miércoles, marzo 07, 2007

Cine español: dos críticas

Buena poesía, prosa mediocre


La historia es rebuscada, con escollos e inconsistencias. La prosa –y aquí incluimos los textos de Lorenzo, el personaje principal- es más bien ñoña. Pero se nos pide que olvidemos esos escollos y penetremos uno de los huecos de la isla de la fantasía que existe en cada hombre, y acabemos en otra parte, donde las mujeres nos declaran su amor ilimitado e incondicional, recuerdan la única noche que tuvieron con nosotros como un momento glorioso de su vida y nos escogen como su pareja de sexo salvaje, en un mundo de dolores limitados y perdón seguro.

Médem nos envía a otro lugar. Un lugar en el que los sentimientos, y no la historia, son lo que cuenta. Un lugar que recordaremos por mucho tiempo: allí donde la marea hecha de lunas llenas es también el flujo de nuestra alma, donde podemos ver a la felicidad como una isla –o mejor, una balsa- en medio de un mar de indiferencia, donde podemos encontrar los amorosos y admirados ojos de Lucía y sonreír, y vivir en ellos para siempre.

Lucía y el sexo (2001)
Director: Julio Médem
Escritor: Julio Médem
Con: Paz Vega, Tristán Ulloa, Najwa Nimri



Pérdidas, amor verdadero y milagros extraños


Me gustó mucho esta película, aun cuando no es mi Almodóvar favorito.

La historia es alocada, pero los personajes son muy realistas, no en blanco y negro, como le gustaría a Hollywood.

El filme no es, por supuesto, acerca de la amistad que crece entre Marco y Benigno (impresionante actuación de Javier Cámara), sino acerca de pérdidas, amor verdadero y milagros extraños (¡la vida es tan caprichosa!).

Mucha gente, con lógica, ve la historia de Benigno como la central en la película, yo me identifiqué con el lloroso Marco, quien es el que está aprendiendo de la vida durante el film (Benigno es Peter Pan, un eterno niño salvaje, sabio, inocente y perverso, encerrado para siempre en la placenta enferma de su madre).

El cuadrángulo sentimental Marco-Lydia-Niño de Valencia-la ex novia de Marco' es bastante terrible. ¿Por qué no pueden Marco y Lydia ser felices juntos, tal y como lo merecen? Porque Marco no puede olvidar a su loca ex novia y Lydia no puede olvidar al Niño de Valencia, sus tóxicos amores verdaderos.

¿Qué tipo de limpieza debe realizarse para hacer que funcione la improbable relación entre Marco y Alicia? ¿Qué debe perderse para reconquistar la vida? Son preguntas que Almodóvar nos obligar a hacernos, y a no tener una respuesta cierta.

Otro gran hallazgo es Rosario Flores (Lydia), la hija de la mítica Lola Flores, epítome apasionada del folklore español. No es bonita, pero exuda una grandísima personalidad. Su rostro cuando está arrodillada, recibiendo desde el burladero (una suerte que ha mandado a muchos toreros al cirujano) nos dice que está dejando que el toro defina su destino, su suerte: que esta valiente mujer, escindida entre dos amantes, se está suicidando.

Hable con ella (2002)
Director: Pedro Almodóvar
Escritor: Pedro Almodóvar
Con:
Javier Cámara, Dario Grandinetti, Leonor Watling. Rosario Flores


3 comentarios:

Maquiavélica dijo...

excelentes criticas y ambas son algunas de mis movies favoritas¡¡¡¡ Almodovar es un genio¡¡¡¡¡
aqui de metiche
besos

Abuelo de Miguel dijo...

¿Menem o Médem, doctor?

FBR dijo...

Agradezco los comentarios de Maquiavélica (nada de metiche). Pero, ¿qué le puedo responder al abuelo de Miguel? Sí, que mi computadora funciona con una versión argentina de Windows, que hace el cambio automático a Menem. Me costó un trabajal corregir el error.