lunes, diciembre 07, 2009

Cendrars y los perjúmenes

Acabo de terminar la lectura de Decir casi lo mismo, un amplio e interesante ensayo de Umberto Eco sobre la traducción.
Dice Eco que toda traducción es, necesariamente, un acto de negociación, en donde quien traduce debe elegir el término que, en su lengua, mejor transmite el contenido. La pregunta que surge muchas veces es cuál es el contenido de una obra determinada: pueden ser las palabras mismas, el ritmo, el sonido. El traductor también tiene que negociar, en ocasiones, entre si llevar al lector a otro tiempo y otra lógica, o hacerle más digerible el contenido. Una gran cantidad de problemas de no siempre sencilla resolución.
El libro tiene abundantes ejemplos, y resulta muy disfrutable para cualquier lector políglota, aunque no sea tan erudito como Eco y varios de sus traductores.
Comentaré uno de los textos-problema y pondré sobre la mesa otro cuya problemática, en mi opinión, Eco sólo tocó tangencialmente (a pesar de lo mucho que dedica su libro a los puns joycianos).

El que cita Eco aparece en la Prosa del Transiberiano, de Cendrars, "donde el poeta, en un momento dado, mientras el tren avanza con sus ritmos y sobresaltos por llanuras ilimitadas, se dirige a su compañera, Jeanne de France, dulcísima prostituta enferma:"


Jeanne Jeannette Ninette Nini ninon nichon
Mimi mamour ma poupoule mon Pérou
Dado dondon

Carotte ma crotte
Chouchou p'tit coeur

Cocotte

Chérie p'tite chèvre
Mon p'tit péché mignon

Concon

Coucou
Elle dort.

A partir de ahi Eco lamenta que la traducción italiana, "para mantener el tono de dulzura, emplee hipocorísticos de tonos claros que no trasmiten el traqueteo oscuro de los vagones", pero concluye que el traductor tuvo que elegir y prefirió la ternura amorosa al traqueteo.

El libro incluye una traducción al español (de García Ortega) que, opino yo, tiene un problema similar al del italiano:

Jeanne Jeannette Ninete La De Los Dos Limones niní ninón
Cariño miamor minovia mipotosí
Dodó dondón
Chupa mi bombón
Corazoncito Queridos mamá y papá gallinita
Cabrita adorada
Mi pecadito
Cuclillo
Coñito
Ya duerme.


Me permití hacer una traducción de la canción, intentando sostener ritmo -pensando en el trenecito del Chocolate Express-, pero también sentido. El lector dirá:

Juana juanita nineta niní tetita ninón
Mimí miamor mi pupú mi Perú
Dado Dondón
Carita bonita
Chiquita cosita
Coqueta
Querida
Chulita cabrita
Pequeño pecado
Cuclillo
Coñito
Durmió.


Paso al siguiente tema, que me parece más peliagudo. ¿Cómo traducir al inglés -o a cualquier otro idioma- "Son tus perjúmenes, mujer", de Los Bisturices Armónicos, popularizada por Carlos Mejía Godoy y los de Palacagüina?
Eco subraya que toda traducción es una transportación cultural y que, si es buena, se trata de una apasionada interpretación del sentido profundo del texto.
En el caso que nos ocupa, el problema es que hay varias transportaciones culturales posibles del texto fuente. Al menos una es la original nicaragüense. Otra partiría de la visión mexicana -en mi caso- del mismo texto, que ya tiene de por sí una carga de traducción (de la cultura nica a la mexicana).
Me explico. Yo sabía, por medio de Hermann Bellinghausen, que "Son tus perjúmenes..." era obra de este grupo de médicos rurales que habían recogido por todo su país la tradición oral campesina. Hermann alguna vez nos había leído un libro de los Bisturices en el que los médicos citaban frases de los campesinos en las que describían sus dolencias. Eran poéticas y, las más de las veces, inentendibles para nosotros.
Lo mismo sucede con algunos verbos de "Son tus perjúmenes...". Para ellos quedan dos posibilidades de traducción: una es rebuscar sobre el significado más preciso posible de la palabra; la otra, jugar con sus posibles significados múltiples.
Así, la mejor definición oficial de "sulibeyo" la da un campesino nicaragüense que, para explicarla, lanza una piedra pómez al lago, y cuando la piedra regresa a la superficie, dice: "Mire, ya sulibeyó". Pero cuando uno, que no conoce el modo nica, escuchó la canción por primera vez, tradujo "sulibeyan" de otra forma: es una palabra que no existe, pero que connota sublevación (y sí, de alguna forma la piedra se subleva y resurge).
Más simple es el significado nicaragüense de "soripeyo", que es una mueca de invitación que se hace con los labios. Para mí soripeyo era un neologismo, relativo a causar leves cosquillas en distintas partes del cuerpo.
"Almareyar" resultó ser una palabra cuyo significado había atrapado. Viene de alma y quiere decir energizar desde adentro.
Pero la que para mí fue un gran chasco es "chúcaros". Me parecía una magnífica imagen de lo azucarado: lo dulce encarnado. Resulta que se refiere al ganado bravo, que podrá ser muy bonito a los ojos de un campesino, pero que no me cuadra.
Siguiente problema: traducirlo al inglés (entendiendo "perjúmenes", "aleteyan" y "reverbereyan" en su sentido estricto de habla popular).
Obviamente hay, por lo menos, dos traducciones (o, mejor dicho, dos grupos de traducciones): la del nica (la que proviene de la cultura campesina generadora del texto base) y la del resto de los países de habla hispana. Imagino/temo que cada uno de los no nicaragüenses bilingües haría una traducción diferente:


Son tus perjúmenes mujer

Son tus perjúmenes, mujer,
los que me sulibeyan,
los que me sulibeyan,
son tus perjúmenes mujer.

Tus ojos son de colebrí,
¡ay cómo me aleteyan!,
¡ay cómo me aleteyan!,
tus ojos son de colebrí.

Tus labios, pétalos en flor,
¡cómo me soripeyan!,
¡cómo me soripeyan!,
tus labios, pétalos en flor.

Tus pechos, cántaros de miel,
¡cómo reverbereyan!,
¡cómo reverbereyan!,
tus pechos cántaros de miel.

Tu cuerpo chúcaro, mi bien,
¡ay, cómo me almareya!,
¡ay, cómo me almareya!,
tu cuerpo chúcaro, mi bien.


It's your perfumations, woman

(traducción de Francisco Báez Rodríguez)

It's your perfumations, woman,
the ones that rebelsuble me,
the ones that rebelsuble me,
it's your perfumations, woman.

Your eyes are of hummenbird,
ah, how they batwing me!,
ah, how they batwing me!,
Your eyes are of hummenbird.

Your lips, flowering petals,
how they surpicate me!,
how they surpicate me!,
Your lips, flowering petals.

Your breast, honey jugs,
how they reverberay!
how they reverberay!
Your breast, honey jugs.

Your body, chugger, my love,
ah, how it resoulates me!,
ah, how it resoulates me!,
Your body, chugger, my love.

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