Mexicanos en GL. Julio 2017
En un año difícil para los peloteros mexicanos en Grandes
Ligas, la nota del mes la dio Jaime García, quien fue montado en un tiovivo en
el frenesí de los cambios de última hora, en el que los equipos contendientes
se arman hasta los dientes con jugadores de equipos que tiran la toalla y
quieren aligerar sus carteras. Duró menos en los Twins que Scaramucci en la
Casa Blanca, todo un récord.
Aquí el balance del contingente nacional, ordenado de acuerdo con el desempeño
de cada uno en la temporada (como siempre, incluimos a los
paisanos que han jugado con México en el Clásico Mundial)
Roberto Osuna sigue siendo,
de lejos, el mejor pelotero nacional en la Gran Carpa. El único estrella este
año. Empezó julio a tambor batiente, recogiendo salvamentos en cada una de sus
apariciones, más una victoria en entradas extra. Al final del mes, tuvo dos preocupantes
descalabros en fila: en cada uno de ellos le metieron 3 carreras y lo hicieron
cargar con la derrota. En el año lleva 3-2, con 26 rescates y 2.86 de efectividad
(carreras limpias admitidas por cada 9 innings lanzados); tiene 60 ponches y ha
otorgado, frente a ellos, sólo 5 bases por bolas.
Joakim Soria ha sido
constante y consistente, como preparador de cierre con los resurgentes Reales
de Kansas City, sin brillar en exceso. El de Monclova tiene 4 ganados, 3
perdidos, un juego salvado, 14
holds (ventajas
sostenidas en situación de rescate), 3.35 de carreras limpias y 55 chocolates
recetados.
Jaime García tuvo, por decir
lo menos, un julio bastante movidito. Lo empezó con los Bravos de Atlanta,
donde tuvo una salida mala y otra de
calidad, que ganó, y en la que además pegó un jonrón con casa llena para
quitarle lo invicto al dodger Alex Wood. De ahí fue canjeado a Minnesota,
porque los Mellizos estaban luchando por un puesto de comodín. Allí tuvo una
apertura contra los Atléticos, que fue de calidad y terminó con triunfo. Pero
fue el único partido que ganaron los Mellizos entre diez descalabros. Fuera de
la contienda, los Twins decidieron trocar al zurdo tamaulipeco por dos novatos
de los Yanquis neoyorquinos. Jaime voló de Oakland a Atlanta por sus cosas, y
de ahí a la Gran Manzana, porque ahora Jaime viste de rayas para el equipo del
Bronx, que lo buscó sobre todo por su experiencia de postemporada. En la campaña:
5-7, 4.29 de PCL y 92 rivales pasados por los strikes.
Oliver Pérez dio en julio
cuatro de cal por tres de arena. El veterano especialista zurdo de los Nacionales
de Washington tiene en el año PCL de 3.91, 7
holds y 31 ponches. No lleva decisión.
Miguel González, a su regreso
de la lista de lesionados, es otro mariachi, el que conocimos a principios de
campaña. Si bien en su primera aparición de retorno fue severamente castigado
por los bates de los Orioles, en la siguiente se enfrascó en un duelazo de
pitcheo con nadie menos que Clayton Kershaw (perdió 0-1), y luego tuvo dos
aperturas de calidad, de las que pudo sacar una victoria. En lo que va de la
temporada: 5-9, 4.59 de efectividad y 57 rivales pasados por los strikes
Héctor Velázquez lanzó en
julio un extraordinario relevo largo para los Medias Rojas, que le permitió
llevarse la victoria. De premio, los patirrojos lo mandaron de regreso a AAA. En la temporada: 2-1, 12 ponches, 4.08 de
efectividad.
Jorge De la Rosa tuvo un mes
mediocre en el bullpen de los Diamondbacks, que han perdido algo de fuelle. El zurdo regiomontano
lleva en la temporada marca de 3-1, 4.26 de limpias, 9
holds y 30 ponches.
Carlos Torres tampoco tuvo un
mes como para escribir a casa. El
relevista de los Cerveceros los ha acompañado en su declive desde la
cima. Su récord en el año: 4-4, 4.47 de limpias, 11 ventajas sostenidas y un
salvado, junto con 50 sopitas de pichón.
Marco Estrada siguió cuesta
abajo su rodada, hasta que por fin se detuvo. En sus tres primeras salidas de
julio le pegaron a placer (es cuando se decía que cualquier equipo ante Marco
era de 9 Robinson Canó), la cuarta estuvo aceptable y la quinta fue una salida
de calidad, que no se transformó en victoria porque el bullpen se la echó a
perder (y Osuna cargó con esa derrota). Su bajo nivel hizo que ningún equipo
contendiente se interesara en él. En el año lleva 4-7, 5.19 de carreras limpias
y 127 ponches.
Luis Cessa tenía la
oportunidad de hacerse de un lugar en la rotación de los Yanquis. No lo había
conseguido en junio cuando C.C. Sabathia se lesionó. En julio le tocó competir
por la plaza que dejó vacante por un año Michael Pineda. Tampoco pudo. El
veracruzano funcionó bien como relevista, pero estuvo muy descontrolado en su
salida. Al final, lo que son las cosas, fue el hombre sobrante del róster
cuando llegó Jaime García a los Bombarderos del Bronx, y lo mandaron a AAA. En
la temporada: 0-3, 4.83 de limpias y 25 pasados por los strikes.
Yovani Gallardo por fin tuvo
un mes decente. Tras ser degradado al bullpen de Seattle, cumplió lo suficiente
(de hecho se llevó una victoria y un rescate) como para regresar a la rotación.
El derecho michoacano tuvo dos salidas decentes en la segunda mitad del mes,
que no fueron de calidad sólo porque lo sacaron en el sexto inning. Sus números:
5-7, 5.34, 72 ponches y un juego salvado.
Sergio Romo, con su temporada
irregular, desentonaba en unos Dodgers arrasadores. Otro equipo contendiente,
Tampa Bay, se interesó en él, y el californiano ahora está en Florida, pero sin
mejor suerte: lleva 8
holds, marca de 1-1 y 6.11 de PCL.
Fernando Salas sigue sin pena
ni gloria en unos Mets que son la sombra de lo que fueron en el pasado
reciente. En el año 1-2, 11 ventajas sostenidas, efectividad de 5.91 y 55
ponches-
Adrián González siguió en la
lista de lesionados, pero ya a principios de agosto tomará sus primeros
partidos de rehabilitación, para volver a ponerse en forma. Es posible que, a
su regreso a los Dodgers ya haya perdido la titularidad y se le utilice sólo
contra lanzadores derechos. Números del
Titán
en 2017: .263 de porcentaje, un cuadrangular y 20 carreras producidas.
Julio Urías salió bien de su
operación, lo veremos hasta 2018. Deja sus números del año: 0-2, 5.40 de PCL y 11
ponchados.
Giovanny Gallegos no vio
acción ligamayorista en julio. En 2017, con los Yanquis, lleva 0-1, 7.15 de PCL
y 11 ponches.
Vidal Nuño tampoco ha podido
regresar de ligas menores a los Orioles. 0-1, 10.43 de limpias y 13
chocolatines.