martes, agosto 26, 2008

Delegación olímpica mexicana; evaluación atleta por atleta I

Entre otras cosas, porque es importante no meter a todos los deportes y a todos los deportistas en un mismo saco, intentaremos aquí, en varias entregas, hacer una evaluación particularizada –y necesariamente subjetiva- del desempeño de las disciplinas y los atletas mexicanos en los XXIX Juegos Olímpicos. A los deportistas se les otorga una calificación “a la gringa” (A= muy bien; B= bien; C= regular; D= mal, pero aprobado; F= reprobado) en la que se toman en cuenta dos factores. Uno es la expectativa que generaron en función de sus resultados anteriores. Otro es el hecho indiscutible de que todos hicieron un esfuerzo para calificar e intentaron dar lo mejor de sí en sus competencias olímpicas. El resultado es de claroscuros y difuminados, pero en el que, lamentablemente, predominan los oscuros.

Atletismo

Desde hacía 20 años que México no se iba en blanco en atletismo en los Juegos Olímpicos. Primero los marchistas, y luego Ana Guevara, se encargaron de poner a México en el podio. En 2008, el desempeño de los atletas mexicanos estuvo a punto de ser un desastre total. Las buenas actuaciones de Juan Luis Barrios y Horacio Nava y el decoroso pase de Gabriela Medina a las semifinales intentan lavar la cara del atletismo mexicano, pero no lo logran.

En particular, resulta lamentable que, rodeados de grillas y divisionismo, sólo haya tres marchistas con capacidad competitiva, que –salvo Barrios- el mediofondo y el fondo mexicanos, alguna vez manantiales de atletas de alta calidad, estén convertidos en páramos. También es penoso que no haya calificado un solo lanzador.

Esto es resultado del caos –oportunamente denunciado por Ana Guevara- en que está convertida la federación del ramo. Y por supuesto, la actitud y el retiro de la velocista en nada ayudaron a levantar los ánimos de la delegación.

Femenil

400 metros planos

Gabriela Medina. 23º lugar. Inició muy bien, con 51:96 en su heat eliminatorio, para pasar a semifinales. En éstas, se desfondó, y acabó penúltima con 52:97. Su actuación habla bien, esencialmente, de Raúl Barreda, su entrenador. B-

10,000 metros

Dulce María Rodríguez, 27º lugar, con 32:58:04, más de un minuto por encima de su marca habitual. No se vio ni fuerte, ni confiada. D-

Maratón

Madaí Pérez, 19º lugar, con 2:31:47. Luchó un buen tiempo en el grupo de punteras, hasta que aceleraron el paso y definieron la prueba. El resultado en sí no fue malo; sí lo fue su actitud perdedora ante las cámaras. C

Patricia Retiz, 55º lugar, con 2:39:34. Desempeño por debajo de lo esperado. D

Karina Pérez, 61º lugar, con 2:47:02. Bajo desempeño, tiempo fuera de la calidad exigida en Juegos Olímpicos. D

4 x 400

(Ruth Grajeda, Gabriela Medina, Nallely Vela, Zudikey Rodríguez): 14º lugar, con 3:30.36. Se esperaba la eliminación, tras la ausencia de Ana Guevara. Lo lamentable es que sólo Gaby y Zudikey corrieron los 400 metros por debajo de los 52 segundos. C-

Salto de altura

Romary Rifka. fiel a su costumbre, falló totalmente en competencias a nivel mundial. Esta vez adujo problemas estomacales previos a la competencia. No libró siquiera el 1.80 inicial. Mala despedida para una atleta que nos dio satisfacciones en eventos regionales. F

Varonil

5,000 metros planos

Juan Luis Barrios, 7º lugar, con 13:19:79, su mejor marca de la temporada. Juan Luis hizo bien en saltarse los 1,500 metros para concentrarse en la otra prueba. Allí estuvo a punto de quedar fuera –como le sucediera en el Mundial- por una estrategia conservadora en las eliminatorias. Hizo una gran carrera en la final, con un buen cierre; quedó sólo atrás de seis corredores africanos, pero adelante del campeón mundial. Tiene un gran futuro, aunque es posible que se pase al maratón para evitar la tramitología a la que lo tiene sometido la FMA. A-

10,000 metros planos

Juan Carlos Romero, 29º, con 28:56:57. Hizo una competencia mediocre. Lo más rescatable es su declaración sobre nuestro atraso en medicina deportiva. D

Alejandro Suárez, 35º, con 29:24:78. Salió un rato en la foto, pero su estrategia de carrera fue pésima, al grado que fue el último en llegar a la meta. D-

David Galván, el mejor semifondista mexicano, se resintió de una lesión (de nuevo, el asunto de la medicina del deporte) y se retiró de la prueba. F

Maratón

Carlos Cordero, 32º, con 2:18:40. El de menos renombre entre los maratonistas mexicanos –y de quien se dudaba incluso que terminara el maratón- hizo la carrera más decorosa. Lástima de celebración al final. C-

Procopio Franco, 47º, con 2:23:24. Hundido en la media tabla de la competencia, sus últimos 15 kilómetros no tuvieron nada que ver con los primeros. D

Francisco Bautista, 66º, con 2:29:37, nunca estuvo en la pelea en la primera mitad; en la segunda fue más lento y lo rebasaron corredores de Perú, Guatemala, Nepal, Andorra… D-

Marcha 20 Kilómetros

Eder Sánchez – 15º lugar, con 1:21:53. Mientras los punteros no presionaron el ritmo, se mantuvo en el grupo; tras perderlos intentó de todas formas aumentar la velocidad, pero se le acabó el gas. Sus últimos 5 kilómetros fueron relativamente lentos. Se tenía esperanza de que consiguiera medalla. Sus declaraciones posteriores fueron de pena ajena. D+

David Mejía: 36º lugar, con 1:26.45. Todo el tiempo estuvo fuera de competencia. Además, tuvo dos amonestaciones. D

Marcha 50 Kilómetros

Horacio Nava – 6º lugar, con 3:45:21, su mejor marca personal en la distancia. Hizo una competencia inteligente, en la que no intentó forzarse en los primeros kilómetros, superó unos calambres y posteriormente fue incrementando la velocidad y remontando lugares. Salió sin una sola amonestación. Buen prospecto. B+

Jesús Sánchez – 18º lugar, con 3:52:58. Al contrario de Nava, empezó fuerte y terminó desgastado. C-

Mario Iván Flores – 23º lugar, con 3:58:04. Mantuvo un ritmo intermedio y tuvo una crisis severa a la altura del kilómetro 40. C-

Salto de Altura

Gerardo Martínez – 17º lugar, con 2.15 m. Es otro al que le cuestan trabajo las citas grandes. Saltó 15 cm. menos que su mejor marca y 9 cm. por debajo de su marca del año. C-

Salto con garrocha

Giovanni Lanaro, 25º, con 5.45 m., lejos de su mejor marca (4.82) y de la que había conseguido en el año (4.80), que lo hubieran puesto en el podio. Tiene gran talento, pero las competencias grandes suelen indigestársele. C-


Badminton

Otra federación que vive entre denuncias, con resultados ínfimos, teniendo en cuenta que este deporte se practica bastante en el país.

Deyanira Angulo, eliminada en la primera ronda de singles. Se podría argumentar la novatez y juventud de la que, sin duda, es la mejor badmintonista mexicana. Pero su rival era igual de joven y novata, y tenía un ranking más bajo. Deyanira perdió ante Nadia Hosny, de Egipto, por 18-21, 21-7 y 14-21, en juego rápido y de bajo nivel. D


Boxeo

Es una de las historias más típicas de los pleitos entre la Conade y el COM. La Federación de Boxeo es presidida, desde hace varios ciclos olímpicos, por Ricardo Contreras, Secretario General del COM, quien la maneja como su feudo. La Federación no se quiere registrar como asociación civil, porque eso la obligaría a justificar los recursos recibidos. De ahí que la Conade le haya soltado dinero sólo para los eventos clasificatorios y oficiales, y haya otorgado beca sólo para los púgiles clasificados y sus managers. Esta situación obligó al manager Francisco Bonilla a hipotecar su casa, esperando el pago de Conade con las clasificaciones a los diferentes eventos. Bonilla lleva años en el banquillo de los boxeadores olímpicos, con resultados más bien negativos, pero es inamovible para la Federación. Las pocas giras de fogueo que tuvieron los púgiles fueron por intercambio porque, para que hubiera recursos públicos, era necesario que la Federación presentara un programa y un plan de trabajo. Nunca lo hizo, y Bonilla se dedicó a buscar sparrings para sus muchachos en los establos profesionales.

El resultado es que sólo tres boxeadores clasificaron a Pekín y que sólo uno de ellos, Arturo Santos, lo hiciera con suficiente antelación como para recibir beca por un tiempo razonable. En esas circunstancias, es extraordinario que uno de los púgiles estuviera a punto de ser medallista.

Arturo Santos, 5º lugar, peso pluma. Inició derrotando ampliamente al keniano Nicholas Okoth, mostró técnica, buena guardia y velocidad. Continuó su camino ante el tunecino Alla Shili, donde se vio que tenía madera de medallista. Sin embargo, perdió ante el francés Khedafi Djelkir (a la postre medallista de plata), en un combate en el que lo puso en la lona, pero manejó –o le manejaron- mal una pelea que tenía ganada: un tercer round de pesadilla, en el que buscó fajarse cuando iba ganando, acabó con sus aspiraciones. Una medalla de bronce hubiera sido justa. A-

Francisco Javier Vargas, 9º lugar, peso ligero. Su primer combate fue ante un malgache atrabancado, Soloniania, al que superó fácilmente. En el segundo se vieron sus carencias y fue vencido por el rumano Popescu. C

Óscar Valdez, eliminado en la primera ronda. Al más inexperto de los púgiles nacionales le tocó bailar con la más fea. Se enfrentó de inicio con el favorito –y ganador de la medalla de oro-, el mongol Badar Enkhbat. El mexicano estuvo valiente; el mongol fue superior. C


Canotaje

A pesar de que pocos practican este deporte en México –aproximadamente mil personas- ha habido resultados con una federación que hace relativamente poco arregló sus diferendos con la Conade y, a partir de entonces ha crecido en recursos y en resultados. En 2004 ningún piragüista fue a Atenas. Sin embargo, tras los éxitos en Mundiales, Panamericanos y en el Mundial Juvenil, se esperaba más de esta disciplina en Pekín.

José Everardo Cristóbal Quirino, 13º en C-1 1,000 metros; 15º (con Dimas Camilo) en C-2 500 metros; 15º (con Dimas Camilo) en C-2 1,000 metros. El michoacano fue una de las grandes decepciones de estos juegos, ya que lo menos que se esperaba de él era que accediera a la final en C-1. Hay varios elementos que contribuyen a explicar, pero no justificar, su actuación. Por un lado, su insistencia en calificar en C-2 con su primo Dimas (cuando había tenido excelentes resultados con Jesús Valdés); por otro, la programación de las pruebas, que lo obligó a hacer ambas el mismo día –donde no cumplió su dicho de que se dejaría eliminar en el C-2 para concentrarse en el C-1-; por un tercero, un aparente sobrepeso (¿Cómo está eso de que el uniforme si era de su medida pero le quedaba chico?). En cualquier caso, el ex campeón mundial se vio fuera de forma y de competencia. D

Dimas Camilo, 15º (con Everardo Cristóbal) en C-2 500 metros; 15º (con Everardo Cristóbal) en C-2 1,000 metros. El medallista de oro en C-4 del Mundial Juvenil no mostró por qué fue elegido, en lugar del multimedallista panamericano Jesús Valdés. D

Manuel Cortina, 15º en K-1, 1000 metros; 21º en K-1 500 metros. Estuvo por debajo del nivel exhibido en los Panamericanos, donde obtuvo cuatro oros, y esta vez un argentino fue superior a él. Su desempeño fue cercano a lo esperado. C-


Ciclismo

Una de las presencias más pobres de México en esta disciplina Juegos Olímpicos, resultado de otra federación que está de cabeza, desde la época de Guillermo Gutiérrez. No hay trabajo estructurado, a la mejor promesa en pista, Jenny Ríos, no se le da oportunidad. Se permitió que a Belem Guerrero la echara a perder su estrellitis. Nunca se le tiró un lazo a nuestro mejor rutero, Julio Pérez Cuapio. En general, un desorden que no se merece un deporte ampliamente practicado en nuestro país, en donde hay talentos tanto para ruta como para pista.

Giuseppina Grassi, 45º lugar en ruta femenil. Aunque Belem lo niegue, Giuseppina es nuestra mejor rutera, y eso por sus participaciones en tours europeos, como el Giro d’Italia. Un choque múltiple frente a ella al momento de la fuga echó por la borda su esfuerzo. Tuvo la dignidad de desmentir a los propagandistas de TVAzteca que la querían orgullosa de un lugar tan mediocre. C-

Moisés Aldape, 47º lugar en ruta varonil. No se esperaba nada de él, con su palmarés escasísimo. En la larguísima prueba, hizo una carrera buena para su nivel –que algunos dudan que sea olímpico- y sólo un calambre hacia el final impidió que tuviera una mejor posición. C-


Clavados

Esta disciplina depende de la Federación Mexicana de Natación, que trabaja razonablemente bien. En el caso particular de los clavados, se tuvo que hacer frente a una telenovela para adultos en el equipo y a las divisiones y desplazamientos provocados por la inclusión de la magnífica pero muy dura entrenadora china Ma Jin. Se temió por el futuro de la disciplina en México, pero al final, la existencia de grupos rivales en lo deportivo –aunque, desgraciadamente, también en lo personal- ha redundado en mayor competitividad y en que, en todas las pruebas en que participaron, hubo al menos un mexicano en la final. Las pupilas de Ma Jin obtuvieron una medalla, pero los de Jorge Rueda –otro entrenador exitoso- por lo general no desentonaron.

Femenil

Plataforma 10 m. Sincronizados

Paola Espinosa y Tatiana Ortiz. Medalla de Bronce. Las dos muchachas de Ma Jin obtuvieron la primera medalla para México en los juegos de Pekín. Subieron al podio porque, de lejos, eran las mejores clavadistas después de las chinas, incluyendo en ello su capacidad para ejecutar saltos de alto grado de dificultad. Se quedaron sólo con el bronce porque su sincronía no fue tan buena como la de las australianas. Eso se notó sobre todo en los primeros saltos –los obligatorios-, que las colocaron en la parte baja de la tabla y las obligaron a remontar. A


Plataforma 10 m.

Paola Espinosa, 4º lugar. Tuvo una competencia irregular. En las eliminatorias tuvo un clavado muy fallido, que la mandó al séptimo lugar. En la semifinal estuvo excelsa y calificó en segundo. En la final, le volvió a fallar el clavado en reversa, de tres y media vueltas en posición C, que la hubiera puesto en la pelea por medalla. B+

Tatiana Ortiz, 5º lugar. Sin rozar nunca la excelencia, Tatiana tuvo una competencia muy constante, con clavados difíciles que nunca falló del todo. Los expertos dicen que es buenísima en el aire, pero tiene problemas en la entrada. A-

Trampolín 3 m.

Laura Sánchez, 10º lugar. Tuvo una aceptable eliminatoria, con problemas en un clavado de tres y media vueltas al frente en posición B, una trastabillante semifinal, en la que falló varios y una final en la que el mismo clavado le impidió ir más arriba en la tabla. Una actuación que da cuentas del talento de Laura, pero también de que no lo llegó a desarrollar al máximo. C+
Jashia Luna,
16º lugar. Se contentó con pasar a la semifinal y estar, según sus palabras, “entre las primeras 16 del mundo”. No podía ser de otra manera, ya que sus clavados tenían un grado de dificultad notablemente más bajo que el de las aspirantes al podio. Nunca aspiró a la excelencia, porque es difícil. C-

Varonil

Trampolín 3 m.

Yahel Castillo, 7º lugar. El “Ángel de los Clavados” dio muestras de calidad en el Cubo de Agua, pero también de nerviosismo a la hora buena. El joven pupilo de Jorge Rueda hizo una muy buena preliminar, una magnífica semifinal y una final apenas aceptable, en la que no pudo colocar de manera excelente clavado alguno. Nos quedaremos con su ejecución magistral del “clavado imposible” de 3.9 grados de dificultad en la semifinal y con la sensación de que este joven de 21 años puede convertirse en un grande. B

Plataforma 10 m.

Rommel Pacheco, 8º lugar. Rommel bajó dos posiciones respecto a Atenas (donde era candidato a medalla). En él se ve la doble cara del método de Ma Jin, ya que algunos aseguran que influyó en la lesión en el tobillo que alejó a Rommel por meses de plataformas y torneos. Repuesto, tuvo una actuación discreta, competitiva, pero sin la perfección ni la dificultad requeridas para buscar el podio. B-

Germán Sánchez, 22º lugar. El jovencito de 15 años tuvo momentos buenos en su debut olímpico, y estuvo cerca de calificar a la final. Su último clavado se lo impidió. C

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