre el desplazamiento forzoso de campesinos hacia el Oeste, tras el Dust Bowl, las dificultades que encuentran y la necesidad de mitigar el capitalismo salvaje, con las políticas de Roosevelt. Una película liberal filmada por un enorme director conservador, John Ford.Casablanca (1942)
Lo fundamental se aplica. Las convenciones cinematográficas se respetan. Pero todo -la historia, los diálogos, las actuaciones, la fotografía- se hace de tal forma, que tenemos el hilo perfecto para una historia de amor y de valores en medio de la guerra. Un film clásico entre los clásicos que nos recuerda que, en la vida, siempre tendremos París.
Citizen
Kane (1941) El Ciudadano Kane
El glorioso tour de force de Orson Welles. Una gran historia contada magistralmente. Renovación estilística en muchos aspectos: el desarrollo del historia, contado en varias capas y por varios personajes; los novedosos ángulos cinematográficos; el tema mismo, su terrible humanidad.
It's
a Wonderful Life (1946) ¡Qué bello es vivir!
Una película que te hace sentir bien, e ilusionarte con que todo lo que sucede tiene su razón de ser. Un filme totalmente Frank Capra, que te hace pensar -y sobre todo- sentir, que la vida vale la pena. Confieso que, cuando la vi, terminé llorando. Un llanto completo y nutritivo.
The Stranger (1946) El Extranjero
Un gran thriller, un film seco, concreto, con grandísimas actuaciones. El bien contra el mal, sin exageraciones (eso sí, con el delicioso estereotipo de la manía alemana por la precisión). Otra obra maestra de Orson Welles.
Si le puedo poner un adjetivo a esta película es el de emocionante. Personajes de carne y hueso y contradicciones, una sociedad que no es tan ganadora como pretende, y un final, en medio de un huracán, que te pone al filo del asiento. Las actuaciones de Bogart, Edward G. Robinson y Bacall son extraordinarias.
El único cortometraje de esta lista. Un filme onírico (por lo tanto, surrealista), esta obra de Maya Deren y Alexander Hammid es verdaderamente inquietante. Comentado aquí.
Un gran estudio sobre el poder y el conflicto entre las reglas del sistema y la voluntad del líder carismático. Como en un mural, Eisenstein nos cuenta la historia a través de las imágenes. Al final, resulta un retrato de Stalin, hecho con la sutileza necesaria para pasar la censura.
Una familia de tantas (1949)
La modernidad llega a México y se impone. Lo hace a través de un vendedor de aparatos eléctricos. Muy buen alegato contra las tradiciones machistas en una película que combina drama y comedia de una manera particular. Lo mejor que hizo Alejandro Galindo.
The Heiress (1949) La Heredera
Grandísimas actuaciones en este drama de época. Olivia de Havilland lo hace tan bien como la heredera poco afortunada que acabamos por verle fealdad donde no la hay, Es la historia de abuso psicológico familiar y de una toma de conciencia femenina que sucede demasiado tarde. Dirigida por William Wyler
The Great Dictator (1940) El Gran Dictador
The Third Man (1949) El Tercer Hombre
Un gran filme de misterio, filmado con una cinematografía espectacular: la Viena vacía, espectral y semiderruida que retrata es espejo de una sociedad de posguerra que tiene las mismas características. La atmósfera es el actor principal en esta obra de Carol Reed.
Hellzapoppin (1941) Loquibambia
Casi no parece película de los años 40. Es divertida, despreocupada, caótica, enloquecida. Chiste tras chiste, grandísimos bailes. Te la pasas a gusto de principio a fin. Comentada en esta lista de musicales improbables.
Secret Beyond the Door (1948) El Secreto detrás de la puerta
La belle et la bête (1946) La Bella y la Bestia
Jean Cocteau nos da poesía en imágenes, con una producción de fantasía, una fábula inmortal es recontada de forma que el juego entre ser humanos o ser bestias tiene una moraleja distinta a la de la historia original.
The Ghost and Mrs. Muir (1947) El fantasma y la Señora Muir
Una delicia de película. La extraña relación entre una viuda y el fantasma que vive en su casa da pie a una comedia romántica sutil y profunda, con diálogos divertidísimos. Dirige Joseph L. Mankiewicz.
Duel in the Sun (1946) Duelo al Sol
Este film de King Vidor combina rivalidades fraternales, una mujer cachonda, algo de melodrama, una pizca de análisis psicológico y balazos del oeste. El resultado: mucha diversión.
Roma, città aperta (1945) Roma, ciudad abierta
Film poderosísimo, dirigido por Roberto Rossellini, que cuenta la resistencia del pueblo romano ante los nazifascistas a punto de la derrota, pero todavía capaces de asesinar inocentes. Realizada en condiciones difíciles, es una obra de ficción que a ratos parece documental. El principio del neorrealismo.
Double Indemnity (1944) Pacto de Sangre
Clasicazo del film noir, Billy Wilder dirige a una de las villanas más perfectas de la historia del cine, Phillis Dietrichson, con un excelente guión no lineal y tremendas actuaciones (nunca dejó de sorprenderme que Fred MacMurray, el entrañable Profesor Distraído, pudiera ser un villano tan cabal).
Menciones honoríficas:
Fantasia (1940) - Disney
Hostages (1943) - Frank Tuttle
My Darling Clementine (1946) - John Ford
The Maltese Falcon (1941) - John Huston
Riso amaro (1949) - Giuseppe De Sanctis
To Be or Not to Be (1942) - Fritz Lang
The Philadelphia Story (1940) - George Cukor
Rebecca (1940) - Alfred Hitchcock (he de decir que vi Rebecca después de Secret Beyond the Door, pero es claro que la segunda se inspiró en la del Maestro del Suspenso)
The Magnificent Ambersons (1942) - Orson Welles
viernes, octubre 31, 2025
Mi aversión a los cementerios (biopics)
Supongo que no soy la única persona que tiene aversión a los cementerios. Y sé que no está relacionada con una aversión a la muerte. Los cementerios suelen provocarme algo más que tristeza: una suerte de malestar interno que podría emparentarse mucho más con el asco que con el miedo.
Estoy convencido de que eso proviene de mi primera experiencia al visitar un panteón.
lunes, octubre 06, 2025
El Hombre del Sombrero de Fieltro
Hay novelas diferentes. Una de ellas es El Hombre del Sombrero de Fieltro, de Taide Velázquez (Igneos Ediciones, 2025). Al mismo tiempo de que se trata de un relato escrito de manera sencilla, amena y fácil de leer, y de que toca una historia original -la de un hombre que se convierte, por un camino insólito, en el mandamás de una colonia popular de la Ciudad de México-, tiene la virtud de tener muchas capas superpuestas, de abarcar distintos géneros de novela.
Es una novela picaresca, aunque no contada en primera
persona. Chano, el personaje principal, es un sobreviviente, un tahúr con una
moral propia, que se las arregla, no siempre limpiamente, para ir ascendiendo
en la escala social.
Es una novela histórica, porque da cuenta de la
contradictoria evolución de México desde tiempos prerrevolucionarios hasta la
crisis económica de los años ochenta. Los personajes no son figuras, sino
ciudadanos de a pie, que ven a la Historia pasar sobre ellos (o tratan de
aprovecharse de ella).
Y no son solamente personas, porque un personaje
principal es el barrio, originalmente pensado para gente pudiente, pero que por
azares del destino nace como colonia popular, pasa por un proceso de
urbanización física y cultural, y termina convertido en un campo de batalla
entre distintas concepciones de la vida urbana, que hacen crisis en medio de la
falta de oportunidades.
Por la novela pasan las costumbres del porfirismo, la
Feria de San Marcos, una pulquería, un fantasmal “oficial obregonista”, la vida
de los braceros, un salón de apuestas, vecindades populares en su difícil
tránsito entre la tradición y la modernidad, notarios, burócratas, políticos
oportunistas, hasta llegar a las bandas punk. La historia pasa y tiene
distintos rostros.
Es, asimismo, una saga familiar. Es la historia de la
relación entre un patriarca atrabiliario, su mujer y sus hijos, que se rebelan,
cada uno a su manera, pero nunca terminan de zafarse totalmente del legado
patriarcal. Se ha comentado que una de las características de El Hombre del
Sombrero de Fieltro es la reivindicación del papel de las mujeres en su
lucha por la dignidad y el respeto, en una sociedad machista, clasista y en la
que predomina la doble moral. Es, por lo tanto, una historia de resistencia. Ese
es uno de los hilos conductores de la parte central de la novela.
También es, a su manera, una novela psicológica. Son
pocos, y menores, los personajes planos. De muchos de ellos, en cambio,
entendemos razones y traumas, a veces mostrados en reflexiones internas y, en
otras ocasiones percibidos a través de actitudes y detalles aparentemente
menores.
Los contextos sociales culturalmente impuestos, que
obligan a las personas a integrarse de una cierta manera, también forman parte
de esta construcción de la psicología de los personajes. Hay una mirada
profunda para acercarnos a su comprensión.
Para completar, también tiene elementos de novela
negra y de novela satírica. No faltan las mentiras y traiciones, y hay
distintos episodios de violencia, individual y colectiva, con tramas un tanto retorcidas;
también hay otros que hacen burla de las situaciones sociales y de clase, en
donde se desliza sutilmente la crítica política.
El lenguaje de Taide Velázquez tiene dos
características que lo hacen particularmente disfrutable. Una es el buen oído
para el habla popular. Sin exageraciones ni estereotipos, los distintos
personajes se expresan de acuerdo con su origen y su época. Eso hace que los
diálogos, no siempre en el español literariamente más correcto, se escuchen
como naturales. La otra es un particular sentido del humor, que puede caer en los
momentos más inesperados. Hay una enorme cantidad de momentos graciosos en una
novela que es dramática, en lo fundamental. El resultado es que la lectura es
entretenida y se va como agua.
El Hombre del Sombrero de Fieltro
es, en fin, un mural de una parte de la historia de México, esa que no aparece
en la Historia Patria, pero con la que se forjan -y a veces se deshacen-
familias, comunidades, valores y cultura social. Un relato que exorciza una
historia familiar y, al mismo tiempo, nos hace asomarnos a un pasado colectivo.
Una novela diferente. Una lectura recomendable.
viernes, octubre 03, 2025
¡Mira má, sin pitcheo abridor! (casi)
Mexicanos en GL. 2025
Terminó la temporada regular de Grandes Ligas y es hora de hacer el balance final para el contingente mexicano. Posiblemente nada lo ejemplifique mejor que el hecho inédito de que cinco beisbolistas hayan sido convocados al Juego de Estrellas: Alejandro Kirk, Andrés Muñoz, Jonathan Aranda, Isaac Paredes y Randy Arozarena. El problema es que, más allá de esos cinco estelares -a quienes habría que agregar a Jarren Durán- no hubo demasiado de qué presumir. En particular, esta temporada fue atípica en el sentido de que no hubo un solo abridor mexicano constante. Si lo vemos con la perspectiva del inminente Clásico Mundial, encontraremos un line-up más que decente, tal vez el mejor de la historia, pero con un problema en la rotación de pitcheo, que, o se resuelve mediante la incorporación de varios paisanos nacidos en EU, o mediante la estrategia de juegos de bullpen (donde también habría más de dos paisanos). La buena nueva de septiembre al respecto, es que Javier Assad está tirando como de costumbre, y eso es un alivio.
Como cada entrega, va un resumen de la actuación de los peloteros nacionales, clasificada de acuerdo a su desempeño en la temporada.
Andrés Muñoz cumplió con el mejor año de su carrera y tuvo un papel decisivo en la conquista del título divisional por los Marineros de Seattle. El Plebe de los Mochis perdió un juego en septiembre, pero a cambió consiguió seis rescates. Su marca del año, 3 partidos ganados, 3 perdidos, 38 juegos salvados (la cifra más alta de su carrera en MLB), PCL 1.63 (el número de carreras limpias que admite por 9 entradas lanzadas) y 83 ponches en 62 innings de labor. Los rivales le batearon apenas para .167. Tendrá que mantener la calidad en postemporada.
Randy Arozarena ha ya demostrado muchas cosas. Que tiene poder y velocidad, aunque su bat no haga mucho contacto. Que tiene guante, pimienta y carisma. El jardinero de los Marineros de Seattle bateó para .238 en el año, con 27 vuelacercas y 76 carreras producidas. Además, estafó 31 bases. Su OPS, de .760, lo coloca entre los toleteros peligrosos. A cambio, se ponchó nada más 191 veces, el máximo en su carrera.
Jarren Durán no tuvo un año tan espectacular como 2024, pero sí estuvo a niveles de estrella. El jardinero de los Medias Rojas bateó para .256, con 16 cuadrangulares, 84 carreras empujadas, 24 robos de base y OPS de .774. Fue quien bateó más triples en la Liga Americana: 13.
Jonathan Aranda estuvo casi dos meses completos en la lista de lesionados por una fractura en la muñeca y no regresó a la alineación de Tampa Bay sino hasta la última serie de la temporada. En los cuatro meses que jugó brilló de manera inimaginable (salvo en sueños) con el bate. En su breve regreso, se dedicó a pegar jonrones y seguir produciendo. Su ausencia temporal es algo que resintieron las Rayas. Sus números: .316 de bateo, .882 de OPS, 14 cuadrangulares, 22 dobletes y 59 carreras producidas. Eso sí, no lo manden a robar bases.
Alejandro Kirk tuvo una baja en el bateo durante septiembre, pero se guardó la pólvora para el juego que definiría al campeón de la división Este de la Liga Americana y entonces pegó dos jonrones (uno con la casa llena) para asegurar victoria y título de los Azulejos. Con el bate hizo estos números: .282, 15 vuelacercas, 76 producidas, OPS de .769 y un milagroso robo de base. Con el guante y el brazo, el Capitán Kirk se apunta como candidato al Guante de Oro como receptor en la Liga Americana.
Isaac Paredes, como Aranda, se pasó dos meses fuera del campo, por una lesión en el tendón de la corva. Regresó la última semana para tratar de ayudar a los desesperados Astros, que tenían hospital en vez de equipo. Paredes pegó cuadrangular, pero Houston se quedó en la orilla. Números finales del sonorense:.254 de promedio, 20 vuelacercas, 15 dobletes, un triple, 53 producidas y un muy buen OPS de .810. Tampoco manden a correr al de la H.
Jojo Romero terminó la campaña como cerrador de los Cardenales de San Luis, habiendo sido preparador de cierre durante la mayor parte de la temporada. El zurdo terminó con 4 ganados y 6 perdidos, muy buena efectividad de 2.07, 8 salvamentos, 24 holds y 55 ponches.
Brennan Bernardino tuvo campaña de altibajos, con más momentos en la cima que en el abismo, y terminó en la lista de lesionados. Números del zurdo de Medias Rojas: 4-3, PCL de 3.14, 43 chocolates, 2 holds y un juego salvado.
Javier Assad está de regreso, buenas nuevas. Estuvo cuatro meses fuera por lesiones diversas. El derecho tijuanense tuvo siete aperturas para los Cachorros en la temporada, más una actuación en el relevo largo. En septiembre ganó 3 juegos, para terminar con marca de 4-1, 3.65 de carreras limpias y 23 ponches. Ha ido de menos a más, mostrando que es buena opción, tanto para México como para los Cubs en la parte dura de los playoffs.
Manuel Rodríguez se sometió a la operación Tommy John, por lo que cortó de manera tempranera su año en la MLB, y tampoco podrá jugar el Clásico Mundial para México. El Bolón termina con marca de 1-2, PCL de 2.05, 11 holds y 25 sopitas de caldo de pichón servidas a los rivales.
Rowdy Téllez empezó flojo, pero fue mejorando, sobre todo a partir de su cambio a los los Rangers de Texas luego de haber sido descartado por los Marineros. Bateó apenas para .228, pero con 17 vuelacercas y 49 carreras producidas, lo que se traduce en un OPS por encima de la media: .719. También logró la hazaña de robarse una base.
Ramón Urías al final no fue beneficiado con más innings de trabajo con su pase a Houston y como que su bate se deprimió. Su guante sigue siendo una maravilla. En 2025 bateó para .241, 11 jonrones, 44 empujadas, dos colchonetas estafadas y OPS debajito de la media: .676.
Alek Thomas, jardinero central de los Diamondbacks de Arizona, gran defensivo, bateador regularcito, terminó con los siguientes números: .249, 9 jonrones, 38 remolcadas y 6 robos de base, OPS de .659.
Taijuan Walker tuvo 21 aperturas en el año, aunque no solían durar mucho, y 13 apariciones como relevista. Su pitcheo ya no destaca, pero tiene la suficiente calidad como para seguir siendo útil para los Filis. Su marca: 5-8, 4.08 de efectividad, con WHIP bastante alto, de 1.41, 2 holds, un salvamento y 86 ponches.
Valente Bellozo, relevo largo de los Marlines de Miami, abrió 9 juegos para los Marlines, a cambio de 26 apariciones desde el bullpen, a donde fue trasladado en 2025. Bien por lo general, pero nunca espectacular. El cachanilla acabó con 1 ganado, 4 perdidos, un hold, PCL de 4.65 y 54 pasados por los strikes. Un pitcher un poquitín por debajo de la media ligamayorista.
Luis Urías tuvo momentos buenos, pero en general bateó por debajo de lo esperado. Empezó con los Atléticos, y pasó a los Cerveceros, que no lo subieron al equipo grande. Numeritos: .230, con 8 vuelacercas, 25 producidas; OPS de .653 y 2 colchonetas estafadas.
Marcelo Meyer, infielder de los Medias Rojas, llegó a la titularidad, pero tuvo que ser operado en la muñeca. El novato de quien se espera mucho volverá en primavera, pero está en duda su participación en el Clásico Mundial. Concluye su temporada de debut con .228 de promedio, .674 de OPS 4 jonrones y 10 carreras producidas.
Alejandro Osuna se tardó un buen rato en descifrar el pitcheo en la Gran Carpa, pero en septiembre lo hizo, bateando para .297, Su actuación en el último mes maquilló lo malo de su bateo en los primeros meses. Bien a la defensa. El sinaloense bateó para .212 de promedio, 2 cuadrangulares, 15 producidas, 5 robos de base y un OPS de .591.
Alex Verdugo tuvo otro año a la baja. Sustituyó a Ronald Acuña Jr. mientras éste se recuperaba de una lesión, pero no bateó lo suficiente como para que los Bravos de Atlanta se quedaran con él: .239, 12 producidas, cero jonrones, OPS de .585 y un futuro incierto en las Mayores para el Dugie.
Alan Rangel fue invitado a cuatro tazas de café con los Filis, para luego volver a AAA por la puerta giratoria. Números del sonorense: 0-0, 2.45 de efectividad, 8 ponches y un salvamento.
Omar Cruz inició con los Padres, pero lo bajaron pronto a AAA. El tijuanense se quedó con sus números de abril: 4.91 de limpias y 5 ponches.
Austin Barnes firmó contrato de ligas menores con San Francisco, luego de haber sido dejado libre por los Dodgers, pero no lo subieron. Es probable que se retire. Números con los Dodgers: .214, con 2 producidas y .519 de OPS.
César Salazar estuvo otro ratito con Houston en septiembre, hasta que los Astros decidieron que no iban a tener a tres receptores en el roster. Sólo tuvo 13 turnos oficiales al bat. Terminó con .231 y una carrera impulsada. Como pitcher emergente, una entrada en ceros.
José Urquidy regresó por fin, un año después de haberse sometido a una cirugía Tommy John. Detroit pensó que podría utilizarlo en el relevo, sobre todo en postemporada, cuando el mazatleco se suele crecer. En su primera aparición lanzó 1 entrada y dos tercios en blanco. En la segunda, le metieron dos carreras en un inning. Efectividad de 7.71. Es dudoso, pero no imposible, que los Tigres lo utilicen en los playoffs. Lo mismo sucede con su dudosa, pero no imposible, participación en el Clásico Mundial.
Alan Trejo bateó para .175, en el tiempo que el campocorto estuvo con los Rockies de Colorado; una carrera producida y 2 anotadas.
Tirso Ornelas pegó un hit en las Mayores, en 14 turnos oficiales. .071, una carrera producida. Los Padres esperarán a que madure más como pelotero.
lunes, septiembre 01, 2025
El impactante aporte de Alejandro Kirk
Mexicanos
en GL. Agosto 2025
Se acerca el fin de la temporada y empiezan a definirse tanto los equipos de playoff como las estadísticas finales de cada pelotero. En el caso de los mexicanos, hemos tenido de dulce, de chile y de manteca. Lesiones (algunas serias), frustraciones, un regreso importante, y la confirmación de que varios de los nuestros tendrán una campaña para el recuerdo. En esta ocasión hablaremos particularmente del buen año del Capitán Kirk.
Como de costumbre, va un resumen de la actuación de los peloteros nacionales, clasificada de acuerdo a su desempeño en la temporada.
Andrés Muñoz no tuvo en agosto su mejor mes, ya que desperdició un salvamento, llevándose la derrota. Pero decir esto del tirafuegos mochiteco es darse cuenta del nivel de exigencia. En ese mismo agosto, el cerrador de los Marineros tuvo 8 rescates y ponchó a más de un rival por inning lanzado. Su temporada sigue siendo espectacular, e importante para que su equipo esté en la pelea por los playoffs. Tiene 3 partidos ganados, 2 perdidos, la friolera de 32 rescates, un bello PCL 1.69 (el número de carreras limpias que admite por 9 entradas lanzadas) y 68 ponches. Los rivales le batean un mísero .171.
Randy Arozarena anduvo jonronero y robador en agosto, aunque bajó su promedio por el exceso de swings fallidos. El jardinero de los Marineros de Seattle batea para .242 en el año, con 26 vuelacercas y 64 carreras producidas. Además, se ha robado 24 bases. Su OPS, bajó a .792, pero sigue siendo estelar.
Jarren Durán tuvo un agosto regular, pero lo cerró con un espectacular jonrón dentro del parque, en el que recorrió el diamante en 14 segundos, dicen. El jardinero de los Patirrojos batea para .260, con 14 cuadrangulares, 76 carreras empujadas, 22 robos de base y OPS de .787. Sus 12 triples son el número máximo en la Liga Americana.
Jonathan Aranda, tras el encontronazo con un tren llamado Giancarlo Stanton, que le fracturó la muñeca, ha estado todo agosto en la lista de lesionados. Se espera que regrese este mes a cubrir la inicial de Tampa Bay. Sus números: .316 de bateo, .879 de OPS, 12 cuadrangulares, 22 dobletes y 54 carreras producidas.
Alejandro Kirk es una rara avis en el beisbol de Grandes Ligas, y no sólo por su baja estatura y alto tonelaje. Hay un montón de datos que lo demuestran. El tijuanense de los Azulejos está entre los 10 bateadores con más alto promedio en MLB, pero los datos de Statcast dicen que ha corrido con mala suerte: su porcentaje debería ser superior. Es el catcher que le pega más fuerte a la pelota (la impacta más que Cal Raleigh, que lleva 50 jonrones en una temporada de ensueño), es el sexto jugador que menos se poncha en las Mayores, es el séptimo en la relación pasaportes/chocolates. ¿Por qué? Porque Kirk tiende mucho a batear por el jardín central, que es más profundo y donde están los mejores fildeadores. Sus grandes batazos son a diestra y siniestra, pero pocos por el centro. Como receptor, es el segundo mejor defensivo en todas las mayores: el mejor bloqueador, el segundo en framing y el más certero en lanzamientos contra robo (pero no el más rápido en deshacerse de la bola). Eso sí, está en el 2% más lento como corredor (lo que no impidió el milagro de que se robara una base en agosto). Razones todas, que ayudan a explicar la buena temporada de Toronto. Sus números con la majagua: .296, 11 vuelacercas, 61 producidas y OPS de .780.
Isaac Paredes, tras su severa lesión en el tendón de la corva, sigue en el taller de reparaciones. Decidió no operarse y tal vez pueda regresar a fin de mes. Ojalá esté en forma para el Clásico Mundial de Beisbol porque México necesita a su slugger. Números del hermosillense:.259 de promedio, 19 vuelacercas, 15 dobletes, un triple, 50 producidas y un muy buen OPS de .829.
Jojo Romero es ahora cerrador de los Cardenales de San Luis, ahora que el Birdos transfirió a Ryan Helsey. En esa veste, Jojo no ha estado tan hermético como cuando preparaba el cierre. El zurdo ganó un juego y perdió 2 en agosto. Ahora tiene 4-5 en ganados y perdidos; su efectividad es de un buen 2.17, tiene 5 salvamentos, 20 holds y 45 ponches.
Ramón Urías ahora cubre la segunda base para Houston y, como de costumbre, el de Magdalena de Kino se luce con el guante. En el bat no le ha ido tan bien, pero no desentona. Tiene en el año .255, 9 jonrones, 38 empujadas, dos colchonetas estafadas y OPS decente: .701.
Brennan Bernardino inopinadamente fue mandado un rato a AAA, pero los Medias Rojas se dieron cuenta de que necesitan al zurdo, y regresó. Sus números: 4-2 PCL de 3.14, 41 chocolates, 2 holds y un juego salvado.
Manuel Rodríguez se sometió a la operación Tommy John, por lo que no regresará este año a la MLB, y tampoco podrá jugar el Clásico Mundial para México. El Bolón termina con marca de 1-2, PCL de 2.05, 11 holds y 25 sopitas de caldo de pichón servidas a los rivales.
Alek Thomas, jardinero central de los Diamondbacks de Arizona (ante lanzadores derechos) sigue funcionando mejor a la defensiva que con el bate. De un lado, jugadas espectaculares; del otro, números regularcitos: .250, 8 jonrones, 35 remolcadas y 6 robos de base. Su OPS es de .661.
Rowdy Téllez mejora poco a poco en el platoon de los Rangers de Texas luego de haber sido descartado por los Marineros. El primera base ha pegado 15 vuelacercas y producido 40 carreras producidas, su porcentaje sigue bajito: .220, pero con ese poder su OPS es de .701. También tiene su basecita robada.
Luis Urías convirtió su bate en papel mojado y los Atléticos le dieron las gracias. Lo contrataron los sorprendentes Cerveceros, pero como banca profunda, por si las moscas. Batea para .230, con 8 vuelacercas, 25 producidas; su OPS cayó a .653 y se ha estafado dos colchonetas.
Valente Bellozo, relevo largo de los Marlines de Miami (por no decir mejor que trapea innings) ha estado bien por lo general, pero nunca espectacular. El derecho lleva 1 ganado, 3 perdidos, un hold, PCL de 3.91 y tiene 49 pasados por los strikes.
Taijuan Walker tuvo seis aperturas en agosto, de las cuales 4 fueron de calidad, pero no fue apoyado en la ofensiva. Iniciando septiembre, lo apalearon y sin embargo no perdió porque los Filis pegaron más. Su marca: 4-7, 3.92 de efectividad, con WHIP bastante alto, de 1.38, un hold, un salvamento y 75 ponches. La irregularidad andando.
Marcelo Meyer, infielder de los Medias Rojas, se perderá el resto de la temporada, tras ser operado en la muñeca. En duda, su participación en el Clásico Mundial. Concluye su temporada de debut con .228 de promedio, .674 de OPS 4 jonrones y 10 carreras producidas.
Javier Assad por fin regresó a la lomita, tras pasarse largo rato en la lista de lesionados y en dos procesos de rehabilitación. El derecho tijuanense tuvo cuatro aperturas para los Cachorros en agosto: dos fueron de calidad. Su marca 1-1, 4.05 de carreras limpias y 10 ponches (el chocolate no es lo suyo, pero vaya que obliga a pegar rolitas al cuadro)
Alex Verdugo, tras ser dejado en libertad por los Bravos de Atlanta, no ha encontrado equipo: .239, 12 producidas, cero jonrones y OPS de .585.
Alan Rangel fue invitado a una cuarta taza de café con los Filis, para luego volver a AAA por la puerta giratoria. Números del sonorense: 0-0, 2.45 de efectividad, 8 ponches y un salvamento.
Alejandro Osuna regresó con los Rangers de Texas por las lesiones de sus jardineros titulares. Bien a la defensa, algo de velocidad, un desastre a la ofensiva. El sinaloense batea ahora para .149 de promedio, un cuadrangular, 5 producidas, tres robos y un vergonzoso OPS de .478
Omar Cruz no ha regresado de AAA. El tijuanense tiene los mismos números de abril: 4.91 de limpias y 5 ponches.
Austin Barnes firmó contrato de ligas menores con San Francisco, luego de haber sido dejado libre por los Dodgers, pero igual no lo suben. Números: .214, con 2 producidas y .519 de OPS.
César Salazar por fin ha visto algo de acción -con una espectacular jugada defensiva- como receptor de Houston. Lleva 3 hits en 11 turnos (.273) con una carrera impulsada. Como pitcher emergente, una entrada en ceros.
Alan Trejo no ha subido a MLB. Bateó para .175, con los Rockies de Colorado; una carrera producida y 2 anotadas.
Tirso Ornelas sigue en AAA. .071, una producida con los Padres y ni pa cuando.
lunes, agosto 25, 2025
(E)lecciones bolivianas
Los resultados de la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Bolivia, que han dejado fuera de toda posibilidad a la izquierda populista que ha gobernado ese país por dos décadas, obligan a una reflexión que vea las características peculiares de esa nación andina, pero que también pueda ayudar a entender procesos similares en otros países.
viernes, agosto 15, 2025
Los salarios explican la menor desigualdad, no los apoyos sociales
Lo primero: la ENIGH da cuenta de un ingreso corriente
promedio trimestral que promedia al alza en los últimos ocho años. El aumento
del ingreso es más pronunciado en los deciles más pobres de la población y sólo
hay una baja real en el decil X: es decir, en el 10 por ciento más rico. En
otras palabras, México es una sociedad menos desigual. A diferencia de lo que
han señalado algunos, eso no significa que nuestro país haya dejado de estar
entre los más desiguales del mundo: un coeficiente de Gini cercano a .400 no es
para presumir.
Dicho esto, hay que subrayar que la razón principal, y
de lejos, para este cambio positivo, ha sido el cambio en la política salarial.
El ingreso por trabajo de las familias en el periodo aumentó 13.2 por ciento en
términos reales, con todo y que fueron, en lo esencial, años de estancamiento
económico. En el fondo del asunto está que se le haya quitado el corset a los
salarios mínimos, que estaban artificialmente deprimidos.
El aumento al salario mínimo primero evitó que muchos
trabajadores del sector formal se mantuvieran en una pobreza cercana al
extremo, luego permeó paulatinamente hacia otros asalariados, empezando por aquellos
que ganaban poco, ya sea mínimos profesionales o salarios técnicos bajos. Por
las propias necesidades de las empresas, los aumentos fueron diferenciados (subieron
más los de quienes percibían menos) y, con ello, se generó una nueva estructura
salarial, menos desigual que la anterior. El aumento también permeó, aunque sin
tanta fuerza, a los mercados informales del trabajo. No hubo el temido efecto
de un disparo radical a la inflación, que era la razón que esgrimían los
funcionarios ortodoxos que durante años mantuvieron atados los mínimos.
Resulta por lo menos curioso que, en la discusión
polarizada, a este elemento crucial no se le quiera dar la importancia que
merece. Tal vez sea porque, hace una década, cuando se empezó a debatir con
fuerza el tema de los salarios mínimos, Andrés Manuel López Obrador hizo como
si la virgen le hablara y calló como momia. Su solución a la persistencia de la
pobreza pasaba por las ayudas directas. O tal vez sea porque la derecha
ortodoxa compró enterita la idea de que el cambio iba a venir por la muy
cacareada política de transferencias y subsidios y no quiso ver la viga que
tenía en el ojo (de ahí la crítica a las “dádivas”, los “mantenidos”,
etcétera).
El hecho medido por la ENIGH es que las transferencias representaban el 15.5 por ciento de los ingresos familiares en 2016 y ocho años después eran el 17.7 por ciento. Ahí hay una mejora, pero es casi marginal, y está lejos de explicar los resultados positivos.
Más aún, si vemos la distribución por deciles de
ingreso de los apoyos y transferencias, encontraremos que están menos
focalizados que antes; ahora están dispersos entre la población y los grandes
beneficiarios han sido los grupos que se encuentran en la parte intermedia de
la distribución del ingreso: gente que ha dejado la pobreza y que constituye
una buena parte de la base de apoyo del gobierno. Hay que señalar, además, que,
para los hogares de menores ingresos, la contribución de los programas sociales
al crecimiento de su ingreso total fue negativa: recibieron menos apoyos.
Mejoraron sus ingresos, sí, pero sólo porque ganaron más por su trabajo.
En otras palabras, y en contra de los estereotipos que
manejan ambos lados de la polarización política, los apoyos sociales directos
tienen una incidencia mínima en los cambios positivos en la distribución del
ingreso. Por lo mismo, el futuro de la distribución no depende de ellos, sino
de los salarios. Por lo tanto, el énfasis para seguir mejorando debe estar en
cómo crear empleos formales y decentemente pagados, no en las transferencias.
En donde sí tienen efecto los apoyos directos es en su
presión sobre las finanzas públicas, que se traduce en menores inversiones de
infraestructura y mantenimiento y en menor inversión en educación y salud. En
la ENIGH vemos que el rubro del gasto que más ha aumentado en las familias
mexicanas es el de la salud. Ese aumento equivale al 37 por ciento del
incremento en el ingreso por transferencias en el periodo (como estamos
hablando de promedios, habrá familias en las que la falta de acceso a servicios
de salud y medicinas no les represente gasto y otras a las que implique mucho
más costo que las transferencias recibidas). La pobreza por vulnerabilidades
sigue siendo muy alta, y en el caso de la salud, es mayor que hace ocho años.
Finalmente, está el tema de la distribución regional
del ingreso y el gasto. Por un lado, creció la brecha entre lo urbano y lo
rural. También se puede observar que, aunque haya movimientos en los estados
intermedios, las diferencias entre los más ricos (Nuevo León, Ciudad de México,
Baja California) y los más pobres (Oaxaca, Guerrero, Chiapas) no sólo siguen
siendo abismales: están aumentando. Es un asunto que no se corrige con obras
insignia.


























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